El siguiente artículo se publicó originalmente en inglés en el Blog Neurophilosophy citando un artículo del New York Times, de Sandra Aamodt, Jefa de Editores de Nature Neruoscience y Sam Wong, profesor asociado de bilogía molecular y neurociencia en Princeton. ¨Pueden acceder al artículo original haciendo clic en el título, o a continuación incluyo el vínculo para el artículo del Times.
http://www.nytimes.com/2007/11/08/opinion/08aamodt.html?_r=2&oref=slogin
A continuación algunos fragmentos de ambos artículos.
“Existe evidencia válida de que el ejercicio puede hacer más lenta la disminución cognitiva relacionada con la edad. Específicamente, se sabe que mejora las funciones ejecutivas del cerebro que controlan otros procesos cognitivos y que empiezan a declinar a partir de los 70 años. La función ejecutiva es mejor en personas que han mantenido una actividad atlética durante sus vidas que en aquellas que fueron menos activas.
Por otro lado no hay suficiente evidencia de que el entrenamiento cerebral pude hacer más lenta la disminución cognitiva. La repetición de los tipos de tareas que se utilizan en ejercicios de entrenamiento cerebral mejoran el rendimiento de uno en esas tareas específicas, pero no necesariamente conducen a una mejora cognitiva más generalizada.”
Ejercicio en el cerebro.
Por Sandra Aamodt y Sam Wang, 8 de noviembre de 2007
"¿Te sientes mentalmente más lento de lo que te sentías hace algunos años? Tal vez estés estés entre las muchas personas que hacen “ejercicios cerebrales” como el sodoku para hacer más lenta la disminución cognitiva asociada con envejecer. Nosotros tenemos una sugerencia mejor.
Los programas de computadora para mejorar el rendimiento cerebral son un negocio explosivo. En los Estados Unidos, se espera que los consumidores gasten $80 millones de dólares este año en productos para ejercicio cerebral, un aumento de los $2 millones que se gastaron en 2005. La publicidad para estos productos a menudo enfatiza la aseveración de que están diseñados por científicos o están basados en investigaciones científicas. Siendo caritativos, podemos decir que están inspirados por la ciencia – no confundirse con estén realmente comprobados por la ciencia.
El enriquecimiento ambiental sí mejora las funciones mentales en animales de laboratorio. Roedores y monos que tienen compañeros o juguetes aprende a completar una variedad de tareas más fácilmente, en todas las edades. También tienen cerebros mayores, células cerebrales mayores y más conexiones sinápticas que los animales que son criados solos en jaulas estándar. Pero hay un pero, los ambientes estándar de laboratorio son terriblemente aburridos. Los animales de laboratorio rara vez necesitan buscar su comida o evitar depredadores. En contraste, la mayoría de nosotros obtenemos mucha estimulación cotidianamente en actividades como encontrar nuevas direcciones, socializar con amigos o navegar en las peligrosas corrientes de la política de la oficina. Las investigaciones de enriquecimiento animal nos pueden estar diciendo algo importante no acerca de los efectos positivos de la estimulación, sino de acerca de invertir los efectos negativos de la privación.
Otra línea de evidencia citada por los publicistas proviene de estudios de gente mayor que mejora ciertas habilidades practicando una tarea de computadora estimulante. Aunque la mayoría de los programas funcionan hasta cierto grado, las ganancias obtenidas tienden a ser específicas para la tarea en la que se entrenaron...
Una forma de ejercicio, sin embargo, ha demostrado que mantiene y mejora la salud cerebral – el ejercicio físico. En los humanos, el ejercicio mejora lo que los científicos llaman la “función ejecutiva”, el conjunto de habilidades que te permiten seleccionar la conducta apropiada a la situación, que inhibe conductas inapropiadas y se enfoca en la tarea del momento a pesar de las distracciones. La función ejecutiva incluye funciones básicas como la velocidad de procesamiento, la velocidad de respuesta la memoria funcional, la clase que se usa para recordar la dirección de una casa cuando vas a una fiesta.
La función ejecutiva empieza a deteriorarse cuando las personas llegan a los 70 años. Pero las personas mayores que han sido deportistas toda su vida tienen una función ejecutiva mejor que las personas sedentarias de la misma edad. Esta relación puede ocurrir porque la gente que es más saludable tiende ha ser más activa, pero esa no es toda la historia. Cuando la gente inactiva hace más ejercicio, incluso empezando a los 70 años, su función ejecutiva mejora, como se demuestra en un meta-análisis reciente de 18 estudios. Un programa de entrenamiento efectivo implica sólo de 30 a 60 minutos de caminata rápida varias veces a la semana...
¿Cómo puede ayudar al cerebro el ejercicio? En la gente, la buena condición física hace más lento el encogimiento de la corteza frontal relacionado con la edad, que juega un papel importante en la función ejecutiva... El ejercicio también puede ayudar al cerebro mejorando la salud cardiovascular, previniendo ataques cardíacos que puede causar daños cerebrales. Finalmente el ejercicio provoca la liberación de factores del crecimiento, proteínas que aumentan la cantidad de conexiones entre neuronas y el nacimiento de neuronas en el hipocampo, una región del cerebro importante para la memoria. Cualquiera de estos efectos puede mejorar el rendimiento cognitivo, aunque no se sabe cuales son más importantes.
Así es que en lugar de gastar dinero en juegos de computadora para mejorar su salud mental, invierta en una membresía en un gimnasio. O sólo apague la computadora y salga a caminar."
Otro tipo de estudios recientes han demostrado que el Yoga juega un papel importante en el mantenimiento de la salud tanto física como mental, así es que la práctica del Yoga, aunque no se empiece a practicar desde muy joven. Ayudará a mejorar la salud física, la salud mental y al encontrar la unión entre el cuerpo y la mente, la salud espiritual.
viernes 10 de julio de 2009
miércoles 8 de julio de 2009
Meditación Zen 20
Pulir un azulejo. Cuando uno se convierte en uno mismo, el Zen se convierte en el Zen. Cuando somos nosotros mismos, se ven las cosas tal como son y uno se identifica en un todo con lo que lo rodea.
Preguntó Baso “¿Cómo es posible convertirse en Buda practicando zazén?, respondió Nangaku, “¿Quieres alcanzar la budidad? Fuera de tu mente ordinaria, no hay budidad alguna. Cuando un carro no camina, ¿a quién fustigas? ¿Al carro o al caballo?”
Hay un verdadero zazén cuando uno se convierte en uno mismo. Cuando uno es uno, no importa lo que se haga, eso es zazén…
Shunryu Suzuki, Mente Zen, mente de principiante.
Todo está relacionado, nada tiene una existencia independiente. Cualquier cosa es lo que es en ese momento por la relación que tiene con lo que la rodea. El carro no camina porque el caballo no camina. Si el carro no camina, quiere decir que el caballo tampoco camina. Todo está relacionado y todo está en la mente del que lo percibe.
Preguntó Baso “¿Cómo es posible convertirse en Buda practicando zazén?, respondió Nangaku, “¿Quieres alcanzar la budidad? Fuera de tu mente ordinaria, no hay budidad alguna. Cuando un carro no camina, ¿a quién fustigas? ¿Al carro o al caballo?”
Hay un verdadero zazén cuando uno se convierte en uno mismo. Cuando uno es uno, no importa lo que se haga, eso es zazén…
Shunryu Suzuki, Mente Zen, mente de principiante.
Todo está relacionado, nada tiene una existencia independiente. Cualquier cosa es lo que es en ese momento por la relación que tiene con lo que la rodea. El carro no camina porque el caballo no camina. Si el carro no camina, quiere decir que el caballo tampoco camina. Todo está relacionado y todo está en la mente del que lo percibe.
lunes 6 de julio de 2009
Meditación Zen 19
Estudiarse a sí mismo. No se trata de lograr un profundo sentimiento hacia el budismo; simplemente hay que hacer lo que se debe, por ejemplo, cenar e irse a la cama. Esto es budismo.
El propósito del estudio del budismo no es estudiar budismo, sino estudiarnos a nosotros mismos.
Necesitamos cierta instrucción, mas ella es insuficiente para saber lo que “yo” soy en mí mismo. Mediante la instrucción podemos llegar a entender nuestra naturaleza humana. Pero esa instrucción no es nosotros mismos, es una explicación sobre nosotros.
En cuanto uno halla un maestro, tiene que dejarlo y mantenerse independiente. El maestro se necesita para poder independizarse. Siempre que no nos apeguemos a él, nos mostrará el camino hacia nosotros mismos. Uno tiene un maestro por sí mismo no por el maestro.
Encontrar el sentido de la vida en el zendo es encontrar el sentido de la actividad cotidiana. El zazén se práctica a fin de tomar conciencia del sentido de la vida.
La gente que está fuera del monasterio es la que nota el ambiente reinante en éste. Los que están practicando, en realidad, no notan nada. Creo que esto es cierto en todos los sentidos… Cuando oímos el murmullo de los pinos en un día de viento, tal vez el viento está simplemente soplando y el pino está simplemente enhiesto al viento. Eso es todo lo que están haciendo. Pero alguien que escuche el viento en el árbol escribirá un poema o experimentará algo fuera de lo común.
Nosotros mismos somos la gran actividad. Estamos expresando simplemente la partícula más pequeña de la gran actividad y nada más.
Dogen-zenji dijo: “Estudiar el budismo es estudiarnos a nosotros mismos. Estudiarnos a nosotros mismos es olvidarnos de nosotros mismos”… Cuando nos olvidamos de nosotros mismos, somos realmente la verdadera actividad de la gran existencia o la realidad en sí, Cuando entendemos esto, desaparecen todos los problemas de este mundo y podemos disfrutar de la vida sin dificultad alguna…
Shunryu Suzuki, Mente Zen, mente de principiante.
Estudiarnos a nosotros mismos, conocernos a nosotros mismos, darnos cuenta de lo que somos, finalmente todo esto también está dentro de nosotros mismos, en nuestra mente. ¿Realmente soy como pienso que soy? Al estudiarme y definirme no estoy definiendo lo que soy, sólo estoy definiendo una parte de mí, una instantánea que tome en un momento dado, en un lugar dado, un instante de mí.
Es como si tratara de definir un río estudiando y definiendo una taza de agua que tome de él en un momento dado, en un lugar dado. Puedo estudiar y definir esa porción, la puedo entender, pero eso es solamente una taza de agua, no es el río, el río sigue fluyendo, en constante movimiento, nunca es el mismo, pero sigue siendo el río.
Sólo olvidándonos de nosotros mismos, llegaremos a comprender quiénes somos.
El propósito del estudio del budismo no es estudiar budismo, sino estudiarnos a nosotros mismos.
Necesitamos cierta instrucción, mas ella es insuficiente para saber lo que “yo” soy en mí mismo. Mediante la instrucción podemos llegar a entender nuestra naturaleza humana. Pero esa instrucción no es nosotros mismos, es una explicación sobre nosotros.
En cuanto uno halla un maestro, tiene que dejarlo y mantenerse independiente. El maestro se necesita para poder independizarse. Siempre que no nos apeguemos a él, nos mostrará el camino hacia nosotros mismos. Uno tiene un maestro por sí mismo no por el maestro.
Encontrar el sentido de la vida en el zendo es encontrar el sentido de la actividad cotidiana. El zazén se práctica a fin de tomar conciencia del sentido de la vida.
La gente que está fuera del monasterio es la que nota el ambiente reinante en éste. Los que están practicando, en realidad, no notan nada. Creo que esto es cierto en todos los sentidos… Cuando oímos el murmullo de los pinos en un día de viento, tal vez el viento está simplemente soplando y el pino está simplemente enhiesto al viento. Eso es todo lo que están haciendo. Pero alguien que escuche el viento en el árbol escribirá un poema o experimentará algo fuera de lo común.
Nosotros mismos somos la gran actividad. Estamos expresando simplemente la partícula más pequeña de la gran actividad y nada más.
Dogen-zenji dijo: “Estudiar el budismo es estudiarnos a nosotros mismos. Estudiarnos a nosotros mismos es olvidarnos de nosotros mismos”… Cuando nos olvidamos de nosotros mismos, somos realmente la verdadera actividad de la gran existencia o la realidad en sí, Cuando entendemos esto, desaparecen todos los problemas de este mundo y podemos disfrutar de la vida sin dificultad alguna…
Shunryu Suzuki, Mente Zen, mente de principiante.
Estudiarnos a nosotros mismos, conocernos a nosotros mismos, darnos cuenta de lo que somos, finalmente todo esto también está dentro de nosotros mismos, en nuestra mente. ¿Realmente soy como pienso que soy? Al estudiarme y definirme no estoy definiendo lo que soy, sólo estoy definiendo una parte de mí, una instantánea que tome en un momento dado, en un lugar dado, un instante de mí.
Es como si tratara de definir un río estudiando y definiendo una taza de agua que tome de él en un momento dado, en un lugar dado. Puedo estudiar y definir esa porción, la puedo entender, pero eso es solamente una taza de agua, no es el río, el río sigue fluyendo, en constante movimiento, nunca es el mismo, pero sigue siendo el río.
Sólo olvidándonos de nosotros mismos, llegaremos a comprender quiénes somos.
sábado 4 de julio de 2009
Meditación Zen 18
Limitar la actividad. Generalmente, cuando alguien cree en alguna religión en particular; su actitud toma cada vez más la forma de un ángulo agudo que lo aleja a uno de sí mismo. En nuestra práctica, el vértice del ángulo está dirigido siempre hacia nosotros mismos.
En nuestra práctica, no se abriga ningún propósito, no se propone ninguna meta en particular, ni se establece ningún objeto especial de adoración. Joshu, el gran maestro del Zen chino, dijo: “Un Buda de arcilla no puede cruzar el agua; un Buda de bronce no puede resistir un horno; Un buda de madera no puede resistir el fuego”.
La manera de practicar sin tener meta alguna consiste en limitar la actividad o concentrarse en lo que se está haciendo en cada momento. En vez de tener en mente algún fin en particular, se debe limitar la actividad… Si limitamos la actividad a lo que se puede hacer en el instante, nos resulta posible expresar totalmente nuestra verdadera naturaleza, que es la naturaleza del Buda universal. Éste es nuestro camino.
Cuando practicamos el zazén, limitamos nuestra actividad a un mínimo. Expresamos la naturaleza universal simplemente manteniendo la postura correcta y concentrándonos en la actividad de estar sentados.
Cuando se entiende bien el secreto de nuestra práctica, dondequiera que uno vaya, uno mismo será siempre dueño de sí mismo. Sea cual fuere la situación, no se puede desatender a Buda, porque Buda es uno mismo. Sólo este Buda puede ayudar plenamente…
Shunryu Suzuki, Mente Zen, mente de principiante.
Se habla mucho acerca de expresar nuestra verdadera naturaleza, de no tener objetivos, de no tener expectativas. Se habla de lograr la naturaleza del buda que llevamos dentro de nosotros.
¿Cuál es nuestra verdadera naturaleza? ¿Recordar lo que fuimos ayer, lo que hicimos ayer? ¿Pensar en lo que haremos mañana, en lo que seremos mañana? Lo primero ya pasó, ya no somos lo que fuimos, lo que hicimos ya no lo podemos cambiar. Lo segundo no ha sucedido, pensamos que eso es lo que haremos, que así seremos. Pero todo eso sólo esta en nuestra mente en este momento. Lo que hacemos en este momento, lo que somos en este momento, esa es nuestra única naturaleza verdadera.
En nuestra práctica, no se abriga ningún propósito, no se propone ninguna meta en particular, ni se establece ningún objeto especial de adoración. Joshu, el gran maestro del Zen chino, dijo: “Un Buda de arcilla no puede cruzar el agua; un Buda de bronce no puede resistir un horno; Un buda de madera no puede resistir el fuego”.
La manera de practicar sin tener meta alguna consiste en limitar la actividad o concentrarse en lo que se está haciendo en cada momento. En vez de tener en mente algún fin en particular, se debe limitar la actividad… Si limitamos la actividad a lo que se puede hacer en el instante, nos resulta posible expresar totalmente nuestra verdadera naturaleza, que es la naturaleza del Buda universal. Éste es nuestro camino.
Cuando practicamos el zazén, limitamos nuestra actividad a un mínimo. Expresamos la naturaleza universal simplemente manteniendo la postura correcta y concentrándonos en la actividad de estar sentados.
Cuando se entiende bien el secreto de nuestra práctica, dondequiera que uno vaya, uno mismo será siempre dueño de sí mismo. Sea cual fuere la situación, no se puede desatender a Buda, porque Buda es uno mismo. Sólo este Buda puede ayudar plenamente…
Shunryu Suzuki, Mente Zen, mente de principiante.
Se habla mucho acerca de expresar nuestra verdadera naturaleza, de no tener objetivos, de no tener expectativas. Se habla de lograr la naturaleza del buda que llevamos dentro de nosotros.
¿Cuál es nuestra verdadera naturaleza? ¿Recordar lo que fuimos ayer, lo que hicimos ayer? ¿Pensar en lo que haremos mañana, en lo que seremos mañana? Lo primero ya pasó, ya no somos lo que fuimos, lo que hicimos ya no lo podemos cambiar. Lo segundo no ha sucedido, pensamos que eso es lo que haremos, que así seremos. Pero todo eso sólo esta en nuestra mente en este momento. Lo que hacemos en este momento, lo que somos en este momento, esa es nuestra única naturaleza verdadera.
jueves 2 de julio de 2009
Meditación Zen 17
Errores de la práctica. Cuando la práctica es más bien ambiciosa, uno tiende a desanimarse. Por eso hay que agradecer toda señal o indicación que advierta y recalque el punto débil de esa práctica.
Mientras la práctica se base en una idea de provecho y se practique el zazén en un plano idealista, en realidad, no se tendrá tiempo para alcanzar ese ideal.
Cuando practicamos zazén, simplemente lo practicamos, ya gocemos o no haciéndolo, simplemente nos dedicamos a ello.
Dogen-zenji dijo: “No se piense que uno, necesariamente, ha de estar consciente de su propia iluminación”: Se esté o no consciente, uno tienen la propia y verdadera iluminación dentro de la práctica misma.
En la verdadera práctica no se sigue ningún camino en particular. Cada uno debe descubrir su propio camino y debe saber qué clase de práctica sigue en ese momento…
Shunryu Suzuki, Mente Zen, mente de principiante.
Entiendo por esto que no debemos de tener una meta en la practica del zazén, no debemos hacernos a la idea de que vamos a lograr esto o aquello en x cantidad de tiempo. Porque si no lo logramos lo más seguro es que nos desanimemos.
También lo entiendo que al sentarme a meditar cada día tampoco debo tener un objetivo específico para la meditación del día. Debo tener la mente abierta y dejar que suceda lo que sea durante la meditación, el simple hecho de sentarme a meditar me dará el camino que debo seguir ese día.
Mientras la práctica se base en una idea de provecho y se practique el zazén en un plano idealista, en realidad, no se tendrá tiempo para alcanzar ese ideal.
Cuando practicamos zazén, simplemente lo practicamos, ya gocemos o no haciéndolo, simplemente nos dedicamos a ello.
Dogen-zenji dijo: “No se piense que uno, necesariamente, ha de estar consciente de su propia iluminación”: Se esté o no consciente, uno tienen la propia y verdadera iluminación dentro de la práctica misma.
En la verdadera práctica no se sigue ningún camino en particular. Cada uno debe descubrir su propio camino y debe saber qué clase de práctica sigue en ese momento…
Shunryu Suzuki, Mente Zen, mente de principiante.
Entiendo por esto que no debemos de tener una meta en la practica del zazén, no debemos hacernos a la idea de que vamos a lograr esto o aquello en x cantidad de tiempo. Porque si no lo logramos lo más seguro es que nos desanimemos.
También lo entiendo que al sentarme a meditar cada día tampoco debo tener un objetivo específico para la meditación del día. Debo tener la mente abierta y dejar que suceda lo que sea durante la meditación, el simple hecho de sentarme a meditar me dará el camino que debo seguir ese día.
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