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jueves, 15 de abril de 2010

Introducción al Om Yoga 20

El siguiente artículo se publicó originalmente en inglés en la página Atma Jyoti Ashram, pueden acceder al artículo original haciendo clic en el título de esta publicación.

A continuación les ofrezco la traducción:



Swami Nirmalanda Giri

Sensibilidad a la práctica de Yoga.

El cuerpo

El cuerpo es el vehículo a través del cual el individuo evoluciona durante la duración de su vida en la tierra y debe ser tomado muy en serio por el yogui que descubrirá que el cuerpo puede ejercer un efecto necesario en la mente. Si la cera y la arcilla están frías no pueden ser modeladas, tampoco pueden recibir ninguna impresión. Si la melaza está fría casi no se verterá. Todo es un asunto de cualidad responsiva. Sólo cuando están tibias son maleables estas sustancias. De la misma manera, a menos que nuestros cuerpos interno y externo se hagan responsivos o reactivos al japa y la meditación de Om perderemos muchos de los efectos benéficos. Por lo tanto debemos hacer todo lo que podamos para incrementar nuestros niveles de respuesta, para asegurar que nuestros cuerpos físico y psíquico se mueven a la tasa de vibración más alta posible.

Cualquier cosa que se coma físicamente tendrá un efecto mentalmente.

Una clave fundamental para esto es la dieta. Pero no sólo se asimila la sustancia física del alimento en nuestro cuerpo, las energías más sutiles se unen en nuestros cuerpos internos, incluyendo nuestra mente. El yogui que observa descubrirá que la dieta del cuerpo físico también es la dieta de la mente, que cualquier cosa que se coma físicamente tendrá un efecto mentalmente, (uno que no sabe esto no es un verdadero yogui). El Chandogya Upanishad (6.4.5, 6.6.1,2,5) nos dice: “La mente consiste de alimento. Aquello que es la parte sutil de la leche se mueve hacia arriba cuando la leche se bate y se convierte en manequilla. De la misma manera, la parte sutil del alimento que se come se mueve hacia arriba y se convierte en la mente. Así, la mente consiste en alimento.”

La carne es tanto pesada como tóxica, especialmente por las sustancias químicas esparcidas en los tejidos por el miedo y la ira del animal cuando fue sacrificado. Así que nuestras mentes también estarán pesadas y tóxicas por comer la carne así como envenenadas por las vibraciones de ira y miedo. Además, los patrones instintivos y conductuales de los animales se convertirán en nuestros impulsos instintivos y conductuales. Las frutas, vegetales y granos no tienen tales obstrucciones. Consecuentemente, nuestras energías mentales serán ligeras y maleables, responsivas a nuestras disciplinas espirituales. No hay mayor beneficio espiritual para el meditador que la adopción de una dieta vegetariana. (Consultar “Beneficios Espirituales de una Dieta Vegetariana”) Y por “vegetariano” me refiero a la abstención de carne, pescado, huevos y cualquier cosa que los contenga en cualquier grado incluyendo las dietas animales.

Tanto la meditación como la dieta refinan los sentidos internos para que podamos producir y percibir los cambios sutiles que ocurren en la meditación.

Nuestra salud general también contribuye a nuestra aptitud en la meditación, así que un yogui responsable está muy consciente de lo que es benéfico o perjudicial para su salud y ordena su vida de acuerdo con eso, especialmente al eliminar completamente el alcohol, la nicotina, las drogas que alteran la mente ya sean legales o ilegales. La cafeína también se evita sabiamente así como el azúcar.

La suma de todo esto es que debemos hacer algo más que meditar. Debemos vivir nuestra aspiraciones ordenando nuestras vidas para que avancemos lo más rápidamente posible hacia la Meta. Eso se hace observando Yama y Niyama, a menudo llamados los Diez Mandamientos del Yoga. Son:

1) Ahimsa: no-violencia, no causar heridas, no causar daños;
2) Satya: verdad, honestidad;
3) Asteya: no-robar, honestidad, no apropiarse de cosas ajenas;
4) Brahmacharya: abstinencia sexual en pensamiento, palabra, acción así como control de todos los sentidos
5) Aparigraha: no-posesividad, no-avaricia, no-egoísmo, no-atesoramiento;
6) Shaucha; pureza, limpieza:
7) Santosha: satisfacción, paz;
8) Tapas: austeridad, disciplina espiritual práctica (ej. que produzca resultados)
9) Swadhvava: auto-estudio instrospectivo, estudio espiritual,
10) Ishwaraparanidhana; ofrecimiento de la vida de uno a Dios.

Ambiente Yóguico

No sólo necesitamos un lugar especial en nuestro hogar que sea favorable para la meditación, sino que debemos examinar todo nuestro entorno para ver que éste también no sea mental y espiritualmente pesado, tóxico, disruptivo y agitador. Lo mismo es cierto de nuestro trabajo y nuestros asociados – de negocios, sociales y familiares. El entorno más importante, desde luego, es el interno de nuestra propia mente – o sea, nuestros pensamientos. Nuestro pensamiento dominante deben ser nuestras entonaciones de Om. Junto a eso debe de haber pensamientos continuos de temas espirituales que hayamos obtenido de nuestro propio estudio de escritos espirituales, de haber asistido a discursos espirituales y de conversaciones con asociados con tendencias espirituales. Nuestras mentes se deben mover naturalmente en los planos espirituales más altos. Esto no es ni imposible ni poco práctico, ya que todo surge y es controlado por la Consciencia Suprema.

En conclusión

“Cuando pronuncias ‘Om’ viaja no sólo alrededor de la tierra sino a través de todo el espacio y la eternidad” – así lo dijo Paramhansa Yogananda. Los pensamientos no cesan en el momento que pasan por la mente consciente. Se dispersan a nuestro alrededor, en nuestra aura, en el campo sutil biomagnético y las energías mentales alrededor de nuestro cuerpo físico y luego a la creación que la rodea, y finalmente se extiende a los últimos confines del cosmos y luego regresa entrado a nuestras auras y mentes. Este es el proceso del karma mental. Al hacer continuamente la repetición y la meditación de Om, establecemos una corriente continua de vibración espiritual que con el tiempo se convierte en un flujo entrante de consciencia superior conforme regresa a nosotros después de haberse extendido a través de la creación y haber beneficiado a todas las cosas y a todos los seres en ella. De esta manera podemos crear las formas más altas de karma espiritual, que eleva el espíritu y nos diviniza tanto a nosotros como a todo lo que existe.

Además cada pensamiento es una ola o remolino que sigue vibrando en toda sustancia de nuestra mente (chitta) e incluso – dependiendo de qué tan fuertes hayan sido y de que tan a menudo se hayan repetido – en vidas futuras. Om, entonces nos permea con su luz y fuerza divinas, contrarrestando el hábito anterior de pensamientos negativos, insensatos e inútiles.

Por lo tanto, durante el día y la noche, en lo que sea que estés haciendo o siempre que estés descansando, entona continuamente Om mentalmente en ritmo con la respiración y centra tu consciencia en el sonido. Ya que no hay ningún momento cuando no respiras, esto realmente no es difícil.

Una última palabra. La teoría y el elogio en el mundo en relación a la práctica de la meditación casi no significan nada. Pero la práctica es todo. En la meditación más que en nada que conozca, la práctica ciertamente hace la perfección. La meditación produce un crecimiento constante si hay una práctica constante. Y la práctica es tan maravillosamente simple.

El Yoga Om es el medio por el que te respondes a ti mismo la oración:

Llevame de lo irreal a lo Real.
Llévame de la oscuridad a la Luz.
Llévame de la muerte a la Inmortalidad.

martes, 30 de marzo de 2010

Introducción al Om Yoga 19

El siguiente artículo se publicó originalmente en inglés en la página Atma Jyoti Ashram, pueden acceder al artículo original haciendo clic en el título de esta publicación.

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Swami Nirmalanda Giri

Prepararse para dormir.

Es muy provechoso hacer el japa de Om hasta que te quedas dormido, porque esto ayuda en el desarrollo de la consciencia interna durante el tiempo de vigilia y en la meditación.

Cuando te acuestas para dormir o descansar, acuéstate sobre la espalda con los brazos a los lados, las palmas hacia abajo y las piernas estiradas pero relajadas en la llamada Postura del Cadaver (Savasana). No se necesita mantener los pies hacia arriba. Relájate completamente, con los ojos cerrados – ya sea entornados hacia arriba o hacia abajo, como desees. Haz el proceso normal de meditación hasta que te quedes dormido. Si ves que acostarte sobre la espalda no conduce al sueño, entonces acuéstate en cualquier posición en la que puedas estar cómodo y relajado.

Si te despiertas durante el periodo de sueño, sigue haciendo lo mismo hasta que te vuelvas a quedar dormido.

Esta práctica también es útil cuando estas enfermo, ya que puede ayudar al proceso de sanación.

jueves, 25 de marzo de 2010

Introducción al Om Yoga 18

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Swami Nirmalanda Giri

Oración.

En la India es tradicional hacer alguna oración breve antes y después de la meditación. Usualmente antes de la meditación se hace una oración simple pidiendo la bendición y la guía divinas. Luego, al final, se hace otra oración breve dando gracias, ofreciendo la meditación a Dios y pidiendo la bendición divina para el resto del día. No hay una forma establecida, sólo palabras del corazón. Esto no es esencia para la práctica del Yoga Om, pero puede resultar benéfico para aquellos que se sientan inclinados a hacerlo.

Durante el día – japa.

La meditación es muy efectiva, pero se deben sostener sus efectos durante el día continuado con las entonaciones de Om de manera suave y relajada en ritmo con la respiración sin ningún esfuerzo, tal como lo haces en la meditación. O sea, que se debe entonar Om constantemente, durante todas las actividades, sin pausas o interrupciones. Naturalmente hacer esto es difícil, incluso imposible, al principio, sin embargo con el tiempo es posible. Inmediatamente al despertar en la mañana deben empezar las entonaciones mentales de Om y se deben mantener incluso después de ir a la cama y quedarse dormido. Esto no sólo profundiza tu consciencia, sino que te permite obtener mucho más beneficios de tu sueño, y las entonaciones de Om pueden ocurrir incluso durante el sueño.

Debido a la importancia de mantenerse entonado con Hidakasha, fuera de nuestros tiempos de meditación debemos mantener la “consciencia Chidakasha” manteniendo nuestra consciencia sobre/en nuestra cabeza de manera muy suave y relajada, sintiendo nuestra respiración moviéndose sutilmente dentro del Loto de los Mil Petalos del cerebro y “escuchando” nuestras entonaciones internas que suenan allí suavemente.



Algunas veces puede ser difícil o imposible entonar Om con la respiración, por ejemplo al hacer ejercicios extenuantes cuando la respiración es dificultosa o irregular. En esos momentos de debe entonar Om sólo una y otra vez como el doblar de una campana hasta que puedes volver las entonaciones con la respiración.

martes, 23 de marzo de 2010

Introducción al Om Yoga 17

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Swami Nirmalanda Giri

Los tres elementos de la meditación Yoga Om.

Hay tres componentes en la meditación Yoga Om: 1) sentarse con los ojos entornados hacia arriba y luego cerrarlos; 2) estar consciente de tu respiración mientras entra y sale; y 3) entonar Om mentalmente al ritmo de tu respiración y escuchar esas entonaciones mentales. Son los ingredientes esenciales de la meditación Yoga Om y debemos limitar nuestra atención a ellos. Si en la meditación nos sentimos inseguros de si las cosas van bien, sólo necesitamos checar para ver si estamos haciendo estar tres cosas y nuestra atención está centrada en ellas. Si es así, todo está bien. Si no, es sencillo regresar a ellas y hacer que todo esté bien.

De las tres, escuchar las entonaciones mentales de Om es la clave principal para el éxito en la meditación. Es esencial que nos centremos en los niveles ethericos de nuestro ser, de los que surge el sonido, y esto se hace entonando Om internamente y escuchando esas entonaciones. Durante la meditación, sin importar lo que suceda, sin importar que viene y que va, relájate y sigue escuchando tus entonaciones internad de Om. El sonido de Om es el que logra todo. Y al escucharlo te vuelves totalmente receptivo y responsivo a Él para que Él pueda hacer funcionar su propósito transformador hasta un grado máximo.

Invariables.

Hay ciertas invariables – absolutos de la práctica – que debes conocer y a cumplir en tu meditación. Son:

1) Om nunca cesa. Nunca. No debemos dejar que la pasividad o la pesadez de la mente interrumpan nuestras entonaciones jalándonos a un silencio negativo. Eso sería un descenso en lugar de un ascenso.

2) Al entonar siempre debemos darle un valor igual tanto a la “O” cómo a la “M”. Al menos aproximadamente.

3) Siempre entonamos Om al ritmo de la respiración.

4) Nuestras entonaciones de Om, al igual que la respiración a las que las estamos vinculando, deben de ser virtualmente continuas, sin pausas largas entre ellas. O sea OommOommOomm, o Oomm-Oomm-Oomm en lugar de Oomm… Oomm… Oomm…

5) Siempre meditamos con la boca y los ojos cerrados.

6) Durante la meditación los ojos deben estar levantados suavemente hacia arriba como si estuviéramos viendo un punto distante sobre nosotros.

7) El foco, el centro de la atención, de nuestra meditación es el sonido de nuestras entonaciones mentales de Om en ritmo con nuestra respiración. De manera suave y relajada nos absorbemos ese sonido interno. Esto es meditación, esto es vida espiritual.

jueves, 18 de marzo de 2010

Introducción al Om Yoga 16

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Swami Nirmalanda Giri

El “funcionamiento” de Om.

“Om es una fuerza tranformadora-transmutadora y eso implica cambio”.

Pero hay otro lado, aparentemente contradictorio, en esto. Yogash chitta-vritti-nirodhah. (Toga sutras 1:2) Panajali define al yoga como la detención (nirohah= de las modificaciones (vritti) de la mente (chitta). Si se considera superficialmente esto puede parecer significar simplemente quedarse en blanco, sin pensamientos. Si esto fuera así, dormir sin sueños sería yoga y entre más durmamos ¡más iluminados estaríamos! Sin embargo, la mayoría de los yoguis parece pensar que no deben surgir pensamientos o impresiones en la meditación – que si surgen, la meditación es imperfecta y tiene un valor reducido. Pero Om es una fueraza transformadora-transmutadora, y eso implica cambio. Y el cambio es un proceso. Así que algunas veces se ocurrirpá Yoga Nidra puro, y en otros momentos (a menudo en la misma meditación) definitivamente estarán sucediendo cosas.

La meditación, entonces, no sólo es hundirse en el silencio y la inmovilidad, aunque eso sí sucede en algunos periodos de meditación, sino que es en estado espontáneo, extremadamente activo. Conforme meditas en los niveles sutiles, podrás ver (verás), oirás, sentirás y te darás cuenta de muchas cosas – pensamientos, impresiones visuales, recuerdos, sensaciones internas y cosas así. Todo esto es evocado por tu práctica, y nada será una distracción si simplemente lo observas de manera calmada y objetiva, manteniendo tu consciencia en la respiración y en entonar Om en ritmo con ella.

Tu interés debe estar en tus entonaciones de Om, sin embargo debes estar consciente de lo que está sucediendo porque literalmente Om es tu gurú y te estará enseñando y diciendo muchas cosas. Debes dejar que la mayoría de las cosas sólo vuelen por sí mismas, pero ocasionalmente recibirás impresiones intuitivas marcadas. Yu inteligencia superior (buddhi) usualmente funciona por medio de la intuición/conceptualización, pero a veces tu mente espiritual literalmente te hablará. Estoy consciente de que mucha gente deja que su mente parlotee incesantemente y creen que Dios les está hablando, pero esa no es ninguna razón para no decirte la verdad. Om es tu Gran Maestro, y te enseñara de muchas maneras mientras al mismo tiempo te cambia verdaderamente. La clave es permanecer como un observador calmado y objetivo y distinguir entre los numeritos sin valor de la mente inferior y aquello que está siendo producido directamente por Om para que seas mejor.

Sin embargo en otras ocasiones simplemente te sentarás en el silencio feliz y pacífico de Yog Nidra, concentrado en tus entonaciones sutiles de Om. Ambos son igualmente benéficos, ya que Om sabe lo que está haciendo, y ambos pueden suceder en la misma meditación. Om verdaderamente es Pranava, el Dador de Vida, y vivirá en ti como tú, ya que Om es tú.

martes, 16 de marzo de 2010

Introducción al Om Yoga 15

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Swami Nirmalanda Giri

Yoga Nidra – “sueño” consciente.

El propósito de la meditación es del desarrollo de una consciencia interna profunda. El Yoga Vashishtha (5:78), un tratado clásico de yoga, habla del estado “cuando la consciencia alcanza el estado de sueño profundo” conocido en sánscrito como un sushupti. El sabio Sandilya en su tratado de yoga, el Sandilya Unpanishad, también habla de “la realización correcta de la verdadera naturaleza del sonido que está en el extremo final de la pronunciación de la sílaba Om, cuando se reconoce [experimenta] sushupti correctamente mientras se está consciente.

En meditación profunda entramos en el estado de “testigo silencioso”, experimentando el estado de dormir sin suelos mientras estamos totalmente conscientes y dándonos cuenta. Al acercarse a este estado el principiante pude realmente quedarse dormido. No hay que preocuparse por esto, ya que eso es bastante natural, y después de un tiempo ya no sucederá. Desde el nacimiento hemos estado acostumbrados a quedarnos dormidos cuando la mente alcanza cierto punto interno. Ahora a través de la meditación daremos otro paso- hacia el estado de consciencia profunda.

Aunque dije que es “dormir sin sueños”, desde luego que es más, mucho más, ya que hay una profundización de la consciencia en este estado que no sucede ordinariamente al dormir sin soñar.

Así es que cuando ocurra este estado de “dormir al estar despierto”, debes saber que estás en el camino correcto – cuando no tiene ni imágenes ni pensamientos salvo tus entonaciones de Om (ya que esas nunca deben detenerse). Los “sueños astrales” durante la meditación son sólo eso, una ilusión de soñar. No que no puedan haber visiones durante la meditación, pero es fácil confundir nuestros sueños con las visiones. Por lo tanto es sabio valorar sólo la experiencia shshupti consciente en la meditación, dentro de la que Om sigue siendo el foco de nuestra consciencia. Este es el verdadero samadhi.

jueves, 11 de marzo de 2010

Introducción al Om Yoga 14

El siguiente artículo se publicó originalmente en inglés en la página Atma Jyoti Ashram, pueden acceder al artículo original haciendo clic en el título de esta publicación.

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Swami Nirmalanda Giri


El camino solar de la liberación.

Toda la vida vegetal, animal y humana de este planeta depende del sol. Los poderes sutiles de la luz solar son los que estimulan el crecimiento y la evolución. La luz solar estimula particularmente la actividad de los centros superiores del cerebro, especialmente los de la glándula pineal. Incluso en las profundidades de al tierra un hombre sensible puede sentir cuando el sol sale y se pone. El sol realmente despiértale más profundo sentido en nosotros. Tal como la semilla que germina lucha para ascender hacia el sol y hacia sus rayos que dan vida, también todas las formas superiores de vida buscan al sol, que actúa como un imán metafísico, atrayéndolas hacia arriba hacia una consciencia en expansión constante. La luz del sol es la forma radiante de Om. El sol inicia a todo el sistema solar hacia Om.

Los seres humanos son criaturas solares, por lo tanto entonar Om les resulta natural. El Amritabindu Upanishad dice: “Por medio de Om, él [el yogui que medita] ve el camino, el camino por el que va su prana. Por lo tanto uno siempre debe repetir Eso [Om] para avanzar por el camino correcto: a través de la puerta del corazón, la puerta del aire que lleva hacia arriba y la apertura de la puerta de la liberación que se conoce como la orbe abierta [el sol]” (Amritabindu Upanishad 25,26).

¡La puerta de la liberación! Cuando el individuo se manifiesta en esta tierra pasa del mundo astral al plano material por medio del sol, que es una masa de energías astrales en explosión, no simples gases ardientes. Y cuando el individuo ha completado este curso de evolución dentro de este plano, a la hora de la muerte de su cuerpo se levanta hacia arriba en su cuerpo sutil y pasa a través del sol a los mundos superiores, para ahí evolucionar todavía más o pasa directamente a las profundidades del Brhaman trascendente.

“Om y el sol son idénticos en esencia”.

Para asegurar que esto suceda, el Yogui Om practica japa y la meditación Om, ya que el Chadogya Upanishad nos dice que Om y el sol son idénticos en esencia, “ya que el sol continuamente suena ‘Om?” (Chadogya Upanishad 1.5.1). O sea, la energía del sol es una manifestación del Om. Los científicos han descubierto recientemente este fenómeno. En la pagina 16 de la edición de National Geographic de julio de 2004 encontramos esto: “Burbujas del tamaño de Texas cubren la faz del sol… Llamados gránulos, las células de plasma de corta vida llevan el calor a la superficie a través de la convección, de la misma manera que el agua hierve en una olla. El subir y bajar de los gránulos crea olas de sonido, que causan que el sol lata con fuerza como un tambor cada cinco minutos.

Los yoguis Om entonan Om en ritmo con su respiración, ya que el upanishad agrega que “la respiración continuamente suena ‘Om’” (Chandogya Upanishad 1.5.3) Las energías solares y la respiración también están conectadas íntimamente.

Nuestra vida depende de la luz del sol, así que también es una manifestación del poder de Om. Japa y la meditación Om nos alinean con los poderes solares que son Om y por lo tanto aumentan considerablemente nuestra fuerza vital y la evolución de todos los niveles de nuestro ser.

El Yoga Om nos prepara para la Gran Salida. Como también dice el Chandogya Upanishad: “Incluso como una gran carretera que corre entre dos pueblos, éste y el de más allá, incluso así los rayos del sol van a estos dos mundos, éste y el de más allá. Empiezan del sol de más allá y entran en los nadis. Empiezan de los nadis y entran en el sol de más allá… Cuando un hombre sale de este cuerpo, asciende por estos mismos rayos o asciende con el pensamiento de Om. Conforme su mente se va deteriorando, se va al sol. Eso, verdaderamente, es la puerta del mundo, una entrada para los que saben, un rechazo para los que no saben” (Chandogya Upanishad 8.6.2,5).

Los rayos solares no sólo fluyen hacia este mundo, también atraen hacia el sol y más allá. En el cuerpo humano el proceso de exhalación e inhalación está relacionado a la energía solar, y mucho del poder solar por el que subsistimos es atraído hacia el cuerpo a través de nuestra respiración. Es por eso que Giri Bala (Consulte la Autobiografía de un Yogui, Capítulo 46) empleaba una forma especial de respiración para vivir sin comer. Los rayos solares no sólo golpean la superficie de nuestro cuerpo, sino que penetran hasta los nervios físicos –nadis. Los nadis también son los canales en el cuerpo astral que corresponden a los nervios físicos. Tal como los impulsos eléctricos fluyen a través de los nervios físicos, la fuerza solar sutil, o prana, fluye a través de los nadis sutiles y nos mantiene vivos y funcionando. Y como ya hemos visto, la respiración, conforme fluye, siempre está sonando Om. La respiración, entonces, es un vehículo para las energías solares que producen la evolución y nosotros incrementamos su efecto a través de japa y la meditación Om.

La entonación continua de Om, tanto dentro como fuera de la meditación, condiciona nuestros niveles sutiles para que al momento de la muerte estemos orientados hacia los poderes solares y podamos ascender por ellos – especialmente si continuamos nuestras entonaciones de Om incluso después de que el cuerpo se ha dejado. Esas entonaciones garantizarán nuestro ascenso al mundo solar. Aquellos que se han imbuido con las vibraciones Pránvicas entrarán a través de la puerta solar, mientras que aquellos que no lo han hecho se les cerrarán y se verán forzados a regresar a un nuevo nacimiento terrenal.

“Al momento de dejar este mundo, recuerda Om, el Señor, el Protector”, (Yarur
Veda 40:15) Cualquier cosa en la que pensemos más durante la vida, en eso mismo pensaremos a la hora de nuestra muerte. Esto lo afirma Krishna en el Bhagavad Gita (8:5-10): “A la hora de la muerte, cuando un hombre deja su cuerpo, debe dejarlo con su consciencia absorta en Mí. Entonteces se unirá Conmigo. Puedes estar seguro de eso. Cualquier cosa que un hombre recuerde al final, cuando está dejando el cuerpo, la realizará en el más allá, porque eso será en lo que su mente se ha ocupado con mayor constancia durante su vida. Por lo tanto deben recordarme a Mí en todo momento, y deben hacer su deber. Si su mente y su corazón están enfocados en Mí constantemente, llegarás a Mí. Nunca lo dudes. Haz un hábito de practicar la meditación y no dejes que se distraiga tu mente. De esta manera finalmente llegarás al Señor. Que es quién da la luz, el más alto de lo más alto”. Y el Prashna Upanishad (5:5,7): “Si medita en el Ser Supremo con la Sílaba Om, se hace uno con la Luz, el Sol. Es conducido al mundo de Brahman. Ve a la Persona que mora en el cuerpo, Quién es más alta que la vida más alta… Que el sabio obtiene, incluso por el simple sonido de Om como apoyo Aquello que es tranquilo, que no envejece, que es inmortal, sin miedo y supremo”.

Aquellos que constantemente invocan y meditan en Om durante sus vidas recordarán Om al momento de la muerte, y por medio de Om ascenderan al sol y más allá al Más Allá real. “Como se dice, ciertamente que el cielo es este Om, por lo tanto uno debe meditar y prepararse para unirse con él”. (Maitrayana Upnaishad 6:3)

martes, 9 de marzo de 2010

Introducción al Om Yoga 13

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Swami Nirmalanda Giri

Mudra Khechari

Usualmente se piensa que los mudras son posiciones de las manos, pero en ocasiones en los textos del yoga se hace referencia a las posiciones de los ojos como mudras. Por ejemplo, en la fotografía milagrosa de Lahiri Mahasaya que se encuentra en la primera edición de “Autobiografía de un Yogui” el gran yogui está demostrando la posición de los ojos conocida como Mudra Sambhavi.

La forma de entornar los ojos en la meditación Yoga Om es el verdadero Khechari Mudra. En sánscrito kha significa el cielo, espacio o ether (akasha). Char significa “mover”. Entonces khechari significa “caminar en el cielo” – moverse en el espacio ethérico que es la base sin límites de todo, el akasha que es la consciencia misma. Mudra Khechari es el procedimiento que le permite al yogui ser un ahechara – uno que vuela en el Cielo de la Consciencia.

El Mudra Khechari abre el “cielo” de Sahasrara, el Loto de los Mil Pétalos – e incluso más allá. Pasar horas de meditación en este espacio interno produce los cambios más profundos en el sistema de energía psíquica del meditador, incluyendo la columna vertebral y el cerebro, en los niveles físico, astral y causal. La unión de prana (respiración) y las vibraciones sutiles de Om operan como una cirugía laser en el cerebro. También se da una repolarización dramática de la consciencia y la fuerza vital. Los yoghis sensibles experimentarán esto junto con miles de otras transformaciones.

jueves, 4 de marzo de 2010

Introducción al Om Yoga 12

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Swami Nirmalanda Giri


Levantarse al Cielo de la Consciencia (Chidakasha)

Es absolutamente esencial que entendamos la necesidad de evitar fijar la atención deliberadamente en cualquier parte del cuerpo. Ya que necesitamos dejar que la energía divina (divya shakti) de Om vaya a donde quiera, algunas veces quedándose por algún tiempo en un lugar y luego moviéndose a otro – y la mayor parte del tiempo no quedándose en ningún lugar, sino surgiendo hacia arriba y llenando todo. Especialmente, necesitamos dejar que el movimiento sagrado se levante siempre hacia arriba al Cielo de la Consciencia, el Chidakasha, que es la morada natural de Om, ya que ahí se origina. Ese, también, es nuestro punto de origen y las vibraciones sutiles de Om nos regresarán allí junto con el Ello mismo. Los Unpanishads Yoga señalan dos puntos importantes en relación con esto.

Primero, no confinamos deliberadamente nuestra atención a ningún punto de concentración en particular porque los movimientos sutiles de Om buscan varias avenidas o “puertas” durante la meditación. El Amritabindu Upanishad dice “Por medio de Om él [el yogui que medita] ve el camino, el camino a través del que su prana [y respiración] pasa, por lo tanto uno siempre debe repetir Om para que siga el camino correcto: a través de la puerta-corazón, la puerta-aire, la puerta que conduce hacia arriba y la apertura de la puerta de liberación que se conoce como la orbe abierta [el sol]” (Amritabindu Upanishad 25, 26).

Aunque el Bhagavad Gita (8:10) habla de que el yogui abandona el cuerpo a través del punto entre las cejas, el chakra ajna, esa es sólo una de las puertas de salida para el yogui – aunque es la usual, y que por eso se menciona. Hay otras puertas superiores y debemos dejar que el prana quede libre para buscar la que le corresponda a nuestro estado de desarrollo, ya que la puerta por la que salgamos nos conduce al mundo (loka) que le corresponde. En la meditación no salimos del cuerpo, pero el prana que se levanta desde uno de esos puntos puede estimular en nosotros la consciencia superior “nativa” a esos mundos superiores y prepararnos para levantarnos hacia allí al final de la vida. “Levantarse” a una de esas puertas también nos puede permitir recibir las energías espirituales de esos mundos mientras todavía estamos en este mundo.

Segundo, la meta del prana y las vibraciones de Om es moverse hacia arriba como el humo y fundirse con el cielo, el Chidakasha, y experimentar la consciencia que está más allá de cualquier puerta o mundo. Este es el aspecto más importante. Entonces el prana debe quedar libre para hacerlo tan sólo “dejándolo ser” y no dirigirlo o confinarlo de manera alguna. Hablando de este movimiento del prana y Om, el Maitrayana Upanishad (7:11a) lo compara con la forma como el humo se vierte hacia arriba hacia el cielo y se funde con él: “En este proceso ese poder, durante el movimiento del prana, surge como la pluma de humo, como cuando se lanza un trozo de sal al agua o como el pensamiento de uno que medita se extiende”: El Matri Upanishad (7:11) presenta la misma idea diciendo: “verdaderamente, la naturaleza del Chidakahsa es la misma que la de la Sílaba Om. Con esta Sílaba, ciertamente, que se levanta, surge hacia arriba y se vierte al frente… En la respiración Om es como la acción del humo, ya que cuando hay movimiento de aire el humo se levanta al cielo en una columna y después sigue a una corriente de aire tras otra”. Es necesario dejar al movimiento vibratorio sutil de Om ir a donde Él quiera.

Levantar suavemente los ojos en la meditación asegura que esto se de cómo debería.

martes, 2 de marzo de 2010

Introducción al Om Yoga 11

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Swami Nirmalanda Giri

Chidakasha

“Aquel que viaje en el barco de Om, en él se hace manifiesto el akasha interno después de un tiempo” (Maitrayana Upanishad 6:28) “Asumiendo la postura de meditación, e introspectando durante todo ese tiempo, el yogui debe escuchar el sonido [de Om]… Al persistir en la práctica de la misma manera más y más, el sonido se escuchará más y más sutilmente… La mente, perdida en ese sonido olvidando todo lo externo, se hace una con él, como el agua y la leche y pronto se funde con el Chidakasha” (Nadabindu Upanishad 39).

En los tratados avanzados de yoga a menudo encontramos este término, “Dhidakahs” que significa “el Espacio (Ether) de la Consciencia”. Este es el nivel de existencia y consciencia tan puro y sutil, tan entretejido con el Espíritu, que es indistinguible del Espíritu. Al no fijar nuestra atención en ningún punto del cuerpo, pero al entornar ligeramente los ojos hacia arriba durante la meditación activamos los centros superiores de consciencia en los cuerpos sutiles y por lo tanto nos damos cuenta del Chidakasha sin forma y sin lugar. Aquellos que se sintonizan continuamente y funden so consciencia con Dhidakasha de esta manera con el tiempo se identificarán totalmente con el espíritu-yo individual y con el Espíritu Supremo. Ya que todas las cosas han surgido de/en Chidakasha, esta unión es el principio de la Consciencia Cósmica.

Varios textos nos informan que tanto Om como la respiración surgen directamente de Chidakasha. Por esta razón en el Yoga Om unimos las entonaciones de Om con la respiración. Experimentar Chidakasha a un grado cada vez mayor dentro de la meditación es la experiencia suprema para el yogui. Entre más meditamos penetramos en la Consciencia Infinita de la que somos parte eterna más y más alto, más y más lejos. Meditar con los ojos entornados hacia arriba empieza a centrar nuestra consciencia en Dhidakahsa inmediatamente, en los niveles ethericos de nuestro ser.

Aunque no fijamos nuestra atención en el cuerpo, experimentaremos cambios sutiles que se llevan a cabo incluso físicamente, especialmente en la columna y en cerebro – e incluso en el “tercer ojo”. Al entornar nuestros ojos hacia arriba y entonar Om en ritmo con la respiración activamos literalmente miles de canales en los cuerpos físicos y sutiles, haciendo que la fuerza vital fluya hacia arriba al loto de los mil pétalos del cerebro (Sahasrara Chakra) espontáneamente y sin esfuerzo y luego se funda en el Chidakasha, en la Luz Divina que es la esencia de Om, la Palabra que da Vida, Pranava.

“Al final de la vida, habiéndonos preparado con esta práctica, ascenderemos del cuerpo al ámbito de la inmortalidad”.

El proceso de meditación se lleva a cabo dentro de Chidakasha, el asiento del yo-espíritu. Este es el Paraíso del que caímos a la “tierra” de la consciencia material y al que regresaremos a través de la meditación. Entonces al final de la vida, habiéndonos preparado con esta práctica, ascenderemos del cuerpo al ámbito de la inmortalidad. “El hombre que, habiendo subyugado sus sentidos, repite todos los días el Mantra Pranava, se deshace de su espiral mortal y se convierte al Chidakasha que no es sino otra manifestación de Parabrahman. Ya que Om es Parabrahamn Mismo” (El Agni Purana).

sábado, 27 de febrero de 2010

Introducción al Om Yoga 10

El siguiente artículo se publicó originalmente en inglés en la página Atma Jyoti Ashram, pueden acceder al artículo original haciendo clíc en el título de esta publicación.

A continuación les ofrezco la traducción:



Swami Nirmalanda Giri

Sonido más sutil y respiración refinada.

“Lo que sea correcto en el momento – Om hará que suceda”.

Cada vez se sabe más y más, incluso científicamente, que siempre que enfocamos nuestra atención en algo, el objeto empieza a cambiar. Esto es cierto para nuestra respiración y nuestras entonaciones de Om. Conforme fijamos nuestra consciencia calmadamente en ellas se hacen más refinadas. La respiración se hace más suave y fácil, a menudo haciéndose más lenta hasta que nuestra respiración se tan ligera como la brisa de las alas de una mariposa. Sucede lo mismo con nuestras entonaciones internas de Om. El sonido interno se hace más suave y parecido a un susurro, e incluso virtualmente silencioso. Estos refinamientos suceden natural y fácilmente, no hay necesidad de tratar de tratar de hacerlos más sutiles. Lo que sea correcto en el momento – Om hará que suceda.

Nosotros mismos somos tanto consciencia como sonido – ondas de sonido en el océano de la Consciencia y el Sonido. Somos Om. Así es que en nuestra práctica de Yoga Om, realmente nos estamos experimentando a nosotros mismos.

jueves, 25 de febrero de 2010

Introducción al Om Yoga 9

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Swami Nirmalanda Giri


Respiración

“La respiración es un factor dominante en todos los planos de la existencia”.

La respiración es un factor dominante en todos los planos de la existencia, Es necesaria para la vitalización y el funcionamiento de todos los vehículos de la consciencia, físicos o superfísicos. Combina en sí misma algunas de las maneras misteriosas de las cualidades esenciales tanto de la energía como de la consciencia y así puede servir como un instrumento para sus acciones y reacciones entre sí.

El propósito de estar conscientes de la respiración física es permitirte estar más consciente de “el aliento del aliento”, el movimiento interno de la consciencia que se manifiesta como la respiración física.

Entre más atención le prestamos a la respiración, tanto más sutil se hace hasta que se revela como un acto de la mente, no del cuerpo, y finalmente como si consistiera de la materia-mental misma. La respiración, como una cebolla, tiene muchas capas. En la practica de la meditación Yoga Om experimentamos estas capas, empezando por la capa más objetiva y física y progresando a niveles sutiles cada vez mayores que están arraigados en el ser puro.

Dado que es natural que la respiración se haga cada vez más refinada conforme la observas, necesitas no tratar de hacer que esto suceda deliberadamente. Tu atención y las entonaciones de Om la refinarán automáticamente.

Conforme nos hacemos más y más conscientes de las formas sutiles o movimientos de las respiraciones internas, automáticamente sucede que los movimientos de la respiración en todos los niveles se hacen más lentos. Esta es la forma más alta de Pranayama.

Unir Om a la respiración.

La palabra y la respiración se unen en la Sílaba Om (Chandogya Upanishad 1.1.6) La respiración y Om surgen de la misma raíz de nuestro ser, el espíritu. Unir Om a la respiración extiende sus vibraciones transformadoras a través de todo el rango de nuestro ser. También une los diferentes aspectos de nuestro ser y empieza a evolucionarnos más efectiva y rápidamente, regresándonos a la Fuente – pero ahora transformados.

“La respiración es entonar Om continuamente” (Chandogya Upanishad 1.5.3). Unimos las entonaciones de Om a la respiración porque en los niveles sutiles siempre está produciendo el sonido de Om. El yo-espíritu respira Om. Así que al unir conscientemente Om con nuestra respiración, nos vinculamos con nuestro espíritu-consciencia y entramos en él. Además, cuando se establece el hábito de entonar Om con la respiración, el simple acto de respirar sintonizará la mente para mantener las entonaciones.

Om se debe entonar una vez durante cada inhalación y una vez durante cada exhalación porque hay dos polos o corrientes sutiles dentro del ámbito causal que hace el sonido de Om conforme se mueven hacia fuera y se manifiestan como inhalación y exhalación. En un sentido, hay dos Oms – positivo y negativo – que juntos producen la proyección del cosmos y las manifestaciones del individuo dentro de él. Así que los dos Oms afectan los dos lados del ser del yogui. Finalmente son uno, y por esta unión del Om con su respiración, cada respiración lo mueve hacia delante hacia su menta de la Unidad Divina. “Se dice que Alcanzarlo es el más grande de todos los logros. Es mi mayor estado de ser. Aquellos que lo alcanzan no renacen” (Bhagavad Gita 8:21).

Esto es necesario porque en todos los seres relativos la respiración-prana se ha corrompido y se ha confundido, atando al espíritu en lugar de liberarlo. La respiración-prana se ha salido de fase, está fuera de tono – fuera de su alineación con Om, la nota original del Universo. Al entonar Om en ritmo con su respiración, el yogui Om toma el control de su respiración-prana, la vuelve a alinear y la vuelve a polarizar, restaurándola a su forma y función originales. De esta manera se coloca justo en el centro de la corriente ascendente de la evolución y acelera su movimiento dentro de ella.

Es muy necesario que empecemos nuestras entonaciones de Om cuando nuestras inhalaciones/exhalaciones empiecen y que terminemos las entonaciones cuando terminan los movimientos de la respiración. Esto se debe a que un objetivo del Yoga Om es sincronizar perfectamente a Om con la respiración en caso de que los dos se hayan salido de fase entre sí. Es por esto que en ocasiones puedes sentir que tiendes a sentir que quieres empezar tus entonaciones de Om un poco después (o incluso antes) de que la respiración empiece su movimiento. El remedio para esto es hacerlas entrar en armonía asegurándote de entonarlas en sincronización con la respiración.

Respiramos por la nariz, no por la boca.

Hacer que las dos sean una.

Estamos hablando de “la respiración y Om”, pero en realidad son la misma cosa. La Respiración no es sólo un semáforo, que se usa solamente para saber cuando entonamos Om. La respiración es una forma, una manifestación de Om. Y también lo son todas las cosas, pero la respiración es la más cercana al Om puro ya que toma su existencia directamente de Om sin ninguna fase intermedia. En Yoga Om entonamos Om al ritmo de la respiración para que las dos se vuelvan a unir y se conviertan en una, restaurando su unidad eterna.

Es importante que la respiración y Om estén perfectamente integrados. Es por eso que la entonación de Om debe empezar con el movimiento de la respiración – ya sea inhalación o exhalación – y terminar cuando cesa. No necesitamos exagerar esto y convertir nuestra meditación en un tormento de ansiedad, pero se debe de tener un cuidado razonable.

martes, 23 de febrero de 2010

Introducción al Om Yoga 8

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Swami Nirmalanda Giri

Entonación

Entonamos Om mentalmente en japa y meditación, lo “cantamos” en una sola nota, porque esto unifica la mente y le permite a nuestra consciencia enfocarse hacia el interior fija y seguramente. Además, entonar el sonido facilita el estar consciente de él y sostenerlo.

Una vez más: Asegúrate de darle un valor igual a la letra “O” y a la “M”, dejando que resuenen internamente – Oooommmm, no Oooooomm u Oommmmm. No necesitas ser demasiado preciso con esto – sólo asegúrate que la “O” y “M” sean aproximadamente iguales. También, es bueno si las entonaciones de Om son virtualmente continuas, no con separaciones largas entre cada una: OommOommOomm, o Oomm-Oomm-Oomm en lugar de Oomm… Oomm… Oomm…

Al entrar más profundamente en la meditación nuestras percepciones del sonido interno de nuestras entonaciones mentales de Om se hace cada vez más sutil. Al principio pueden ser como un habla cantada ordinaria, pero progresarán para hacerse cada vez más y más suaves hasta que se convierte en una especie de “susurro” y con el tiempo puede llegar a ser totalmente silenciosa – una especie de movimiento silencioso – muy parecido a como cuando vocalizamos palabras silenciosamente en lugar de decirlas en voz fuerte.

Cuando entonamos de una manera más sutil, virtualmente susurrada, o silenciosa aún pensamos en Om como si lo entonáramos y mentalmente tenemos la intención de entonarlo, incluso si no escuchamos o sentimos la diferencia internamente. Y nuestras entonaciones, sin importar que tan sutiles sean, nunca deben ser débiles o tenues.

Es importante dejar que tus entonaciones de Om cambien como quieran. Puede que natural y espontáneamente pasen de ser más objetivas a más sutiles y regresen a ser más objetivas.

viernes, 19 de febrero de 2010

Introducción al Om Yoga 7

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Swami Nirmalanda Giri

Sonido

“El sonido – el sonido mental – es el principio, el medio y el final de nuestra práctica de meditación.”

El sonido es la base de todo lo que “es”. El sonido es el camino a la realización de Todo lo Que Es, incluso de nuestro propio ser y el Ser Supremo, Dios. “Por el sonido uno se libera” (Brahma Sutras 4.4.22) El sonido es la Consciencia misma. El sonido – el sonido mental – es el principio, el medio y el final de nuestra práctica. En consecuencia, escuchar y experimentar los efectos de nuestras entonaciones internas de Om es el corazón de nuestra práctica de meditación.

Estudios americanos de psicología de negocios han descubierto un hecho muy interesante, la gente puede detectar la falsedad mucho más fácil si sólo escuchan la voz en una bocina y no ven a la persona. Esto se debe a que el sonido estimula los cuerpos etéreos que reflejan la luz del espíritu, la facultad de sabiduría en el hombre. Al saber esto hace miles de años, los videntes-yoguis Védicos instruyeron a sus estudiantes a meditar sólo sobre el sonido, del sonido surge el conocimiento (jnana), incluyendo el auto-conocimiento.

Om

Todo el reino de la manifestación realmente nos es nada más que una variedad infinita de sonido, variaciones de un solo Sonido que es el origen de todos los otros sonidos. Ese sonido es Om, la frecuencia resonante básica de todo el campo de existencia “Ciertamente, la Sílaba Om es todo esto, sí, la Sílaba Om es todo esto” (Mandukya Upanishad 1.8.12).

Es la temática de la consciencia que es nuestro ser verdadero: “El Ser [Atman] tiene la naturaleza de la Sílaba Om. Así la Sílaba Om es el mismo Ser. El que conoce Esto así entre en el Ser [Espíritu Supremo] que es el ser [espíritu individual]” (Mandukya Upanishad 2.2.3-6).

Y dado que nosotros y Dios somos uno, también es la temática de la Consciencia Divina. “Om es Brahman, el Ser Primigenio” (Brihadaranya Upanishad 5.1.1) “Eso [Om] es la quintaesencia de las esencias, la Suprema, la más elevada” (Chandogya Upanishad 1.1.3). “Om es el Brahman Supremo” (Svetasvatara Upanishad 1.7). dios es la Sílaba Om (Svetsvatara Upanishad 4:17). “Om es Brraman (Tattiriya Upanishad 1.8.1).

Om, entonces, es todo el foco de nuestra meditación. “Una debe meditar en esta Sylaba [Om]” (Chadogya Upanishad 1.1.1). “Medita en Om como en el Ser. Que seas exitoso al cruzar a la orilla más lejana de la oscuridad” (Mundaka Upanishad 2.2.6). Y dado que Eso no tiene significado intelectual, Su repetición nos ayuda a ir más allá de la mente parloteante.

I.K. Taimni tiene esto que decir acerca de Om, Pranava: “El primer medio y el más evectivo que Patajali prescribió para sobreponerse a la condición distraída de la mente es japa y la meditación de PRanava. Él llama Pranava al vachaka de Ishwara. ¿Qué es un vachaka? Un vachaka es un nombre que tiene una relación mística con vachya – la entidad designada – y tiene inherente dentro de sí el poder de revelar la consciencia y liberar el poder del individuo que representa. Ese vahcaka es Om. Los hindúes lo consideran como el mantra más místico, más sagrado y más poderoso porque es el vachaka de Ishwara, el Poder Más Grande y la Consciencia Suprema.

“Al hombre ordinario que no esta familiarizado en el lado interno de la vida le puede parecer absurdo que una sílaba pueda llevar escondido en su interior el poder potencial que le atribuyen todos los yoghis, y a las referencias que se encuentran regadas por todas las escrituras sagradas de los hindúes. Pero los hechos son hechos y no les afecta para nada la ignorancia y los prejuicios de la gente que no cree en ellos. Quién hubiera creído hace cincuenta años que un solo neutrón que se mueve entre los átomos de uranio pudiera producir una explosión tan poderosa como para volar toda una ciudad. Cualquiera que entienda la teoría del yoga mantra y la relación de las vibraciones con la consciencia puede ver que no hay nada inherentemente imposible en la idea de que una sílaba mística posea tal poder. Además debemos recordar que los hechos de la vida interna con los que trata el Yoga están basados en la experiencia al igual que los hechos de la ciencia.”
En su comentario de los Yoga Sutras Shankara lo hace muy simple: “A través de Om se encuentra al Señor cara a cara.” Y aún más: “cuando el yogui ha entendido la identidad de Om y Brahman atrae la gracia del Señor Supremo a través de Su repetición y meditación”. Y finalmente: “la meditación es poner el corazón en el Señor que es designado por Om y es recordado por la mente por Esto”.

Esto es muy importante. Cuando queremos nadar en el océano, no nos metemos en una ola en particular, sino en el océano mismo – aunque tal vez pasemos a través de una ola. También, se debe dejar atrás a la ola, que es sólo una manifestación de la superficie del océano, si vamos a explorar las profundidades del océano. Si nos quedamos con la ola, permaneceremos tan separados como lo está la ola del océano. Si “montamos” la ola como un surfer encontraremos que somos lanzados a la orilla y fuera del océano. Lo mismo sucede con la meditación en nombres y formas – ya sean “dioses” o “maestros” liberados – en lugar de sumergirse profundamente a dónde el nombre y la forma no pueden ir. Está es la única manera de ir más allá de la irrealidad, la obscuridad y la mortalidad.

Debemos meditar en el Ser – no en deidades externas o formas simbólicas de estados psíquicos. Como dijo Sri Ma Sarada Devi: “Después de alcanzar la sabiduría uno ve que los dioses y las deidades son solo maya” (Preceptos de perfección 672). Los upanishads, Gita y Yoga Sutras no dicen nada de meditar en “dioses” o “ishta devatas” – sólo en Om, ya que Om es nuestro Ser. Los siguientes son algunos de los comentarios de los upanishads acerca de este tema:

  • “El Ser es de la naturaleza de la Sílaba Om. Así la Sílaba Om es el mismo Ser.” (Mandukya Upanishad 1.8.12)
  • “Realiza directamente el yo meditando en Om.” (Vedantasara Upanishad 1)
  • “Medita en Om como en el Ser.” (Mundaka Upanishad 2.2.3-6)
  • “Om es el atman mismo.” (Narasingha Uttara-Tapiniya Upanishad)
  • “Om es una sóla sílaba que tiene la naturaleza del Ser.…Om es la verdadera forma del Ser.” (Tarasara Upanishad)

Om es expandirse hacia fuera en olas desde el núcleo del cosmos. Lo mismo está sucediendo con nosotros. Desde nuestr atma Om es impulsado hacia fuera. Al entrar en alineación/sincronización con el impulso átmico a tra´ves ne la entonación de Om, podemos retornar a nuestra verdadero estado de ser.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Introducción al Om Yoga 6

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Swami Nirmalanda Giri


No poner la consciencia en el cuerpo.

Dado que Brahman no tiene forma, también lo es nuestra meditación. Y ya que Brahman está en todas partes, no ponemos nuestra mente en ningún lugar en particular o en ningún punto del cuerpo. Poner nuestra atención en cualquier punto del cuerpo induce darnos cuenta de él, confina y limita los efectos de nuestra meditación y divide nuestra atención que debe estar en el sonido sutil de las entonaciones de Om. Mas bien, fijamos nuestra atención en Om ue es tanto nuestro espíritu individual (jivatman) y el Espíritu Supremo (Paramatman). Al mismo tiempo, Om está en el núcleo de cada célula, de cada partícula de cada átomo de nuestro cuerpo por lo que cada entonación de Om vibra a través de todo el cuerpo, así como de los cuerpos astral y causal.

Algunas veces durante la meditación puedes darte cada vez más cuenta espontáneamente de algún punto o área del cuerpo, y eso está bien, pero mantén el foco de tu atención en la respiración y en tus entonaciones de Om, dejando que cualquier cosa que suceda, suceda.

viernes, 12 de febrero de 2010

Introducción al Om Yoga 5

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Swami Nirmalanda Giri

Boca y ojos cerrados

Respirar por la boca agita la mente, así es que mantener la boca cerrada y respirar sólo a través de la nariz tiene un efecto calmante. También lo tiene el cerrar tus ojos, ya que al cerrar los ojos eliminas las distracciones visuales y eliminas más del setenta y cinco por ciento de la actividad cerebral usual.

Ojos entornados hacia arriba

Pero hay más acerca de los ojos. Los ojos tienen un efecto definitivamente esotérico sobre la mente y sus energías sutiles así como la polarización de esas energías. Cuando los ojos miran hacia abajo, te llevan a experiencias subconscientes, especialmente cuando están cerrados, e incluso en el estado de sueño profundo. Cuando los ojos miran hacia delante, nos mantienen alerta y conscientes de nuestro entorno, incluso si los ojos están cerrados, y limitan nuestra consciencia al estado ordinario de consciencia. Cuando los ojos miran hacia arriba, empiezan a transferir nuestra consciencia al nivel de la superconsciencia. Ya que cuando nuestros ojos miran hacia arriba, el loto de los mil pétalos del cerebro, el Sahasrara, se empieza a abrir y a activarse.

La posición de los ojos hace que uno de los tres gunas – tamas, rajas y sattwa – predomine en nuestra consciencia. Cuando los ojos miran hacia abajo, predomina tamas – lo subconsciente. Cuando los ojos miran directamente hacia delante, predomina rajas – la consciencia despierta. Cuando los ojos miran hacia arriba, predomina sattwa – la superconsciencia.

Meditar con los ojos hacia arriba hace que las energías mentales sutiles que impregnan el cuerpo se empiecen a mover hacia arriba a los centros de percepción superior del cerebro y sus contrapartes astral y causal. Por eso en el Bhagavad gita (5:27) Krishna habla del yogui que “cierra los contactos externos fijando la vista hacia dentro de las cejas”. Esto usualmente se traduce como “entre las cejas” – en el llamado “tercer ojo” – pero antare bhruvoh sólo puede significar “dentro de las cejas”. Esto también se puede traducir legítimamente como “fijar la ‘mirada’ dentro de las cejas”, la idea es que a veces durante la meditación la “mirada” interna – en el sentido de darse cuenta – se enfoca o se centra en el frente de la frente detrás de las cejas o como mirar hacia arriba a través de las cejas. Encontrarás que esto sucede de manera muy natural cuando volvemos los ojos hacia arriba y los cerramos. Otro verso habla de cómo “en el momento de la muerte, con una mente no agitada, dotado de devoción por el poder del Yoga, fijando todo el aliento de vida en medio de las dos cejas [bhruvor madhya pranam aveshya samyak], alcanza a esa Persona Suprema resplandeciente”: [Bhagavad Gita 8.10]. Una traducción más literal es “habiendo unido el prana en medio de las dos cejas”. Esto, también, es un fenómeno espontáneo. Recuerda que la palabra en el texto es prana, que también significa la respiración. Encontrarás que en esa ocasión tal vez incluso puedas experimentar que el aliento sutil está sucediendo dentro del área de las cejas o de la frente.

En el capítulo sexto, verso trece, dice que el yogui debe sentarse con los ojos entornados hacia arriba, “como viendo al origen de su nariz” – swam nasikagram samprekshya – el nivel de las cejas en la frente. El propósito de esto no es concentrarse en el “tercer ojo” como se piensa usualmente, y ciertamente no hacernos bizcos, sino que por que cuando levantamos la mirada suavemente hacia arriba, hacia el nivel de las cejas como si estuviéramos mirando a un punto muy lejano (puede ayudar el pensar en mirar hacia arriba al cielo), hará que nuestra consciencia así como nuestras energías vitales sutiles empiecen a moverse hacia arriba a los niveles superiores de consciencia.

Debemos estar muy seguros de que esto se hace sin ninguna tensión. Ni se deben cruzar los ojos en ningún grado.

Una última palabra acerca del tema. Aunque nuestros ojos entornados hacia arriba son un elemento importante en nuestra práctica de meditación, una vez que los volvemos hacia arriba debemos olvidarnos de ellos y centrarnos en la consciencia de nuestras entonaciones de Om a ritmo de nuestra respiración.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Introducción al Om Yoga 4

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Swami Nirmalanda Giri

Relajación

La relajación es la clave para una meditación exitosa así como también la tranquilidad y la simplicidad. Cuando estamos relajados las energías vitales sutiles se liberan y fluyen hacia arriba, como ya mencionamos. También necesitamos estar relajados, tanto en el cuerpo como en la mente para eliminar los pensamientos que distraen y las impresiones que surgen principalmente de la tensión.

“Cuando ocurren distracciones o se está inquieto, respira profundamente por la nariz, exhala, relájate y sigue meditando.”

Es muy natural que encuentres que tu mente se mueve hacia arriba y hacia abajo – o hacia dentro y hacia fuera – durante la práctica de meditación, algunas veces esta en calma y algunas veces está inquieta. No le hagas caso a esto, es la naturaleza de las cosas. En esos momentos debes, conscientemente, calmarte, relajarte y darte cuenta más – “alivianarte” en el sentido más literal. Como ya se dijo, cuando ocurren distracciones o se está inquieto, respira profundamente por la nariz, exhala, relájate y sigue meditando.

También es natural que cuando empezamos a volver nuestro darnos cuenta hacia dentro encontremos pensamientos, recuerdos, varias emociones, sentimientos, estados mentales y otros tipos de experiencias como luces, sensaciones de ligereza y pesadez, de expansión, de paz y alegría, imágenes visuales (soñar despiertos) y cosas así. Ninguna de éstas debe ser aceptada o rechazada. En cambio debemos continuar con nuestras entonaciones de Om calmadamente El sonido interno de Om y los estados de consciencia que produce son lo único que importa, porque solo ellos nos llevan a la Meta. Nunca debemos quedarnos atrapados en los diversos fenómenos, sin importar que tan sorprendentes, entretenidos, agradables (o que tan idiotas, aburridos y desagradables) puedan ser, y distraernos de la meditación. No debemos aferrarnos a las experiencias ni debemos apartarlas tampoco. En cambio, debemos estar conscientes de ellas calmadamente y seguir con la meditación para que con el tiempo podamos ir mucho más allá de esas cosas. Esto es relajación en la actitud.

Nunca intentes que un periodo de meditación sea como el anterior. Cada sesión de meditación es diferente, aunque tendrá elementos o experiencias en común con otras sesiones.

No te sientas infeliz contigo mismo si en la meditación parece que sólo estas flotando en la superficie en lugar de “entrar en lo profundo”. Eso es lo que necesitas en ese momento. Sigue adelante, todo está bien. Recuerda: Om no sólo es inteligente, es la Inteligencia Divina, y cualquier cosa que sea mejor que experimentes es lo que producirá, ya sea tarde o temprano – pero siempre en el momento perfecto.

Es importante que en la meditación estés relajado, natural y seas espontáneo – que no desees o trates de hacer que la meditación vaya en cierta dirección o trates de impedir que siga una dirección en particular. Relajarte y observar tranquilamente es la clave para la práctica correcta de la meditación.

Sin embargo, la práctica de la meditación nunca es pasiva o mentalmente inerte. En todo momento estás entonando Om consciente e intencionalmente. Debe ser tranquilo y relajado, pero siempre intencional, incluso cuando tus entonaciones se hacen más suaves y sutiles, incluso como susurros o virtualmente silenciosas.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Introducción al Yoga Om 3

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Swami Nirmalanda Giri

Simple y fácil.

El Yoga Om también es tan simple y fácil porque va directamente a la raíz de nuestras ataduras.

¿Puede ser tan simple y fácil? Sí, sí puede, y lo es. Supón que algunas personas que siempre ha vivido en tiendas entraran a una casa y se encontraran con una puerta cerrada con llave. Como no saben nada de puertas, cerraduras y llaves, ¿cómo la abrirían? Podrían lanzarse contra ella, golpearla con sus puños o con objetos pesados como un marro o incluso alguna especie de ariete. Si alguien se les acercara con una pequeña llave que ellos podrían romper en dos fácilmente y les dijera que eso abre la puerta, se reirían de él. Pero él simplemente insertaría la llave en la cerradura, la giraría y entraría. Sería así de simple y fácil. El Yoga Om también es así de simple y fácil porque va directamente a la raíz de nuestras ataduras que es una sola (y por lo tanto simple) cosa: perdida del darse cuenta.

Ahora observemos los diferentes componentes de nuestra práctica de Yoga Om para poder entenderla completamente.

Sentarse derechos.

Nos sentamos derechos por dos razones. Primero, para no quedarnos dormidos. Segundo, para facilitar el movimiento hacia arriba de la fuerza vital sutil llamada prana.

Es importante que nuestra postura de meditación sea cómoda y fácil de mantener. El Yoga Sutra 2:46 dice: “Postura [asana] debe ser firme y cómoda”. El Yoga Vahishtha (6:1:128) simplemente dice, “Se debe sentar en un asiento suave en una postura cómoda que conduzca al equilibirio”. Shankara comenta: “Que practique en una postura en la que, una vez establecida, sy mente y sus extremidades se harán firmes, y que no cause dolor”. En esto la relajación es la clave. Aunque te sientes derecho, asegúrate de que siempre estés relajado, ya que el Yoga Sutra 2:47 dice: “La postura se domina con la relajación”.

Hay varias posturas de piernas cruzadas que se recomiendan para la meditación. Son las posturas del Loto, Perfectas, Auspiciosas y Fáciles, o: Padmasana, Siddhasana, Swastikasana y Sukhasana. Pueden encontrar una mejor descripción en libros de posturas de Hatha Yoga, recomiendo especialmente el Yoga Asanas de Swami Sivananda de la Sociedad de la Vida Divina, ya que está escrito desde la perspectiva del desarrollo espiritual y también da muchos consejos para ayudar a aquellos que están iniciando la meditación a una edad avanzada y cuyos cuerpos necesitan un entrenamiento o compensación especiales.

Si te puedes sentar en una postura de piernas cruzadas sin que se te duerman las piernas y que tengas que estarte moviendo frecuentemente, eso es muy bueno. Algunos yoghis prefieren sentarse en el suelo usando un cojín. Esto también está bien si tus piernas no se duermen fácilmente y te distraen. Pero la meditación que se hace en una silla es igualmente buena. Mejor sentarse cómodamente en una silla y estar consciente internamente que sentarse con las piernas cruzadas y estar consciente casi totalmente de tus pobres piernas que protestan constantemente.

Si utilizas una silla, sería bueno que la pudieras utilizar únicamente para la meditación. (Lo mismo es aplicable a un cojín, almohadilla, o tapete utilizados en la meditación con las piernas cruzadas). Esto recogerá las vibraciones benéficas de tu meditación y cuando te sientes en él tu mente se calmará y tu meditación será más fácil. Si no puedes dedicar una silla exclusivamente para meditar, usa alguna especie de tela o de cubrecama que puedas poner sobre una silla cuando meditas y guardarlo cuando termines. (A algunas personas también les gusta usar un chal especial o ropa de meditación o una bata cuando están meditando).

Si tienes dificultades en la espalda, haz compensaciones para ellas, y no te preocupes si no te puedes sentar totalmente derecho. Trabajamos con lo que tenemos, la idea es sentarse cómoda y relajadamente.

No hay ninguna objeción a que tu espalda toque el respaldo de la silla, tampoco, mientras tu columna esté derecha. Mantener tu espalda en tensión es una distracción. Si puedes sentarte con la espalda derecha sin ningún apoyo y prefieres hacerlo, esto también está bien.

Pon las manos sobre tus muslos, tus rodillas o en tu regazo; juntas, separadas, una sobre otra – como tú prefieras. Las palmas pueden estar hacia arriba o hacia abajo. Realmente no importa como coloques tus manos. Siempre y cuando estén cómodas y te puedas olvidar de ellas. No hay necesidad de molestarse con “mudras” ya que son irrelevantes para nuestra práctica de Yoga Om-

Sostén tu cabeza de forma que tu mentón esté paralelo al suelo o, como señala Shankara, “el mentón se debe sostener a una distancia de un puño del pecho”. Haz un puño, sostenlo contra tu cuello y deja que tu barbilla descanse sobre tu pulgar y dedo índice. No necesitas ser exageradamente exacto con esto. De otra manera te veras afligido por lo que los meditadores llaman “los cabeceos – que la parte superior del cuerpo se incline hacia delante constantemente durante la meditación.

La meditación no es un ejercicio militar, así es que no debemos ser demasiado duros con nosotros mismos en lo concerniente a no movernos durante la meditación. Es simplemente natural que nuestros músculos se entiesen algunas veces o que se desarrolle cierta incomodidad. Adelante, muévete un poco para deshacerte de la incomodidad.

Algunos yoguis prefieren mirar hacia el este o el norte para meditar, pero en mi experiencia con el Yoga Om sencillamente no importa a qué dirección mires. Pero puedes experimentar por ti mismo.

Continuará.

domingo, 31 de enero de 2010

Introducción al Yoga Om 2

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Swami Nirmalanda Giri

La práctica de la Meditación Yoga Om

1) Siéntate derecho, cómodo y relajado, con las manos sobre las rodillas o los muslos, o una sobre otra en tu regazo.

2) Respira naturalmente. Tu boca debe estar cerrada para que toda la respiración se haga a través de la nariz. Esto ayuda a calmar la mente. Aunque tu boca está cerrada, los músculos de la mandibula deben estar relajados para que los dientes superiores e inferiores no estén apretados ni tocándose unos a otros sino que deben estar separados.

3) Suavemente y sin forzarlos voltea los ojos hacia arriba como si estuvieras mirando a un punto lejano. Lugo cierra suavemente los párpados, no los apreitenes. Esto elimina las distracciones visuales y reduce la actividad de las ondas cerebrales cerca de un setenta y cinco por ciento, esto te ayuda a calmar la mente. También estimula la consciencia super-consciente como se explicará más adelante.

4) Date cuenta de cómo fluye tu respiración hacia dentro y hacia fuera naturalmente (automáticamente) cuando respiras por la nariz. Tu respiración siempre debe ser descansada y natural, no deliberada o artificial.

5) Ahora empieza a entonar mentalmente (“cantando” en una sola nota) Om una vez en cada inhalación y una vez en cada exhalación. Ajusta las entonaciones a la respiración, no las respiraciones a las entonaciones. Si la respiración es corta, entonces la entonación debe ser corta. Si la respiración es larga, entonces la entonación debe ser larga. Asegúrate de darles a la “O” y la “M” un tiempo aproximadamente igual – Oooommmm, no Oommmmmm no Oooooomm. No te atormentes con esto, un tiempo aproximado es suficientemente bueno, y con el tiempo tus entonaciones ocurrirán de esta manera automáticamente. También, tu entonación de Om debe empezar cuando empieza tu inhalación / exhalación y terminar cuando terminan. De esta manera tus entonanciones deben de ser virtualmente continuas, sin pausas largas entre ellas. Eso es: OommOommOomm, o Oomm-Oomm-Oomm y no Oomm... Oomm... Oomm. En esto tambien una aproximación es suficiente.

6) Durate el resto del tiempo que medites sigue entonando Om de esta manera – en ritmo con la respiración – escuchando tus entonaciones internas de Om. Esto te permite entrar sin esfuerzo a la Consciencia Testigo que es tu espíritu finito dentro del Espíritu Infinito que es Dios.

Sorprendentemente Om se puede convertir en un sonido silencioso

7) Con el tiempo tus entonaciones mentales de Om pueden cambiar a una forma más apacible o más suave, incluso a un susurro interno, pero Om siempre está totalmente presente y efectivo. Tus entonaciones se pueden hacer silenciosas, como una “vocalización” sin sonido de Om, sin embargo todavía estarás entonando Om en tu intención. Sorprendentemente Om se puede convertir en un sonido silencioso, como lo experimentarás tú mismo. Pero puedes estar seguro de esto: Om nunca cesa. Nunca. Puedes encontrar que tus entonaciones de Om se mueven entre lo más objetivo a lo más sutil y regresan a lo más objetivo. Sólo entona en la forma que sea natural en el momento.

8) De la misma manera encontrarás que tu respiración también se hace más sutil y refinada y se alenta. Algunas veces tu respiración se puede hacer tan ligera que casi parecería como que no estás respirando para nada. En esos momentos puedes percibir que tu inahalación y tu exhalación son más como una atracción magnética hacia dentro y hacia fuera en lugar de movimientos de respiración reales. Esto ocurre conforme el prana que produce la respiración cambia de polaridad alternativamente de positivo a negativo.

9) En el Yoga Om no nos concentramos en ningún punto del cuerpo en particular como el “tercer ojo”, ya que queremos que las energías sutiles de Om sean libres para manifestarse como sea mejor en el momento. Sin embargo, conforme medites, te puedes dar cuenta de una o más áreas de tu cerebro o cuerpo en momentos diferentes. Esto está bien cuando vienen y van espontáneamente, pero manténte centrado en tus entonaciones de Om.

10) Puede que también surjan pensamientos, impresiones, recuerdos, sensaciones internas y cosas así durante la meditación. Date cuenta en calma de estas cosas de manera desapegada y objetiva, pero mantén tu atención centrada en tuns entonaciones de Om en ritmo con tu respiración. No dejes que tu atención se centre o sea atrapada por ningún fenómeno interno o externo. Om también pude producir paz, darse cuenta y alegria calmada en tu mente así como las radiaciones trnaquilizantes de energía en los cuerpos físico y sutil. Date cuenta calmadamente de todas estas cosas de manera desapegada y objetiva – son parte del trabajo de transformación de Om y están perfectamente bien – pero mantén tu atención centrada en tus entonaciones de Om en ritmo con tu respiración. Aunque algo se siente muy correcto o muy bien cuando ocurra, no se debe forzar ni aferrarse a ello. La suma y sustancia de todo esto es esta: No buscamos la experiencia sino el efecto.

11) Si te das cuenta de que estás inquieto, distraido, confuso, ansisos o tenso en cualquier grado, sólo haz una respiración profunda y dejala salir completamente, sintiendo que estás liberando y exhalando toda la tensión y continúa como antes.

12) Recureda: la meditación del Yoga Om consiste basicamente de tres cosas: a) sentarte con los ojos entornados hacia arriba; b) darte cuenta de tu respiración conforme entra y sale y c) entonar Om mentalmente en ritmo con la respiración y escuchar esas entonaciones mentales – todo de manera relajada y ligera, sin esfuerzo.

13) Al final de tu meditación, sigue entonando Om al ritmo de tu respiración mientras llevas a cabo tus diversas actividades. Dado que no puedes mantener los ojos entornados hacea arriba fuera de la meditación, trata de mantener una consciencia general del “loto de los mil pétalos” del cerebro tanto como sea posible o práctico durante todo el tiempo, sintiendo que la respiración y Om se están llevando a cabo. De esta manera the puedes mantener cerca del estado Chidakasha que experimentas en la meditación.

Continuará

viernes, 29 de enero de 2010

Introducción al Yoga Om 1

El siguiente texto se publicó originalmente en inglés en la página Atma Jyoti Ashram, pueden acceder al artículo original haciendo clic en el título de esta publicación.

A continuación les ofrezco la traducción:



Swami Nirmalanda Giri

“Om es el Brahaman Supremo”. (Svetasvatara Upanishad 1:7)
“El que pronuncia Om con la intención 'Alcanzaré a Brahman' alcanza a Brahman con prontitud”. (Taittiriya Upanishad 1.8.1)
“El Yo tiene la naturaleza de la Sílaba Om.” (Mandukya Upanishad 1.8.12)
“Medita en Om como el Yo.” (Mundaka Upanishad 2.2.3)

Liberación-Libertad

“¿Cuál es la forma de meditación que llegó a ser empleada principalmente por los que buscan la liberación? ¿Cuál debe ser el objeto de meditación de aquellos que buscan? La forma de meditación que llegó a manifestarse como la principal de todas, para la regeneración de todos los que buscan, fue la Primera Palabra, indicativa de Brahman: La Sílaba Om. Los que buscan la liberación deben recurrir a la Meditación sobre Om. Ésta sílaba es el Brahman Supremo.” (Atharvashikha Upanishad 1:1,2)

El Yoga es todo acerca de la libertad. Sólo una fracción de la población del mundo está encarcelada formalmente, pero toda la raza humana está aprisionada por el cuerpo y la tierra misma. Ninguno está libre de la inevitabilidad de la enfermedad, la edad y la muerte, sin importar que tan libres de ellas están en el momento. La condición humana está sujeta a limitaciones innumerables. ¿Quién realmente controla su vida totalmente, alcanza sus metas y no conoce reveces de ningún tipo? Nadie.

Nuestro yo real, el espíritu, es siempre perfecto y libre. Pero nos hemos olvidado de eso. Así es que nos identificamos con nuestra experiencia presente de cautiverio y consecuentemente sufrimos de incontables maneras. Nuestra situación es como alguien que está dormido y soñando que está siendo torturado y golpeado. En realidad no está siendo tocado para nada; sin embargo está experimentando un dolor y miedo muy reales. No necesita aplacar, dominar o escapar de sus torturadores. Sólo necesita despertar. Yoga es el procedimiento para el auto-despertar.

El Yoga Om es el camino de la libertad del sufrimiento y la limitación. “¿Qué palabra gana con Eso el que medita en Om hasta el fin de su vida? Si medita en el Ser Supremo con la Sílaba Om, se hace uno con la Luz, es conducido al mundo de Brahaman Quien es más alto que la vida más alta, Eso que es tranquilo, que no envejece, que es inmortal, sin miedo y supremo”. (Prashna Upanishad 5:1.5.7)

Acerca de Om, los Yoga Sutras de Patajali (1:28) simplemente dicen: “Su repetición y meditación es el camino”. Los Upanishads y el Bhagavad Gita, así como los Yoga Sutras, recomiendan la meditación en Om, la sílaba sagrada que tanto simboliza como encarna a Brahman, la Realidad Absoluta.

Espero que ustedes probarán por sí mismo la alquimia espiritual del Yoga Om que se establece aquí.

“Este es el puente a la inmortalidad. Qué tú tengas éxito en cruzar hasta la lejana orilla de la oscuridad”. (Mundaka Upanishad 2.2.6)

Mantra Om

Om es la Palabra de Poder original, un mantra. Un mantra es una serie de sonidos verbales cuyo efecto yace no en un significado intelectual asignado, sino en un sonido-poder inherente que puede producir un efecto específico, psíquica o psicológicamente. La palabra mantra misma proviene de la expresión en sánscrito mant trayate que significa “un pensamiento transformador”; literalmente “aquello que cuando se piensa lo lleva a uno al otro lado” - que produce un objetivo, un cambio perceptible. Literalmente también significa “un pensamiento liberador.”

“En la tradición del Yoga, Om es el mantra supremo, la más sagrada de las palabras sagradas”

En la tradición del Yoga, Om es el mantra supremo, la más sagrada de las palabras sagradas. Aunque se encuentra por primera vez en los escritos espirituales del Hinduismo, los budistas y los jains la utilizan en sus rituales y meditación, y también ha pasado a las religiones judía, cristiana y musulmana en la forma de Amin (Amén) que se entona al final de todas las oraciones y en la cristiandad es incluso un título de Cristo. “Estas cosas dijo el Amen, el creyente y el verdadero testigo, el principio de la creación de Dios”. (Revelaciones 3:14)

Om también se llama Pranava, Omkara y Ekakshara. Pranava significa tanto el dador de vida (el que infunde el prana) como el controlador de la fuerza vital (prana). “Eso que causa que todos los pranas se postren ante y se fundan en Paramatman, para alcanzar la identidad con Él, por esa razón se conoce como Pranava (Atharvashikha Upanishad 1.10a). Omkara significa “el Om” o incluso “la cosa Om” tal como ahankara significa “la cualidad del Yo” o el principio del “Yo”. Ekakshara significa “una letra”, pero su significado usual es “una sílaba” o “la Palabra de una sílaba”: También significa “el Único Imperecedero”, que indica su identidad con Dios, y siempre se refiere a Om. Las primeras enseñanzas registradas de Sri Ramana Maharishi, escritas por él en respuesta a la solicitud de uno que busca, fue “El Ekakshara (Om) brilla para siempre en el corazón como el Yo”.

Om – la Palabra

Esta sílaba sagrada se deletrea ya sea como Om o como Aum, pero usualmente se escribe en las formas ideomáticas:




Al repetir Om es muy importante pronunciar la O correctamente. Se debe pronunciar como la o lara en italiano o de la manera americana común – como en home y lone. En Inglaterra, Cánada y partes del Sur Americano, la o larga a veces se pronuncia como un diptongo, como dos vocales juntas; ya sea como “ay-oh” o “eh.oh”. Esta no es la manera correcta de pronunciar la o, que debe ser un sólo sonido puro de vocal.

También se considera que Om está formada por tres letras: “a”, “u” y “m”. qu representan los tres estados de vigilia, sueño y dormir sin sueños respectivamente, así como los niveles de existencia físico, astral y causal. En sánscrito, cuando se combinan una “a” y una “u” producen el sonido “o”. Sin embargo, esto sólo aplica a la palabra hablada. En el “lenguaje” mental hacemos el sonido puro de “o”, no como una “a” y una “u” juntas. Así es que el Om interno es de dos letras no de tres.

Om es más efectivo si se entona mentalmente, o sea si se “canta” mentalmente en una sola nota (no importa el tono – lo que sea espontáneo y natural). Esto hace la que la repetición sea más fuerte y con un efecto más profundo, porque entonar Om unifica la mente y la concentra naturalmente.

Om se debe entonar dándole un valor completo tanto a la “O” como a la “M”. O sea, Om se debe entonar con un tiempo igual en ambas letras: Ooooommmm. No Oommmmmm ni Oooooomm. Esto no debe de ser exageradamente preciso pero lo más aproximado posible.

La manera de recibir el beneficio de un mantra es japa, la repetición-entonación continua del mantra. De esta forma, el que lo invoca es imbuido constantemente con el poder y la consciencia inherentes en el mantra.

Shankara, al comentar acerca de la declaración de Patanjali que “Su (la de Dios) forma hablada es Om” dice: “Este sutra explica la forma en la que el devoto lo contempla a Él.”

Continuará