jueves, 31 de marzo de 2011

Cita del día

"Todo acto de bondad es una demostración de poderío" Miguel de Unamuno

miércoles, 30 de marzo de 2011

La ciencia del Pranayama 1

Sri Swami Sivananda


Introducción

Hoy en día para viajes rápidos, el mundo material nos presenta con ferrocarriles, barcos de vapor, aviones, etc., pero los Yoguis sostienen que por la cultura Yogui el peso del cuerpo se puede reducir tanto que puede volar cualquier distancia por el espacio en un instante. Pueden preparar una pomada mágica, que cuando se aplica a las plantas de los pies, les da el poder para viajar cualquier distancia en la tierra en un corto tiempo. Con la práctica del Mudra Khechar, aplicando la lengua alargada a las aberturas nasales posteriores puede volar por el aire. Manteniendo una píldora mágica en su boca también se pueden mover en el espacio a cualquier lugar en un parpadeo.

Cuando estamos ansiosos para conocer la salud de cualquiera de nuestros parientes en una tierra distante y extraña, adoptamos el recurso de escribir cartas y enviar telegramas ordinarios o urgentes. Pero los Yoguis sostienen que pueden, a través de la meditación (Dyana), saber cualquier cosa que sucede en otras partes del mundo por una proyección de la mente o viajando mentalmente toda la distancia en cuestión de segundos. El Yogui Lahiri, cuyo Samadhi todavía está en Varanasi, viajo a Londres para conocer el estado de salud de la esposa de su superior.

Para escuchar a un amigo a larga distancia el mundo material nos presenta los teléfonos y los radios, pero los Yoguis sostienen que a través de su poder Yóguico, pueden escuchar cualquier cosa, desde cualquier distancia, incluso las voces de dios y otros seres invisibles en el firmamento.

Hoy cuando un hombre sufre una enfermedad el mundo material nos presenta doctores, medicinas, inyecciones, etc., pero los Yoguis sostienen que mediante una mirada o un simple toque o con la recitación de Mantras, no sólo se pueden curar las enfermedades sino que también se le pude dar vida a un hombre muerto.

Estos Yoguis, con el esfuerzo persistente obtienen diferentes poderes Yóguicos que se conocen como ‘Siddhis’. Aquellos que adquieren estos Siddhis, se conocen como Siddhas. El proceso a través del cual obtienen los Siddhis, she llama Sadhana. Pranayama es uno de los Sadhanas más importantes.

A través de la práctica de las Asanas, puedes controlar el cuerpo físico y a través del Pranayama puedes controlar el cuerpo sutil, astral o el Linga Sarira. Dado que hay una conexión íntima entre la respiración y las corrientes nerviosas, el control de la respiración conduce al control de las corrientes internas vitales.

* * *

El Prana se puede definir como la fuerza vital más fina en todo lo que se hace visible en el plano físico como movimiento y acción y en el mundo mental como pensamiento. La palabra Pranayama, por lo tanto, significa el control de las energías vitales. Es el control de la energía vital que cosquillea a través de los nervios de las personas. Mueve sus músculos y hace que sienta al mundo externo y que piense sus pensamientos internos. Esta energía es una naturaleza tal que se pude llamar la vis viva del organismo animal. El control de esta fuerza es la menta de los Yoguis por medio del Pranayama. Aquel que controla esto, no sólo es el conquistador del mundo entero. Ya que, el Prana es la misma esencia de la vida cósmica, ese principio sutil que evolucionó todo el universo hasta su forma actual y que lo está llevando hacia su meta final.

Para el Yogui, el universo completo es su cuerpo. La materia que compone su cuerpo es la misma que evolucionó el universo. La fuerza que pulsa a través de sus nervios no es diferente a la fuerza que vibra a través del universo. La conquista sobre el cuerpo, por lo tanto, significa para él la conquista sobre las fuerzas de la naturaleza.

De acuerdo a la filosofía Hindú toda la naturaleza está compuesta de dos sustancias principales. Una de ellas se llama Akasa o ether y la otra, Prana o energía. Se puede decir que estas dos corresponden a la materia y la fuerza de los científicos modernos. Todo lo que en este universo posee forma o que tienen una existencia material evolucionó de sustancia omnipresente y que todo penetra, ‘Akasa’. Los gases, líquidos y sólidos, todo el universo, que consiste en nuestro sistema solar y millones de sistemas enormes como el nuestro y de hecho todo tipo de existencia que pueda agruparse bajo la palabra ‘creado’, son los productos de este Akasa sutil e invisible y al final de cada ciclo regresan al punto de inicio.

De la misma manera, todos los tipos de fuerzas de la naturaleza conocidas por el hombre: la gravitación, la luz, el calor, la electricidad, el magnetismo, todas aquellas que se pueden agrupar bajo el nombre genérico de ‘energía’, creación física, corrientes nerviosas, todas aquellas que se conocen como fuerzas animales y el pensamiento y todas las otras fuerzas intelectuales, se puede decir que son manifestaciones del Prana cósmico.

Del Prana, surgen a la existencia y en Prana se desvanecen finalmente. Todo tipo de fuerza en este universo, física o mental, se puede resolver en esta fuerza original. No puede haber nada nuevo excepto estos dos factores en alguna de sus formas. La conservación de la materia y la conservación de la energía son dos de las fuerzas fundamentales de la naturaleza. Mientras una enseña que la suma total de todo el Akasa que forma el universo es constante, la otra enseña que la suma total de energía que hace vibrar el universo, también es una cantidad constante. Al final de cualquier ciclo las diferentes manifestaciones de energía se aquietan y se hacen potenciales; así también el Akasa que se hace indistinguible, pero al principio del siguiente ciclo las energías arrancan una vez más y actúan sobre el Akasa para evolucionar en las diferentes formas. Por consiguiente, cuando el Akasa cambia y se hace burdo o sutil, el Prana también cambia y se hace burdo o sutil.

Ya que el cuerpo humano es solo un microcosmos para un Yogui, su cuerpo compuesto del sistema nervioso y los órganos internos de percepción representan para él, el Akasa microcósmico, las corrientes nerviosas y las corrientes del pensamiento y el Prana cósmico. Comprender los secretos de su funcionamiento y controlarlos es, por lo tanto, alcanzar el conocimiento más alto y conquistar el universo.

* * *

¿Por qué no obtener ese conocimiento infinito, esa dicha infinita, esa paz infinita y ese poder infinito ahora?

La solución al problema son las enseñanzas del Yoga. Toda la ciencia del ‘Yoga’ tiene este fin en mente – permitirle al hombre cruzar el océano del Samsara, para incrementar el poder, para desarrollar el conocimiento y para alcanzar la inmortalidad y la dicha eterna.

Continuará

Cita del día

Los amigos y enemigos no existen como tales; la amistad y la enemistad dependen de muchos factores, de los cuales el principal es nuestra propia actitud mental. Dalai Lama

martes, 29 de marzo de 2011

Cita del día

"La conmiseración con los animales está íntimamente unida con la bondad de carácter; de tal manera que se puede afirmar, de seguro, que quien es cruel con los animales no puede ser buena persona." Arthur Schopenhauer

lunes, 28 de marzo de 2011

domingo, 27 de marzo de 2011

Cita del día

"La confianza en la bondad ajena es testimonio no pequeño de la propia bondad." Michel de Montaigne

sábado, 26 de marzo de 2011

Cita del día

Desarrollar altruismo es un de los métodos más poderosos para contrarrestar tendencias negativas e impulsos destructivos. Dalai Lama

viernes, 25 de marzo de 2011

Ciencia Hindú Yogi de la Respiración 11

por Yogi Ramacharaka

15 RESPIRACION ESPIRITUAL YOGHI

Los yoghis no sólo adquieren por el poder voluntad, acompañado de la respiración rítmica, las cualidades y propiedades mentales deseadas, sino que también desarrollan facultades espirituales o más bien ayudan su desenvolvimiento del mismo modo. Las filosofías orientales enseñan que el hombre posee muchas facultades que al presente se hallan en un estado latente, pero que se desarrollarán a medida que la raza progrese. Enseñan también que el hombre, por el esfuerzo oportuno de la voluntad y ayudado por condiciones favorables, puede contribuir al desenvolvimiento de esas facultades espirituales, desarrollándolas mucho más pronto que en el proceso ordinario de evolución. En otras palabras; uno puede aún ahora desarrollar poderes espirituales de conciencia que no llegarán a ser propiedad común de la raza hasta que transcurran largas edades de desenvolvimiento gradual bajo la ley de evolución. En todos los ejercicios dirigidos a este fin, la respiración rítmica juega un papel importante. No hay desde luego una propiedad mística en la respiración mima, a pesar de sus asombrosos resultados; pero el ritmo producido por la respiración yoghi es tal, que coloca todo el sistema, incluso el cerebro, bajo un contralor perfecto, en perfecta armonía, y por estos medios se obtiene la condición más apropiada para el desarrollo de las facultades latentes.

En esta obra no podemos penetrar muy profundamente en la filosofía del oriente en lo relativo al desenvolvimiento espiritual, porque este asunto exigiría volúmenes para tratarlo y además es demasiado abstracto para interesar al común lector. Hay también otras razones, bien conocidas por los ocultistas, para que este conocimiento no sea esparcido extensamente por ahora. Estad seguros, querido estudiante, que cuando llegue el tiempo se abrirá ante ti. Cuando el chela (estudiante) está preparado, el gurú (maestro) aparece. En este capítulo daremos direcciones para el desenvolvimiento de dos fases de conciencia espiritual, a saber: 1) la conciencia de la identidad del alma, y 2) la conciencia de la conexión del alma con la Vida Universal. Los dos ejercicios que damos más adelante son simples y consisten en imágenes mentales firmemente mantenidas acompañadas de la respiración rítmica. El estudiante no debe esperar demasiado al principio; debe apurarse despacio y concentrarse con crecer como la flor, desde semilla hasta rosa.

Auto-conciencia del alma

El yo real no es el cuerpo, ni aún la mente del hombre; estos forman una parte de su personalidad, el yo inferior. El Yo real es el Ego, cuya manifestación es la individualidad. El Yo real es independiente del cuerpo en el cual habita y es hasta independiente del mecanismo de la mente, que utiliza como instrumento. El Yo real es una gota del Divino Océano y es eterno e indestructible. No puede morir o ser aniquilado, y suceda lo que suceda al cuerpo, el Yo real no deja de existir. Es el Alma. No penséis que vuestra alma es algo aparte de vosotros, porque VOSOTROS sois el Alma, y el cuerpo, cuya materia cambia cada día, es la parte irreal y transitoria de vosotros que abandonaréis algún día. Podéis desarrollar las facultades de modo que seáis conscientes de la realidad del Alma y de su independencia del cuerpo. El método yoghi para tal desenvolvimiento consiste en la meditación sobre el Yo verdadero o Alma, acompañada de la respiración rítmica. El siguiente ejercicio es la forma más simple:

Ejercicio.- Colocad el cuerpo en una posición reclinada y sin tensión muscular. Respirad rítmicamente y meditad sobre el Yo real, pensando en que sois una entidad independiente del cuerpo aunque habilitándolo, y que lo podéis dejar a voluntad. Pensad que sois no un cuerpo sino un espíritu, y que vuestro cuerpo es sólo una envoltura útil y confortable, además de una parte de vuestro Yo real. Pensad que sois no un cuerpo sino un espíritu, y que vuestro cuerpo es sólo una envoltura útil y confortable, además de una parte vuestro Yo real. Pensad que sois seres independientes, que usáis el cuerpo sólo porque os conviene hacerlo. Durante la meditación olvidad que llegáis a ser casi completamente inconscientes de su existencia y os parecerá estar fuera del cuerpo, al cual podía volver después de terminado el ejercicio.

Esta es la parte esencial de los métodos de la respiración meditativa yoghi, y si se persiste en ella dará a uno una asombrosa percepción de la realidad del Alma y el sentimiento de la casi independencia del cuerpo. Con frecuencia vendrá el sentido de la inmortalidad con este aumento de conciencia y la persona comenzará a dar señales de desarrollo espiritual que será notado por ella misma e igualmente por los demás. Pero no debe entregarse demasiado a vivir en las regiones superiores o despreciar su cuerpo, porque está en el plano para un propósito y no debe descuidar la oportunidad de adquirir las experiencias necesarias para su perfeccionamiento, ni perder el resto de su cuerpo, que es el templo del Espíritu.

Conciencia Espiritual

El espíritu en el hombre, sea la más elevada manifestación de su alma, es una gota en el Océano de Espíritu, aparentemente separada y distinta, pero, realmente en contacto con el Océano mismo y con todas la otras gotas de él. A medida que un hombre desarrolla conciencia espiritual se hace más y más consciente de su relación con el Espíritu Universal o Mente Universal, como algunos la denominan. Siente alguna vez como si estuviera casi en unión mental con ella (con la Mente Universal) y después pierde otra vez la sensación del contacto y relación. Los yoghis tratan de obtener el estado de Conciencia Universal por la meditación y la respiración rítmica y muchos han obtenido así el grado más elevado de realización espiritual posible al hombre en esta etapa de su existencia.
El estudiante de esta obra no necesitará por ahora las instrucciones más elevadas acerca del adepatado, en virtud de que tiene mucho que hacer y realizar antes de que alcance este grado; pero puede ser bueno iniciarle en los grados elementales de los ejercicios yoghis, para el desenvolvimiento de la conciencia universal, y si tiene celo y perseverancia descubrirá métodos por medio de los cuales podrá progresar. El camino está siempre abierto para aquel que está preparado para recorrer el sendero. El ejercicio siguiente será muy útil para desarrollar la conciencia universal a aquellos que lo practiquen con constancia:

Ejercicio. – Colocad vuestro cuerpo en una posición reclinada y sin tensión muscular. Respirad rítmicamente y meditad sobre vuestra relación con la mente universal, de la cual solo sois un átomo. Pensad que estáis en contacto con el Todo y en unión mental con Todo. Ved Todo como Uno y vuestra alma como una parte de ese Uno. Sentid que estáis recibiendo las vibraciones de la mente universal y participando de su poder, fuerza y sabiduría. Pueden seguirse las dos líneas de la meditación siguientes:

a)                Con cada inhalación pensad que estáis atrayendo a vosotros la fuerza y el poder de la mente universal. Cuando exhaléis, pensad que estáis pasando a otros el mismo poder, que estáis llenos de amor para todo lo que tiene vida, y deseando que todos participen de las mismas bendiciones que vosotros estáis actualmente recibiendo. Dejad que circule por vuestro intermedio el poder universal.
b)                Colocad vuestra mente en un estado de reverencia y meditad sobre la grandeza de la mente universal; abríos al flujo de la sabiduría divina, la cual os llenará de la sabiduría de la iluminación, y entonces dejar de fluir de vosotros lo que habéis recibido, hacia vuestros hermanos y hermanas a quien amáis y deseáis ayudar.

Este ejercicio deja en aquellos que lo practican una sensación completamente nueva de fuerza, poder y sabiduría y un sentimiento de exaltación y dicha espiritual. Sólo debe practicarse de una manera seria y reverente, y no ensayarse con ligereza.

Direcciones Generales

Los ejercicios dados en este capítulo requieren las condiciones y la aptitud mental adecuadas; la persona frívola o de una naturaleza poco seria, o la que no tiene una sensación de espiritualidad o reverencia, haría mejor por pasarlos por alto, pues ningún resultado obtendrá, y, además, sería jugar con cosas de un orden elevado, lo que nunca es beneficioso.

Estos ejercicios son para los pocos que pueden comprenderlos; los otros no se sentirán atraídos a ensayarlos.

Durante la meditación, dejad que la mente se detenga sobre las ideas dadas en el ejercicio, hasta que lleguen a ser claras a la mente y gradualmente se manifiesten como conciencia real dentro de vosotros. La mente llegará por grandes a ser pasiva y sosegada, y la imagen mental se manifestará claramente. No debéis entregaros a estos ejercicios con demasiada frecuencia, ni permitir que el estado del dicho os produzca desagradables los asuntos de la vida diaria; estos son útiles y necesarios para vosotros, y jamás debéis eludir una lección, por desagradable que os pueda ser. Que la alegría producida por el desenvolvimiento de conciencia os sostenga y fortalezca para las pruebas, sin causaros descontentos y disgustos. Todo es bueno, y cada cosa tiene su lugar. Muchos de los estudiantes que practican estos ejercicios, desearán con el tiempo conocer más. Estad seguros que a su debido tiempo haremos que no busquéis en vano. Seguid adelante con ánimo y confianza, manteniendo la mirada hacia el Oriente, de donde viene el Sol naciente.
La paz sea con vosotros y para todos los hombres.

AUM

FIN


Fuente
Ciencia Hindú Yogi de la Respiración   por Yogi Ramacharaka
Manual de Filosofía Oriental de la Respiración el Desarrollo Físico Mental Psíquico y Espiritual
Ó, Copyright Editorial Medina Hermanos, S. A. México. S / a
Digitalizador: @ Regina
L-01 – 25/01/04
www.formarse.com.ar

Cita del día

"La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas" Sigmund Freud

jueves, 24 de marzo de 2011

Cita del día

Todo el propósito de practicar la paciencia es ser más fuerte de mente y más fuerte de corazón. Dalai Lama

miércoles, 23 de marzo de 2011

martes, 22 de marzo de 2011

Ciencia Hindú Yogi de la Respiración 10

por Yogi Ramacharaka

14 MÁS FENÓMENOS DE LA RESPIRACIÓN PSÍQUICA YOGHI

1) Proyección del Pensamiento

Los pensamientos pueden ser proyectados siguiendo el método  ya mencionado (curación a distancia) y otras personas sentirán el efecto del pensamiento así transmitido; pero debemos recordar siempre que ningún mal pensamiento podrá jamás injuriar a otra persona de pensamientos buenos. Los pensamientos buenos siempre son positivos para los malos y los malos siempre negativos para los buenos.

Se puede no obstante, excitar el interés y la atención de otro enviándole ondas-pensamiento de este modo, cargando de prana el mensaje que se desee transmitir. Si deseamos el amor y la simpatía de otro y sentimos amor y simpatía por él, podemos enviarle con eficacia pensamientos de esta clase, siempre que sean puros los móviles que nos animan. Jamás se deben intentar influenciar a otro en su daño o por motivos impuros o egoístas, pues tales pensamientos retroceden con redoblada fuerza sobre el emisor, perjudicándole sin haber afectado a la parte inocente. La fuerza psíquica es buena y justa cuando se emplea legítimamente, pero debe precaverse de la magia negra o de los usos impropios y perversos de ella, pues intentarlo sería como jugar con una dínamo, y la persona que procediera así, seguramente recibiría su castigo en el resultado del acto mismo. Empero, ninguna persona de móviles impuros puede adquirir un algo grado de poder psíquico, mientras que un corazón y una mente puros son un escudo invulnerable contra los poderes psíquicos mal encaminados. Mantengámonos puros y nada podrá dañarnos.

2) Para formar aura

Si llegáis a estar en compañía de personas de grosera mentalidad y experimentáis la influencia depresiva de sus pensamientos, respirada rítmicamente algunas veces para que generéis así una provisión adicional de prana, y después, por medio del método de la imagen mental, rodearos de una aura de pensamientos, forma ovoide, la cual os protegerá de los pensamientos groseros e influencias perturbadoras de los demás.

3) Para recargarse a sí mismo

Si sentís que vuestra energía vital decrece mucho y que necesitáis almacenar rápidamente una buena provisión, el mejor método es colocar bien juntos los pies, lado a lado, naturalmente y cerrar los dedos de ambas manos del modo que os merezca más cómodo. Esto es como cerrar un circuito e impide todo escape de prana a través de las extremidades. Respirad en seguida rítmicamente algunas veces y el efecto de recarga se hará sentir.

4) Para recargar a otros

Si algún amigo está escaso de vitalidad, podéis ayudarlo sentándoos frente a él con vuestros pies en contacto con los suyos y sus manos en las vuestras. Entonces respirad ambos rítmicamente, formando uno la imagen mental de transmitirle prana a su sistema y el otro manteniendo la imagen mental de recibirlo. Las personas de débil vitalidad o voluntad pasiva deberían tener cuidado con quién ensayan este experimente, pues el prana de una persona de malos deseos será coloreado con los pensamientos de esa persona y puede darle una influencia temporal sobre la persona más débil. Esta puede, sin embargo, liberarse fácilmente de tal influencia cerrando el circuito –como se ha mencionado antes- respirando rítmicamente algunas veces y terminando con la Respiración Purificadora.

5) Para cargar agua

El agua puede ser cargada de prana por la respiración rítmica, manteniendo un vaso de agua por el fondo en la mano izquierda y sacudiendo entonces suavemente los dedos juntos de la mano derecha sobre el agua, como si estuvierais por hacer desprender gotas de las puntas de los dedos al vaso. También debe mantenerse la imagen mental de que el prana está pasando al agua. Cargada así el agua, es un gran estimulante para las personas débiles o enfermas, particularmente si un pensamiento de curación acompaña a la imagen mental de la transmisión de prana. La advertencia hecha en el ejercicio último es también aplicable a éste, aunque el peligro existe sólo en grado mucho menor.

6) Para adquirir cualidades mentales

No solamente puede ser contraloreado el cuerpo por la mente bajo la dirección de la voluntad, sino que también la misma mente puede ser educada y cultivada por el ejercicio del contralor por la voluntad. Aquello que el mundo occidental conoce como Ciencia Mental, etc., ha probado al occidente parte de esa verdad que los yoghis han conocido durante edades. La simple petición tranquila de la voluntad realizará prodigios en este sentido, pero si el ejercicio mental va acompañado de la respiración rítmica, se aumenta considerablemente el efecto. Pueden adquirirse  las cualidades mentales deseables si durante la respiración rítmica se mantiene la imagen mental adecuada a lo que se desea. Las cualidades apetecibles, el equilibrio y el propio contralor, aumento de poder, etc., se pueden adquirir de este modo. Las cualidades no deseables pueden eliminarse con el cultivo de las opuestas. Algunos o todos los ejercicios, tratamientos y afirmaciones de la Ciencia Mental, pueden usarse con la Respiración Rítmica yoghi. Para la adquisición y desenvolvimiento de las cualidades mentales deseables es bueno el ejercicio general siguiente:

Acostados en actitud pasiva, o sentados con el busto erguido, pintaos a vosotros mismos las cualidades que deseáis cultivar, viéndoos como poseyendo dichas cualidades y pidiendo que vuestra mente las desarrolle. Respirad rítmicamente, manteniendo con firmeza la pintura mental. Llevadla en vosotros tanto como sea posible, esforzándoos en vivir el ideal que habéis establecido en vuestra mente. Notaréis el crecimiento gradual hacia vuestro ideal. El ritmo de la respiración ayuda a la mente en la formación de nuevas combinaciones y el estudiante que ha seguido el sistema occidental hallará q1ue la Respiración Rítmica yoghi es un aliado poderoso en sus prácticas de la Ciencia Mental.

7) Para adquirir cualidades físicas

Las cualidades físicas pueden adquirirse por los mismos métodos arriba mencionados en conexión con las cualidades mentales. No queremos decir, naturalmente, que hombres bajos puedan hacerse altos o que miembros amputados puedan reponerse ni milagros similares. Pero la expresión del continente puede ser cambiada, y el valor y características físicas generales, mejorados por el contralor de la voluntad acompañado de la respiración rítmica. Así como un hombre piensa, así mira, acciona, camina, se sienta, etc. Pensamientos mejorados significa miradas y acciones mejoradas. Para desarrollar alguna parte del cuerpo, dirigir la atención hacia ella y respirar rítmicamente, manteniendo la imagen mental de que estáis enviando una mayor cantidad de prana o fuerza nerviosa a la parte, con la que aumentáis su vitalidad y desarrollo. Este método es aplicable (e igualmente bueno) a cualquier aparte del cuerpo que queráis desarrollar. Muchos atletas occidentales usan una modificación de este plan en sus ejercicios.

El estudiante que ha seguido hasta aquí nuestras instrucciones, comprenderá fácilmente cómo aplicar los principios yoghis en este sentido. La regla general de este ejercicio es la misma que la anterior. (Para adquirir cualidades mentales). Ya hemos tocado el asunto de la cura de las dolencias físicas en las páginas precedentes.

8) Para contralorear las emociones

Las emociones no deseables, tales como el temor, el tormento, la ansiedad, el odio la colorea, los celos, la envidia, la melancolía, la excitación, la pena, etc., están bajo el contralor de la voluntad, la cual es más capaz de operar en tales casos si se practica la respiración rítmica mientras el estudiante está queriendo. El ejercicio que sigue es conceptuando muy eficaz por los estudiantes yoghis, aunque el yoghi adelantado tiene muy poca necesidad de él, pues se ha liberado de estas condiciones mentales desde hace mucho tiempo, dejándolas atrás, por haber crecido espiritualmente. El estudiante yoghi, empero, hallará en este ejercicio una gran ayuda durante su desarrollo.

Respirad rítmicamente concentrando la atención sobre el plexo solar y transmitiéndole el mandato mental salid. Dad la orden mental con firmeza en el instante que principiéis a exhalar y formad la pintura mental de que las emociones desagradables son expulsadas con la exhalación al respirar. Repetid esto siete veces, terminando con la respiración purificadora, y ved entonces cuánto mejor os sentís. El mandato debe darse con decisión, pues de otro modo no producirá su efecto.

9) Transmutación de la energía reproductora

Los yoghis poseen un gran conocimiento acerca del uso y abuso del principio reproductor en ambos sexos. Algunas insinuaciones de este conocimiento esotérico han filtrado y sido utilizadas por escritores occidentales que han tratado el asunto, realizando esta forma mucho bien. En este pequeño libro no podemos hacer más que tocar ligeramente el asunto, y limitándonos a una pequeña mención de la teoría, daremos un ejercicio práctico de la respiración por el cual, cualquier estudiante podrá transmutar la energía reproductora en vitalidad para el sistema entero, en vez de disiparla o gastarla en abandonos lujuriosos dentro o fuera de las relaciones matrimoniales. La energía reproductora es energía creadora, puede ser tomada por el sistema y transmutada en fuerza y vitalidad, sirviendo así para el propósito de regeneración en vez del de generación. Si los jóvenes del mundo occidental comprendiese estos principios fundamentales, se evitaría mucha desdicha y miseria en lo futuro y serían más fuertes mental, moral y físicamente.

Esta transmutación de la energía reproductora da gran vitalidad, a los que la practican. Repletos de fuerza vital, irradiará de ellos y se manifestará en lo que ha sido llamado magnetismo personal. La energía así transmutada puede ser usada para otros fines con gran conveniencia. La naturaleza ha condensado una de sus más poderosas manifestaciones de prana en la energía reproductora, en virtud de que su propósito es crear. La mayor suma de fuerza vital está concentrada en la más pequeña área. El organismo reproductor es la más poderosa batería acumuladora en la vida animal, y se puede hacer subir y utilizar su fuerza, así como también gastarla en las funciones ordinarias de reproducción o desperdiciarla en orgías lujuriosas. La mayoría de nuestros estudiantes conocen algo las teorías de la generación, y poco más podemos hacer que exponer los hechos mencionados, sin que intentemos probarlos.

El ejercicio yoghi para transmutar la energía reproductora es simple. Está combinado con la respiración rítmica, y puede ejecutarse fácilmente. Puede practicarse en cualquier tiempo, pero es especialmente recomendado cuando se siente el instinto con más fuerza, en cuyas circunstancias se manifiesta la fuerza reproductora y puede transmutarse con más facilidad para propósitos de regeneración. El ejercicio es como sigue.

Mantened fija la mente en la idea de la Energía, separad de las imágenes o pensamientos sensuales ordinarios. Si tales pensamientos acuden a la mente, no os desaniméis, sino consideradlos como manifestaciones de una fuerza que intentáis usar con el propósito de vigorizar el cuerpo y lamente. Acostado pasivamente o sentados con el busto erguido, fijad la mente en la idea de atraer la energía reproductora hacia arriba, hasta el plexo solar, en donde se transmutará y cumulará, como una fuerza en reserva, de energía vital. Entonces respirad rítmicamente formando la imagen mental de que hacéis subir la energía reproductora a cada inhalación. Haced un mandato de la voluntad a cada inhalación, para que la energía ascienda desde el organismo reproductor hasta el plexo solar. Si establecéis muy bien el ritmo y es clara la imagen mental, seréis conscientes del paso de la energía hacia arriba y sentiréis su efecto estimulante. Si deseáis un aumento de fuerza mental, podéis hacer subir esta energía asta el cerebro, en lugar de hacerlo hasta el plexo solar, dando la orden mental y teniendo la imagen mental de la transmisión al cerebro.
El hombre o mujer que hace obra creadora mental o manual, podrá utilizar la energía reproductora en su obra practicando el mencionado ejercicio, haciendo ascender la energía con la inhalación y expeliéndola con la exhalación. En esta última forma de ejercicio, sólo entrarán en acción las porciones requeridas en la obra, y el saldo restante se acumulará en el plexo solar.

Comprenderéis, naturalmente, que no son los fluidos de reproducción los que son llevados hacia arriba y utilizados, sino la energía pránica etérica que los anima como si fuera el alma del organismo reproductor. Es usual tener la cabeza inclinada hacia adelante, cómoda y naturalmente, durante el ejercicio de la transmutación.

10) Para estimular el cerebro

Los yoghis han encontrado muy útil el siguiente ejercicio para estimular la acción del cerebro con el propósito de producir pensamientos y razonamientos claros. Tiene un poder asombroso para aclarar las ideas y tonificar el sistema nervioso, y aquellos que se consagran a trabajos mentales lo encontrarán muy útil, pues no solo los habilitará para hacer mejor su trabajo, sino que también les proporcionará un medio de refrescar y despejar la mente después de una ardua labor intelectual.

Sentaos en una postura erguida, manteniendo recta la columna espinal, con la vista bien al frente y las manos descansando sobre la parte superior de las piernas. Respirad rítmicamente, pero en vez de hacerlo por las dos fosas nasales como en los ejercicios ordinarios, oprimid con el dedo pulgar el conducto izquierdo de la nariz e inhalad por el conducto derecho; entonces sacad el pulgar, cerrad el conducto derecho con una dedo y exhalad por la fosa nasal izquierda; después, sin cambiar los dedos, inhalad por el conducto izquierdo, y cambiando los dedos, exhalad por el derecho. Luego inhalad por el derecho y exhalad por el izquierdo, y así sucesivamente alternando las fosas nasales, como se ha indicado más arriba, cerrando el conducto no usado con el pulgar o índice. Esta es una de las formas más antiguas de respiración yoghi, muy importante y valiosa, y muy digna de ser adquirida. Para los yoghis es sumamente divertido saber que este método es frecuentemente presentado en el mundo occidental como el secreto completo de la Respiración yoghi. Para la mente de muchos lectores occidentales, la respiración yoghi no les sugiera nada más que el cuadro de un hindú sentado erguido y alternando los conductos de la nariz en el acto de respirar. Esto sólo y nada más. Confiamos que esta pequeña obra abrirá los ojos del de la Respiración yoghi y los numerosos métodos por los cuales puede ser empleada.

11) La gran respiración psíquica yoghi

Los yoghis tienen una forma favorita de respiración psíquica que practican de vez en cuando, a la que se dio un término sánscrito cuyo equivalente es, de un modo general, el mencionado arriba. Lo hemos dado al final porque requiere que el estudiante esté práctico en la respiración rítmica y formación de imágenes mentales, lo que ahora habrá adquirido por los ejercicios precedentes. Los principios generales de la Gran Respiración pueden ser resumidos en el antiguo dicho hindú: Bendito es el yoghi que puede respirar a través de sus huesos. Este ejercicio llenará de prana el sistema entero y el estudiante saldrá de él con cada hueso, músculo, nervio, célula, tejido, órgano y parte, vigorizado y armonizado por el prana y el ritmo de la respiración. Es un purificador completo y general del sistema, y el que lo practica cuidadosamente sentirá como si se le hubiera dado un nuevo cuerpo recientemente creado, desde la coronilla de la cabeza hasta la punta de los dedos de los pies.

Dejemos que el ejercicio hable por sí mismo.
1)                Acostarse en una posición perfectamente cómoda y sin tensión muscular.
2)                Respirar rítmicamente hasta que esté perfectamente establecido el ritmo.
3)                Entonces, inhalando y exhalando, formar la imagen mental de que la respiración es absorbida a través de los huesos de las piernas y expelida a través de los mismos; luego a través de los huesos de los brazos; después a través de la superficie del cráneo; en seguida a través del estómago; luego a través de los órganos de reproducción; después como si estuviera viajando hacia arriba y hacia abajo, a lo largo de la columna espinal y, finalmente, como si la respiración se inhalara y exhalara a través de cada poro de la piel, llenando todo el cuerpo de prana y vida.
4)                Luego (respirando rítmicamente) enviar la corriente de prana a los siete centros vitales por turno, del modo siguiente y usando la pintura mental como en los ejercicios anteriores.
A)               La frente
B)               A la parte posterior de la cabeza
C)               A la base del cerebro
D)               Al plexo solar
E)               A la región sacra (parte inferior de la espina dorsal)
F)                A la región del ombligo
G)               A la región reproductiva

Terminar haciendo circular la corriente de prana de aquí para allá, desde la cabeza a los pies, varias veces.

5)                Concluir con la respiración purificadora.

Fuente
Ciencia Hindú Yogi de la Respiración   por Yogi Ramacharaka
Manual de Filosofía Oriental de la Respiración el Desarrollo Físico Mental Psíquico y Espiritual
Ó, Copyright Editorial Medina Hermanos, S. A. México. S / a
Digitalizador: @ Regina
L-01 – 25/01/04
www.formarse.com.ar

Cita del día

En general creo que la ira es un signo de debilidad y la tolerancia y signo de fuerza. Dalai Lama

domingo, 20 de marzo de 2011

sábado, 19 de marzo de 2011

Ciencia Hindú Yogi de la Respiración 9

por Yogi Ramacharaka

14 FENÓMENOS DE LA RESPIRACIÓN PSÍQUICA YOGHI

Con excepción de las instrucciones sobre la Respiración Rítmica yoghi, la mayoría de los ejercicios dados hasta aquí en este libro se relacionan al esfuerzo en el plano físico, el cual, además de su gran importancia propia, es también considerado por los yoghis muy apto para dar una base substancial para esfuerzos sobre el plano psíquico y espiritual. No se debe, sin embargo, descartar la faz física del asunto o juzgar la de poco valor, sino recordar que es necesario tener un cuerpo sano para poder tener una mente sana, y también que el cuerpo es templo del Ego, la lámpara en la que arde la luz del Espíritu. Todo es bueno en su lugar y todas las cosas tienen su lugar.

Un hombre completamente desarrollado es aquel que se conoce el cuerpo, la mente y el espíritu y les da el lugar correspondiente.

Descuidar alguno de ellos es un error que debe rectificarse tarde o temprano, una deuda que debe pagarse con creces e intereses.

Trataremos ahora el aspecto psíquico de la ciencia yoghi de la respiración, en forma de una serie de ejercicios, cada uno de los cuales irá acompañado de una explicación.

Notaréis  que cada ejercicio de respiración rítmica está acompañado de la recomendación de llevar el pensamiento hacia ciertos resultados deseados. Esta actitud mental abre a la voluntad un camino libre de obstáculos sobre el cual ejerce su fuerza. No podemos en esta obra profundizar el asunto del poder de la voluntad y además debemos presumir que el lector tiene algún conocimiento del asunto; si así no fuera, encontrará que la práctica de los ejercicios mismos dará un conocimiento mucho más claro que cualquier suma de enseñanzas teóricas, pues como dice el antiguo proverbio hindú: “El que prueba un grano de semilla de mostaza conoce mejor su sabor que aquel que ve un elefante cargado de ella”.

1)        Direcciones generales para la respiración psíquica yoghi

La base de toda la Respiración Psíquica yoghi es la Respiración Rítmica yoghi, sobre la cual damos instrucciones en el último capítulo. En los ejercicios que siguen, a fin de evitar repeticiones inútiles, diremos simplemente respirar rítmicamente y seguiremos con la instrucción para el ejercicio de la fuerza psíquica o poder  de la voluntad dirigido y operando en conformidad con las vibraciones de la respiración rítmica. Después de un poco de práctica se notará que no hay necesidad de contar después de la primera respiración rítmica, pues la mente tomará la idea del tiempo y del ritmo y se podrá respirar rítmicamente a placer, casi automáticamente. Esto dejará la mente despejada para la proyección de las vibraciones psíquicas bajo la dirección de la voluntad. (Para direcciones sobre uso de la voluntad, véase el primer ejercicio que sigue).

            2) Distribución de prana

Acostado, tendido en el suelo o sobre la cama, sin ninguna tensión muscular, descansando ligeramente las manos sobre el plexo solar (sobre la boca del estómago, donde principian a separarse las costillas) respirar rítmicamente. Después que el ritmo esté completamente establecido, querer que cada inhalación introduzca una cantidad mayor de prana o energía vital del depósito universal, la que será tomada por el sistema nervioso y almacenada en el plexo solar. A cada inhalación, quiérase que el prana o energía vital se distribuya en todo el cuerpo, a cada órgano y parte; a cada músculo, célula y átomo; a los nervios, arterias y venas; desde la superficie de la cabeza hasta la planta de los pies; vigorizando, fortaleciendo y estimulando cada nervio, recargando cada centro nervioso; enviando energía, fuerza y vigor a todo el sistema. Mientras se ejerce la voluntad, procúrese formar una pintura mental de la corriente precipitada de prana internándose por los pulmones, luego instantáneamente tomada por el plexo solar, para se enviada con el esfuerzo por la respiración a todas las partes del sistema hasta la punta de los dedos de las manos y hasta la de los pies. No es necesario esforzar la voluntad. La simple orden de lo que se desea producir y la pintura mental de ello es todo lo que se necesita. La orden tranquila con la pintura mental es mucho mejor que el deseo violento, con el cual sólo se disipa fuerza sin utilidad.
El mencionado ejercicio es de gran utilidad restaura y vigoriza mucho el sistema nervioso y produce una sensación de tranquilidad en todo el cuerpo. Es especialmente benéfico en los casos en que uno está cansado o se siente falto de energía.

3) Calmando el dolor

Acostado o sentado, erguido, respirar rítmicamente, manteniendo el pensamiento de que se está inhalando prana. Luego, al espirar, envíese el prana a la parte dolorida, para restablecer la circulación y la corriente nerviosa. En seguida inhálese más prana, con el propósito e expulsar la condición penosa, y al exhalar, sosténgase el pensamiento de que se está arrojando el dolor. Alternar los dos mencionados mandatos mentales; con una exhalación se estimula la parte y con la otra se expulsa el dolor. Obsérvese esto durante siete respiraciones, practíquese en seguida la Respiración Purificadora y tómese luego un momento de descanso. Continúese practicando hasta que el alivio se produzca, que no se hará esperar mucho. Se notará que muchas dolencias se calman antes que terminen las siete respiraciones.

Si se coloca la mano sobre la parte afectada, se pueden obtener más rápidos resultados. En este caso, enviar la corriente de prana a lo largo del brazo hasta la parte enferma.

4) Dirigiendo la circulación

Acostado o sentado con el busto erguido, respirar rítmicamente y con las aspiraciones dirigir la circulación hacia la parte que se desee y que puede estar afectada por una circulación imperfecta. Esto es eficaz en los casos de frío a los pies, y en los de dolor de cabeza: en el primero, enviada la sangre hacia abajo, calienta los pies, y en el segundo alivia el cerebro de una presión excesiva. En el caso de dolor de cabeza, procúrese primero calmar el dolor y después envíese la sangre hacia abajo. Con frecuencia se siente una sensación de calor en las piernas a medida que la circulación desciende. La circulación está en gran parte bajo el contralor de la voluntad, y la respiración rítmica facilita la tarea.

5) Auto-curación

Acostado, en una condición de abandono, aflojados los músculos, respirar rítmicamente y querer inhalar una buena suma de prana. Luego con la exhalación envíese el prana a la parte afectada, con el propósito de estimularla. Variar la exhalación, ocasionalmente, con la orden mental de que la condición enfermiza desaparezca. Empléense las manos en este ejercicio, pasándolas por el cuerpo hacia abajo, desde la cabeza a la parte enferma. Al usar las manos para la cura propia o de otros, manténganse siempre la imagen mental de que el prana está fluyendo a lo largo del brazo, y por la punta de los dedos penetra en el cuerpo hasta la parte afectada, curándola. Naturalmente, sólo podemos dar direcciones generales en este libro, sin tratar en detalle las varias formas de enfermedad; pero con poco de práctica del ejercicio mencionado, ligeramente modificado para adaptarlo a las condiciones del caso ocurrente, producirá sorprendentes resultados. Algunos yoghis siguen el método de colocar ambas manos sobre la parte afectada y entonces respiran rítmicamente, manteniendo la imagen mental de que realmente están bombeando prana en el órgano y parte enferma, estimulándola y desalojando las condiciones enfermizas, lo mismo que si se bombeara en un balde de agua sucia con el propósito de arrojar esta fuera y llenar aquél de agua fresca.
Este método es muy eficaz si la imagen mental de la bomba es mantenida con claridad, representando la inhalación y la elevación de la manija y la espiración el bombeo.

6) Curando a otros

No podemos ocuparnos detalladamente en este libro de la cuestión del tratamiento psíquico de las enfermedades por medio de prana, pues esto sería extraño a su propósito, pero podemos suministrar instrucciones claras y simples, con las cuales se estará habilitado para hacer mucho bien alivianado a otros. El principio esencial que debe recordarse es que por la respiración rítmica y el pensamiento contraloreado se puede absorber una considerable cantidad de prana y transmitirla al mismo tiempo al cuerpo de otra persona estimulando las partes y órganos debilitados, proveyéndolos de salud y expulsando las condiciones enfermizas. Se debe aprender primero la condición deseada de manera que se sienta el influjo de prana, la fuerza corriendo a lo largo de los brazos y por las puntas de los dedos hasta el cuerpo del paciente. Respirar rítmicamente unas pocas veces hasta que el ritmo esté perfectamente establecido; se colocan entonces las manos sobre el cuerpo del paciente dejándolas descansar ligeramente sobre la parte afectada. Y siguiendo el proceso de bombear descrito en el ejercicio  precedente (Autocuración), se llena completamente de prana al paciente hasta la condición penosa sea expelida. Con pequeños intervalos se debe levantar las manos y sacudir los dedos, como si estuviese arrojando la enfermedad. Es bueno hacer esto ocasionalmente, así como también lavarse las manos después del tratamiento; sin esta precaución podrían adquirirse vestigios de la enfermedad del paciente. Practíquese también la Respiración Purificadora varias veces. Mientras se opere, déjese que el prana impregne al paciente en una corriente continua; el operador es simplemente la máquina de bombear que pone en conexión al paciente con la provisión universal de prana, permitiéndole fluir por su intermedio. No hay necesidad de obrar vigorosamente con las manos, sino lo necesario para que el prana llegue libremente a las partes afectadas. La respiración rítmica debe practicarse frecuentemente durante el tratamiento, con el objeto de mantener el ritmo normal y permitir el libre pasaje de prana. Es mejor colocar las manos sobre la piel desnuda, pero cuando esto no es aconsejable, se deben poner sobre los vestidos. El método indicado puede variarse oportunamente por el de golpear suave y blandamente con las puntas de los dedos, ligeramente separados. Esto es muy calmante para el paciente. En casos crónicos  se encontrará mucha utilidad en dar las órdenes mentales por medio de palabras, tales como salid, salid, o sé fuerte, sé fuerte, según los casos, pues las palabras ayudarán a ejercer la voluntad más eficaz y directamente. Varíense estas instrucciones según convenga a las necesidades de cada caso, haciendo intervenir el juicio y facultad inventiva del operador. Damos los principios generales y éstos pueden ser aplicados en cientos de modos diferentes. Si las anteriores instrucciones, aunque aparentemente simples son cuidadosamente estudiadas y aplicadas, harán capaz de realizar, a quien las practique, todo lo que los magnetizadores de mayor fama puedan hacer, aunque sus sistemas sean más o menos embarazosos y complicados. Usan ignorantemente el prana y le llaman magnetismo. Si ellos combinaron la respiración rítmica con su tratamiento magnético, duplicarían su eficacia.

7) Curación a distancia

El prana coloreado con el pensamiento del emisor puede proyectarse a personas ausentes que desean recibirlo, efectuándose de este modo la acción curativa. Este es el secreto de la curación a distancia, de la que se ha hablado tanto estos últimos años en el mundo occidental. El pensamiento del magnetizador emite y colorea el prana destinado ase reenviado, y éste cruza el espacio como el rayo y se aloja en el organismo psíquico del paciente. Es invisible y como las ondas de Marconoi, pasa a través de los obstáculos que se interponen y busca la persona que está en armonía para recibirlo. Para tratar personas a distancia se debe formar una imagen mental de ellas hasta sentir que se está en rapport con las mismas. Este es un proceso psíquico que depende del poder de formar imágenes mentales poseído por le magnetizador. Puede uno darse cuenta cuando el rapport está establecido, pues éste se manifiesta por una sensación de proximidad. Es difícil explicar esto con mayor claridad, pero puede adquirirse con un poco de práctica y algunos lo consiguen al primer ensayo. Cuando el rapport está establecido, dígase mentalmente al paciente ausente: Os estoy enviando una provisión de fuerza vital o poder, que os vigorizará y curará. Entonces, imaginad el prana como saliendo de la mente a cada exhalación de la respiración rítmica, viajando a través del espacio, instantáneamente llegando al paciente y curándolo. No hay necesidad de fijar ciertas horas para el tratamiento aunque se pueden señalar si se desea. Es estado receptivo del paciente, debido a su expectativa en espera de la fuerza psíquica emitida, le pone en condiciones de poder recibir las vibraciones transmitidas en cualquier momento que las envíe el operador. Si se establece horas previamente convenidas, debe colocarse el paciente en actitud de abandono y en estado receptivo. Lo indicado es el gran principio en que está apoyado el tratamiento a distancia del mundo occidental. Con un poco de práctica se pueden realizar estas cosas tan bien como los magnetizadores más reputados.

Fuente
Ciencia Hindú Yogi de la Respiración   por Yogi Ramacharaka
Manual de Filosofía Oriental de la Respiración el Desarrollo Físico Mental Psíquico y Espiritual
Ó, Copyright Editorial Medina Hermanos, S. A. México. S / a
Digitalizador: @ Regina
L-01 – 25/01/04
www.formarse.com.ar

Cita del día

"El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad." Ludwig van Beethoven

viernes, 18 de marzo de 2011

Cita del día

Si queremos ayudarle a la humanidad de una manera práctica, debemos empezar dando ejemplo de nuestro respeto mutuo, armonía y cooperación. Dalai Lama

jueves, 17 de marzo de 2011

Cita del día

"Hay que despertar en el prójimo un franco deseo. Quien puede hacer esto tiene el mundo entero consigo. Quien no puede hacerlo, marcha solo por el camino." Dale Carnegie

miércoles, 16 de marzo de 2011

Ciencia Hindú Yogi de la Respiración 8

por Yogi Ramacharaka

12. SIETE EJERCICIOS YOGHIS MENORES

En este capítulo damos siete ejercicios menores de la respiración yoghi, que sin poseer nombres especiales, cada uno es distinto e independiente de los otros y tiene en vista un propósito diferente. Cada estudiante hallará que algunos de estos ejercicios se adaptan mejor a las necesidades especiales de su caso particular. Aunque los hemos denominado los ejercicios menores, ellos son muy útiles y valiosos; de lo contrario, no aparecerían en este libro. Dan a una un curso condensado de cultura física y desenvolvimiento pulmonar, y podrían ser fácilmente, ampliados y elaborados en un pequeño libro sobre el asunto. Tiene, naturalmente un valor adicional, debido a que la respiración yoghi forma una parte de cada ejercicio.

No hay que dejarlos de lado a causa de que los llamamos menores, porque algunos o varios de estos ejercicios pueden ser justamente los que se necesiten. Hágase la prueba y decida cada uno por sí mismo.

Ejercicio I
1)                De pie, firme y con las manos a los costados.
2)                Inhalar una respiración completa.
3)                Levantar los brazos lentamente, manteniéndolos rígidos hasta que las manos se junten por encima de la cabeza.
4)                Retener la respiración unos pocos segundos, permaneciendo con las manos en la posición anterior.
5)                Hacer descender las manos lentamente a los costados, exhalando despacio al mismo tiempo.
6)                Practicar la respiración Purificadora.

Ejercicio II
1)                De pie, firme y con los brazos extendidos hacia el frente.
2)                Inhalar una respiración completa y retenerla.
3)                Llevar los brazos horizontalmente hacia atrás hasta donde puedan ir, volver a la primera posición, repetir varias veces estos movimientos, reteniendo entre tanto la respiración.
4)                Exhalar vigorosamente por la boca.
5)                Practicar la respiración Purificadora.

Ejercicio III
1)                De pie, firme y con los brazos extendidos hacia el frente.
2)                Inhalar una respiración completa.
3)                Hacer un movimiento circular con los brazos hacia atrás unas cuantas veces, reteniendo mientras tanto la respiración. Se puede variar este movimiento alternando la rotación como las aspas de un molino de viento.
4)                Exhalar vigorosamente por la boca.
5)                Practicar la respiración Purificadora.

Ejercicio IV
1)                Acostado boca abajo con las manos a los costados y las palmas apoyadas en el suelo.
2)                Inhalar una respiración completa y retenerla.
3)                Con el cuerpo rígido, elévese éste por la fuerza de los brazos, hasta que descanse sobre las manos y los dedos de los pies.
4)                Volver a la primera posición. Repetir varias veces el movimiento.
5)                Exhalar vigorosamente por la boca.
6)                Practicar la respiración Purificadora.

Ejercicio V
1)                De pie, firme y con las palmas de las manos apoyadas en la pared.
2)                Inhalar una respiración completa y retenerla.
3)                Aproximar el pecho hasta la pared, descansando el peso del cuerpo sobre las manos.
4)                Retirar el cuerpo hacia atrás, con la fuerza muscular de los brazos solamente, manteniendo el cuerpo rígido.
5)                Exhalar vigorosamente por la boca.
6)                Practicar la respiración Purificadora.

Ejercicio VI
1)                De pie, firme con los brazos en jarras, es decir con las manos apoyadas en la cintura y los codos hacia afuera.
2)                Inhalar una respiración completa y retenerla.
3)                Mantener las piernas y caderas rígidas e inclinar el busto bien hacia adelante, como si se saludara, y al mismo tiempo exhalar lentamente.
4)                Volver al la primera posición y tomar otra respiración completa.
5)                Doblarse hacia atrás, exhalando lentamente.
6)                Volver a la primera posición, tomando una respiración completa.
7)                Inclinar el tronco hacia un lado, exhalando lentamente. Se varía el movimiento inclinándose a la derecha y a la izquierda.
8)                Practicar la respiración Purificadora.

Ejercicio VII
1)                De pie, firme, o sentando, con el busto erguido y recta la columna espinal.
2)                Tomar una respiración completa, pero en vez de hacerlo en una corriente fija y continua, inhalar con intermitencias cortas, rápidas y frecuentes, como si se tomara la fragancia de sales aromáticas o amoníaco y no se quisiera absorber una cantidad excesiva. No exhalar ninguna de estas pequeñas inhalaciones, sino que se agregan las unas a las otras hasta que llenen por completo el espacio pulmonar.
3)                Retenerla durante unos pocos segundos.
4)                Exhalar por las fosas nasales, en una emisión larga y reposada.
5)                Practicar la respiración purificadora.

13 VIBRACIÓN Y RESPIRACIÓN RÍTMICA YOGHI

Todo está en vibración. Desde el átomo más pequeño hasta el mayor de los soles, todo vibra. Nada hay en absoluto reposo en la Naturaleza, y un átomo privado de vibración destruiría el Universo. En incesante vibración es ejecutada la obra universal. La materia es constantemente manipulada por la energía e innumerables formas y variedades sin número resultan, y, sin embargo, ni las formas ni las variedades son permanentes.

Principian a cambiar desde el momento que son creadas; de ellas surgen formas innumerables que as u vez cambian también y dan nacimiento a otras nuevas, y así en continua sucesión infinita. Nada es permanente en el mundo de las formas, y, no obstante, la gran Realidad es inmutable. Las formas no son más que apariencias, van y vienen, pero la Realidad es eterna e invariable.

Los átomos del cuerpo humano están en constante vibración y ocurren en él cambios incesantes. En unos pocos meses hay casi un cambio completo de la materia que compone el cuerpo, y apenas si un átomo de los que ahora forman nuestro cuerpo se encontrará en él dentro de algunos meses. Vibración, constante vibración. Cambio, constante cambio.

En toda vibración hay cierto ritmo. El ritmo compenetra el Universo. El movimiento de los planetas alrededor del Sol; el asenso y descenso del mar; el latido del corazón; el flujo y reflujo de las mareas, todo obedece a leyes rítmicas. Los rayos del Sol llegan hasta nosotros y la lluvia desciende obedeciendo a la misma ley. Todo crecimiento sólo es una manifestación de esta ley. Todo movimiento es una exhibición de la ley del ritmo.

Nuestros cuerpos están sujetos a las leyes rítmicas como lo está el planeta en su revolución alrededor del sol. Gran parte del aspecto esotérico de la ciencia yoghi de la respiración, está basada sobre este conocido principio de la Naturaleza. Utilizando inteligentemente el ritmo del cuerpo, es como el yoghi puede absorber una gran cantidad de prana y producir con ella los resultados que desea. Hablaremos más detenidamente de esto más tarde.

El cuerpo que ocupamos es como un pequeño brazo de mar que penetra en la tierra, y aunque solo aparenta obedecer a leyes propias, realmente está subordinado al flujo y refluyo de las mareas del océano. El gran mar de la vida avanza y retrocede, se eleva y desciende; y nosotros respondemos a su ritmo y vibraciones. En condiciones normales recibimos la vibración y el ritmo del gran océano de la vida y respondemos a su influjo; pero cuando la entrada del brazo de mar está obstruida con despojos, nos vemos privados de recibir los impulsos del Océano Madre y la discordia se manifiesta en nosotros.

Habréis oído de cómo una nota de violín pulsada repetidamente y en ritmo, pondrá en actividad una serie de vibraciones que a su tiempo  destruirán un puente. El mismo resultado se produce cuando un regimiento de soldados cruza un puente, y en tales ocasiones se da siempre la orden de romper el paso para evitar que la vibración produzca una catástrofe. Estas manifestaciones del movimiento rítmico darán una idea del efecto de la respiración rítmica sobre el cuerpo. El sistema entero toma las vibraciones y llega a ponerse en armonía con la voluntad, que produce el movimiento rítmico de los pulmones, y mientras dure tan completa armonía, responderá fácilmente a las órdenes de la voluntad.

Con el cuerpo así en acorde, el yoghi no encuentra dificultad para aumentar la circulación en cualquier parte del cuerpo por una orden de la voluntad,  o dirigir una corriente mayor de la fuerza nerviosa a cualquier parte u órgano para estimularlo y fortalecerlo.

Y de la misma manera, por la respiración rítmica  se pone al unísono y es capaz de absorber una gran cantidad de prana que queda a disposición de su voluntad. Puede emplearla y la emplea como un vehículo para transmitir pensamientos a otros y atraer hacia él todos aquellos cuyos pensamientos están en armonía con la misma vibración. Los fenómenos de la telepatía, transmisión del pensamiento, curación mental, mesmerismo, etc., fenómenos conocidos desde siglos por los yoghis, pero que recién ahora despiertan un interés intenso en el mundo occidental, pueden hacerse mucho más poderosos si la persona emisora del pensamiento lo hace después de haber respirado rítmicamente.

La respiración rítmica aumentará la eficacia de la respiración mental, magnética, etcétera, en algunos cientos por cientos.

En la respiración rítmica lo que principalmente se debe adquirir es la idea mental del ritmo. Para aquellos que conocen algo de música la idea de la medida de los tiempos es familiar; a los demás, el paso rítmico de los soldados: izquierda, derecha, izquierda, derecha; uno, dos, tres, cuatro; uno, dos, tres, cuatro, les dará la idea.

Los Yoghis basan su tiempo rítmico en una unidad correspondiente al latido de su corazón. El latido del corazón varía en las diferentes personas, pero la unidad del latido de cada persona es lo que servirá de modelo rítmico propio a ese individuo particular en su respiración rítmica. Obsérvese cada uno el latido normal del corazón poniendo los dedos sobre el pulso y encones cuente 1, 2, 3, 4, 5, 6; etc.; hasta que el ritmo llegue a quedar bien fijo en la mente. Un poco de práctica fijará el ritmo de modo que se pueda reproducir fácilmente. El principiante inhala generalmente en seis unidades de pulso aproximadamente, pero con la práctica será capaz de aumentar mucho esta cifra.

La regla yoghi par ala respiración rítmica es que las unidades de inhalación y exhalación deben ser las mismas, mientras que las de retención y entre respiraciones deben ser la mitad del número empleado en la inhalación y exhalación.

El siguiente ejercicio de respiración rítmica debería ser dominado completamente, pues él forma la base de muchos otros a los cuales se hará referencias más tarde.

1)                Sentado, con le busto erguido, en una postura cómoda de manera que el pecho, cuello y cabeza estén tan cerca de la línea recta como sea posible, con los hombros echados atrás y las manos descansando cómodamente sobre las rodillas. En esta posición el peso del cuerpo lo soportan en gran parte las costillas y puede mantenerse la posición cómodamente. El yoghi ha observado que no se pueden obtener los mejores efectos de la Respiración Rítmica, cuando se está con el pecho contraído y el abdomen saliente.
2)                Inhalar con lentitud una Respiración Completa, contando seis unidades de pulso.
3)                Retener contando tres unidades de pulso.
4)                Exhalar lentamente por la nariz, contando seis unidades de pulso.
5)                Contar tres pulsaciones entre respiraciones.
6)                Repetirlo varias veces, pero evitando al principio la fatiga.
7)                Antes que se dé por terminado el ejercicio, practíquese la respiración purificadora, que descansará y limpiará los pulmones.

Después de un poco de práctica se podrá aumentar la duración de las inhalaciones y exhalaciones hasta que transcurran quince unidades de pulso. En este aumento hay que recordar que las unidades para retención y entre respiraciones deben ser la mitad de las unidades para la inhalación y exhalación.

No hay que exagerar el esfuerzo para aumentar la duración de la respiración, pero si poner tanta atención, como sea posible para adquirir el ritmo, que es más importante que la extensión de la respiración. Practíquese y ensáyese hasta adquirir el compás del movimiento y sea casi sentido el ritmo de la moción vibratoria a través de todo el cuerpo. Requerirá un poco de práctica y perseverancia, pero la satisfacción que se experimenta por el progreso obtenido hará fácil la tarea. El yoghi es el hombre más paciente y perseverante, y sus grandes conquistas son debidas en gran parte a la posesión de estas cualidades.


Fuente
Ciencia Hindú Yogi de la Respiración   por Yogi Ramacharaka
Manual de Filosofía Oriental de la Respiración el Desarrollo Físico Mental Psíquico y Espiritual
Ó, Copyright Editorial Medina Hermanos, S. A. México. S / a
Digitalizador: @ Regina
L-01 – 25/01/04
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