miércoles, 19 de noviembre de 2008

Postura de la pinza de pie

Este es un resumen del “Gran Libro del Yoga” de Ramiro A. Calle.

Técnica

Colóquese de pie, con las piernas juntas y los brazos a ambos lados del cuerpo.
Incline lentamente el tronco hacia delante y deposite las manos en los talones o, si no puede, en los tobillos.
Aproxime la cara y el tronco tanto como pueda a las piernas, manteniéndolas bien estiradas, y sitúe los brazos, flexionados, a ambos lados de las piernas. Mantenga la postura el tiempo adecuado y deshágala con lentitud.

Tiempo
Cuarenta y cinco segundos y se ejecuta dos veces.

Beneficios
. Ejerce un profundo masaje sobre todos los órganos abdominales, mejora su funcionamiento, aumenta la secreción de los órganos digestivos, estimula favorablemente el bazo y el hígado, combate la pereza intestinal y previene la indigestión, la aerofagia, la dispepsia, la gastritis y la úlcera.
. Estira y revitaliza todos los músculos de la espalda, previene contra los trastornos de la columna vertebral, dota de elasticidad a los músculos posteriores de las piernas, tendón de la rodilla y espina dorsal. Son saludablemente estimulados los nervios de las piernas, los espinales y los epigástricos.
. Previene contra la adiposidad del abdomen, el lumbago, la ciática y la constipación.
. Sobrecarga de sangre la parte alta del organismo, favorece el cuello, la glándula tiroides y el cerebro. Favorece los plexos sacro y solar.
. Desarrolla las potencias de la mente, intensifica la capacidad de interiorización y concentración, serena el sistema nervioso e induce a una relajación profunda y reparadora.



Variante: Esta postura dispone de una variante que se ejecuta con las piernas bien separadas
y rectas, echando el tronco hacia delante y dejando las manos en los tobillos o talones, o
bien entrelazando las manos en la espalda e inclinando el tronco tanto como se pueda, a la
vez que los brazos, rectos, se van elevando todo lo posible en el aire