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miércoles, 5 de marzo de 2014

Entrevista a un médico tibetano - Ayurveda

ENTREVISTA A UN MEDICO TIBETANO (Ayurvedico)
LAMA TULKU LOBSAN

Fuente: Clínica de Armonización Natural




--Cuando un paciente viene a su consulta, ¿cómo descubre cuál es su enfermedad?

--Mirando cómo se mueve, su postura, la forma de mirar. No hace falta que me hable ni me explique qué le pasa. Un doctor de medicina tibetana experimentado, solo con que el paciente se le acerque a unos 10 metros, puede saber qué dolencia sufre.

--Pero también escucha los pulsos.

--Así obtengo la información que necesito de la salud del enfermo. Con la lectura del ritmo de los pulsos se pueden diagnosticar un 95% de las enfermedades, incluso psicológicas. La información que dan es rigurosa como la de un ordenador. Pero leerlos requiere mucha experiencia.

--Y después, ¿cómo cura?

--Con las manos, la mirada, y preparados de plantas y minerales.

--Según la medicina tibetana, ¿cuál es el origen de las enfermedades?

--Nuestra ignorancia.

--Pues perdone la mía, pero, ¿qué entiende usted por ignorancia?

--No saber que no sabes. No ver con claridad. Cuando ves con claridad, no tienes que pensar. Cuando no ves claramente, pones en marcha el pensamiento. Y cuanto más pensamos, más ignorantes somos y más confusión creamos.

--¿Cómo puedo serlo menos?

--Le daré un método muy simple: practicando la compasión. Es la manera más fácil de reducir tus pensamientos. Y el amor. Si quieres a una persona de verdad, es decir, si no la quieres solo para ti, aumenta tu compasión. 

--¿Qué problemas ve en Occidente?

--El miedo. El miedo es el asesino del corazón humano.

--¿Por qué?

--Porque con miedo es imposible ser feliz, y hacer felices a los otros.

--¿Cómo afrontar el miedo?

--Con aceptación. El miedo es resistencia a lo desconocido.

--Y como médico, ¿en qué parte del cuerpo ve más problemas?

--En la columna, en la parte baja de la columna: os sentáis demasiado tiempo en la misma postura. Vitalmente, tenéis demasiada rigidez.

--Tenemos muchos problemas.

--Creemos que tenemos muchos problemas, pero en realidad nuestro problema es que no los tenemos. 

--¿Qué quiere decir?

--Que nos hemos acostumbrado a un nivel de necesidades básicas cubiertas, de modo que cualquier pequeña contrariedad nos parece un problema. Entonces, activamos la mente y empezamos a darle vueltas y más vueltas sin solucionarlo.

--¿Alguna recomendación?

--Si el problema tiene solución, ya no es un problema. Si no, tampoco.

--¿Y para el estrés?

--Para evitarlo, lo mejor es estar loco.

--¿...?

--Es una broma. No, no tan broma. Me refiero a ser o parecer normal por fuera, y por dentro estar loco: es la mejor manera de vivir.

--¿Qué relación tiene usted con su mente?

--Soy una persona normal, o sea que a menudo pienso. Pero tengo entrenada la mente. Eso quiere decir que no sigo a mis pensamientos. Ellos vienen, pero no afectan ni a mi mente ni a mi corazón.

--Usted se ríe a menudo.

--Cuando alguien ríe, nos abre su corazón. Si no abres tu corazón, es imposible tener sentido del humor. Cuando reímos, todo es claro. Es el lenguaje más poderoso: nos conecta a unos con otros directamente. 

--También acaba de editar un CD de Mantras con una base electrónica, para el público occidental.

--La música, los Mantras y la energía del cuerpo son lo mismo. Como la risa, la música es un gran canal para conectar con el otro. A través de ella, podemos abrirnos y transformarnos: así la usamos en nuestra tradición.

--¿Qué le gustaría ser de mayor?

--Me gustaría estar preparado para la muerte.

--¿Y nada más?

--El resto no importa. La muerte es lo más importante de la vida. Creo que ya estoy preparado. Pero antes de la muerte, debemos ocuparnos de la vida. Cada momento es único. Si damos sentido a nuestra vida, llegaremos a la muerte con paz interior.

--Aquí vivimos de espaldas a la muerte.

--Mantenéis la muerte en secreto. Hasta que llegará un día de vuestra vida en que ya no será un secreto: no os podréis esconder.

--Y la vida, ¿qué sentido tiene?

--La vida tiene sentido, y no. Depende de quién seas. Si realmente vives tu vida, entonces la vida tiene sentido. Todos tenemos vida, pero no todo el mundo la vive. Todos tenemos derecho a ser felices, pero tenemos que ejercer ese derecho. Si no, la vida no tiene sentido.

lunes, 16 de enero de 2012

Apuntes para clase de Yoga mientras miles marchan contra la violencia

Con motivo de la marcha nacional que se realiza en estos momentos, comparto algunos apuntes que quiero trabajar en la clase de yoga que hoy impartiré a la misma hora que miles estarán marchando.

Estaremos trabajando con posturas de pie. Bien dice Jawahar Bangera mantener ciertas posturas de pie durante 3 minutos equivalen a caminatas de 45 minutos.

De pie desde el tapete nos sumamos a Cuernavaca y las más de 50 ciudades que en estos momentos marchan.

Ahimsa
El primero de los yama (disciplinas éticas) del Yoga es Ahimsa (No violencia).

La definición clásica de Patanjali es el Yoga Sutra II.35

Ahimsapratisthayam tatsannidhau vairatyagah

en traducción de BKS Iyengar es la siguiente:

Cuando se establece la no violencia en la palabra, el pensamiento y las obras, uno renuncia a la propia naturaleza agresiva, y los demás abandonan la hostilidad en su presencia.

En comentario de BKS Iyengar relativo a este Yoga Sutra dice "La paz de palabra, pensamiento, obra... es señal de buena voluntad y de amor por todos".

Ahamkara

El ego es la consciencia de un sí-mismo (que nos sirve para saber que yo existo) sin embargo está reprimido cuando no se conecta con los demás; Cuando no entendemos que somos una parte de un absoluto.

Shashi Dhar Dimri maestro de filosofía dice “Todo lo que pasa afuera está dentro de nosotros; somos parte del cosmos”. Somos parte del Spandau, la pulsación universal.

Miedo
Esta palabra nos ronda.

El Yoga Sutra II.9 que habla sobre Abhinivesah o el miedo a la muerte / apego a la vida dice

El instinto de conservación o apego a la vida es la más sutil de las aflicciones. Puede hallarse incluso en los hombres sabios.

En su respectivo comentario BKS Iyengar dice:

"Patanjali indica que todo ser humano ha tenido un encuentro con la muerte, que perdura. Esa impresión es la semilla del miedo. Abhinivesah es un defecto instintivo que puede transformarse -mediante la práctica yóguica- en conocimiento intuitivo y visión interior. Mientras practica asana, pranayama o dhyana (meditación), el practicante penetra profundamente en sí mismo".

Con la práctica de yoga nos aquietamos, reducimos la velocidad, entonces podemos ver. Cuando la mente esta tranquila, vemos las cosas muy claramente.Logramos distinguir. Y al distinguir podemos trascender avidya, la primera de las aflicciones: la ignorancia espiritual.

Reconocimiento

Enseñanzas de Douglas Brookes, maestro de filosofía:

"Cuanto más me conozco más generoso puedo ser" Aquí el riesgo es cerrarnos y creer que tu naturaleza es la única. Debemos reconocer cada aspecto de nosotros pero ir más allá de nosotros. Reflejarnos; reconoer a los demás como tu espejo. Nuestra naturaleza es el compromiso no la separación.

Gabriela Zermeño, quien participa como maestra en el proyecto de Yoga en penales y vive en Cuernavaca, escribió hace unos meses:

Estos últimos días ha sido dífícil para mi el tema de las clases en el penal, debido a toda la presión familiar, que se ha dado por varios sucesos. El secuestro de un amigo de unos amigos. Y ayer se me juntaron varias cosas. Para empezar me toco estar pasando en las calle donde hubo dos balaceras u operativos (cada quien como le conviene llamarlos) uno recogiendo a mis hijos en Lomas de Ahuatlan en la tarde y la otra en la glorieta de Zapata en la noche, donde los agentes armados pasaron enfrente de mi coche para detener al que iba huyendo. Una amiga me contó que la bajaron de su coche con pistola en mano. En fin…. De verdad que parece que se junto todo!!!! Y en la noche estaba con la cabeza muy confundida.

Hoy en la mañana me levanté temprano para ir al penal. Las cuatro chicas estaban lista para su clase con todas las ganas. Asi que mi tema fue otra vez CIT, la consciencia de reconocer quienes somos verdaderamente y poder reconocer eso en los demás y eso relacionado con ahimsa, porque cuando reconoces que el otro es parte de tu misma esencia no puedes hacerle daño. Fue muy bonito, porque de todo el miedo y estrés que traía se disolvió. Pude entender de donde viene el miedo: del olvido de lo que verdaderamente somos, de la desconexión. Claro que es un trabajo constante, porque tanto bombardeo del exterior te exige estar bien arriagado en tu centro.

Cuánto he recordado en días recientes esta gran frase "cuando reconoces que el otro es parte de tu misma esencia no puedes hacerle daño."

Creo que nos ayudaría mucho tenerla más presente.

Verdad

Finalmente, basado en la siguiente frase de Iyengar quiero hacer una relación más:

"Extensión significa creación de espacio, el espacio lleva a la libertad; la libertad trae precisión; la precisión lleva a la perfección; la perfección es verdad y la verdad es Dios (lo absoluto)"

Esta ecuación que propone Iyengar nos lleva desde la extensión a lo absoluto. Y la verdad tiene un papel fundamental.

Gandhi en su libro "An Autobiography" relaciona a la Verdad con la no violencia (Ahimsa):

Mi uniforme experiencia me ha convencido que no hay otro Dios más que la verdad...La única realización de la verdad es Ahimsa...Después de todo, por más sinceros que hayan sido mis esfuerzos a favor de Ahimsa, estos fueron imperfectos e inadecuados. El pequeño fugaz vislumbre que pude haber tenido de la verdad difícilmente puede transmitir la idea del indescriptible lustre de la verdad, un millón de veces más intenso que la brillantez del sol que diariamente vemos con nuestros ojos. De hecho lo que pude obtener fue solo la tenue luz de ese poderoso resplandor. Puedo decir con seguridad, como resultado de todos mis experimentos, que de una perfecta visión de la verdad puede solamente seguir una completa comprehensión de Ahimsa.

Para ver el universal y penetrante Espíritu de la Verdad cara a cara uno debe ser capaz de amar a la creación más inferior como a uno mismo. Y un hombre que aspira a esto no puede permitirse apartarse de ningún campo de la vida... (An Autobiography, M.K. Gandhi. Penguin Modern Classics, 1929, pp 452-453)

Bueno es momento de ir a dar la clase. La marcha en el DF ya está en el zócalo.

Artículo publicado en el Blog Namaskara Yoga de Fernando García Aguinaco el 8 de mayo de 2011

lunes, 8 de noviembre de 2010

El no-tiempo y la meditación: Meditación para trascender el tiempo.

Me encontré este artículo y me parece apropiado reproducirlo ya que uno de los problemas que siempre he tenido en la meditación es el tiempo.

Siempre estoy consciente del tiempo, “ya pasaron 5 minutos”, “me faltan otros 20 minutos”, “ya nada más 5 minutos más”.

Además pienso en que no tengo tiempo para meditar, que tengo algo más que hacer, aunque no en realidad no tenga nada que no pueda posponer, 15 minutos, media hora, o una hora.

A los diez o quince minutos después de haber empezado, mi mente se rebela, empiezo a pensar en otras cosas que quiero hacer y casi siempre termino mi meditación antes de lo que tenía planeado.

El no-tiempo y la meditación: Meditación para trascender el tiempo.

Pensar implica tiempo y eso evita la meditación, y la meditación implica ser y eso destruye el tiempo. Esta es la batalla fundamental que ruge en nuestras vidas. O nos absorbemos en el tiempo y el pensamiento o nos entregamos al ahora eterno y lo trascendemos. La dirección que hay que tomar es realmente obvia ya que con la meditación obtienes la dicha y con el tiempo obtienes sufrimiento.

Tiempo significa que estás involucrado constantemente en la batalla de llegar a ser, adquirir y lograr. Siempre esclavizado por el deseo y por lo tanto persiguiendo y buscando, mientras que la meditación significa que eres un estudiante del presente siempre consciente de lo que es, el aquí y ahora, y moviéndote con él espontáneamente. ¿Cuál escogerás? Aquello que separa una vida que se pasa superficialmente, contra una vida que se pases en la profundidad del corazón de la Realidad. Depende de ti.

Para una mayor inspiración, esta es una cita maravillosa de J. Krishnamurti que explica por qué no pueden coexistir la meditación y el tiempo.

“Meditar es trascender el cuerpo. El tiempo es la distancia que el pensamiento recorre en sus logros. El recorrido siempre es por el camino viejo cubierto con una nueva capa de pintura, nuevas vistas, pero siempre el mismo camino, que no lleva a ninguna parte – excepto al dolor y la pena”.

“Es sólo cuando la mente trasciende al tiempo que la verdad deja de ser una atracción. La dicha no es una idea derivada del placer sino una realidad que no es verbal”.

“Vaciar la mete del tiempo es el silencio de la verdad, y ver es hacer, por lo tanto no ha división entre ver y hacer. En el intervalo entre ver y hacer, nace el conflicto, la miseria y la confusión”.

“Aquello que no tiene tiempo es imperecedero”.
J. Krishnamurti. “Meditaciones”, “Meditación y tiempo”.


Así es que, ¿Qué se necesita hacer? Estar siempre consciente. Eso es todo. Sé siempre consciente de tus pensamientos y sentimientos. La consciencia es la respuesta. Como lo ha señalado el gran Maestr Advaita Nisargadatta Maharaj:

“Una mente quieta es todo lo que necesitas. Todo lo demás sucederá correctamente, una vez que tu mente esté en calma. Como el sol al salir hace el mundo activo, así la auto-consciencia efectúa cambios en la mente. A la luz de una auto-consciencia, las energías internas despiertan y hacen milagros sin ningún esfuerzo de tu parte”.

Fuente: Anamol Metha, www.anamolmetha.com
Introducción y traducción: Alfredo Amescua

viernes, 25 de junio de 2010

La coraza

En un gran templo de la antigua capital de Tailandia,Sukotai, se alzaba desde tiempos antiguos una enorme estatua de Buda. Aunque no era una de las más bellas y refinadas obras de arte budista tailandés , se había mantenido durante 500 años y se había convertido en objeto de veneración por su incuestionable longevidad. Este Buda había sido testigo de violentas tormentas, cambios de gobierno y ejércitos invasores , pero había resistido.

Llegó un momento, sin embargo en que los monjes que cuidaban el templo advirtieron que la estatua había empezado a agrietarse y que pronto iba a necesitar una reparación y pintada a nuevo.

Tras un período de inusitado calor y sequía una de las grietas se hizo tan ancha que a un monje curioso se le ocurrió tomar una linterna para investigar que había allí dentro. Lo que apareció de golpe al iluminar la grieta fue el destello brillante del oro..En el interior de aquella sencilla estatua descubrieron entonces los monjes una de las imágenes de Buda más grandes y luminosas que se han creado en el sureste asiático. Ahora ya despojado de la capa de arcilla, el Buda dorado atrae a multitudes de peregrinos devotos de todas partes de Tailandia.



Los monjes creen que esta deslumbrante obra de arte fue cubierta con yeso y arcilla para protegerla durante las épocas de conflictos y disturbios.
De un modo muy parecido, cada uno de nosotros ha tenido que hacer frente a situaciones amenazantes que nos han llevado a cubrir nuestra nobleza, nuestro interior luminoso y puro.

Al igual que la gente de Sakorati había olvidado al Buda de oro también nosotros hemos olvidado nuestra naturaleza escencial. La mayor parte del tiempo actuamos desde la capa protectora. Tú y los otros actúan desde esa capa dura e impermeable.

El principal objetivo de la psicología budista es ayudarnos a ver debajo de esta armadura y destapar nuestra bondad original. El primer principio de la psicología budista podría enunciarse como

Ve la nobleza y la belleza interior de todos los seres humanos

martes, 22 de junio de 2010

Atención plena.Examinar los pensamientos

El siguiente artículo se publicó en el Blog de Adriana Paoletta, “Yoga, Aprender por el cuerpo” el 2 de junio de 2010. Pueden consultar el original haciendo clic en el título se esta publicación




En primer lugar nos enseña a reconocer el contenido de nuestros pensamientos. En segundo lugar aprendemos que podemos desenredarnos de ellos.

Cuando examinamos el fluir de nuestros pensamientos con plena atención, nos encontramos con nuestra banda sonora interna. A medida que se desarrolla, nos convertimos en el héroe, la víctima, la princesa o el leproso.

Sentados en una clase de meditación nos vemos forzados a reconocer cada uno de los personajes que personificamos a diario.
Cuando veamos lo compulsivamente que se repiten estos pensamientos, empezamos a entender la verdadera psicología del samsara, la palabra sánscrita que significa existencia repetitiva, circular.

El samsara describe perfectamente las repeticiones dañinas de nuestra vida diaria. En cada momento podemos ver reaparecer nuestros patrones de pensamientos samsáricos de formas inconscientes y limitadas. Podemos ver por ejemplo cuán frecuentemente nuestros pensamientos conllevan miedo juicio o apego o cómo nuestro pensamientos pretenden justificar nuestro punto de vista.

Cuando prestamos atención, descubrimos que estos pensamientos dañinos son pegajosos, que cuesta desprenderse de ellos, y nos percatamos que la mayor parte de nuestra vida estamos perdidos en nuestros pensamientos...

Con el entrenamiento podemos hacernos conscientes de los patrones de pensamiento que condicionan nuestra percepción, podemos entonces traspasar los patrones de miedo o competencia, celos, juicio o ambición.

Para empezar es útil reconocer los pensamientos mas repetitivos(los top ten), nombrándolos. Pueden ser pensamientos repetitivos acerca del dinero o el conflicto o el hacer planes de forma ansiosa. La mente juzgadora es otro tema común, como representación de todas las voces críticas o desalentadoras de nuestra infancia.

Si luchamos contra ello diciéndonos NO DEBERÍA JUZGAR, SOY DEMASIADO DURO sólo añadimos juicios. Cuando aparece la mente que juzga sólo deberíamos reconocerla con una reverencia" Aquí viene la mente que juzga", en cuanto lo hagamos veremos que los pensamientos de juicio pierden su poder sobre nosotros. Si vemos que los pensamientos nos arrastran ,podemos empezar calmando la mente concentrándonos en la respiración o usando una visualización o repitiendo un mantra.

Podemos salir de los pensamientos prestando atención al cuerpo o caminando de manera contemplativa. De esa manera vamos a ir haciéndonos conscientes de los momentos de quietud cada vez que aparecen.

Dondequiera que estemos podemos respirar profundamente sentir nuestro cuerpo, abrir nuestros sentidos y salir de las historias interminables de la mente. Podemos parar. Podemos dejar que nuestra conciencia descanse un corazón espacioso y compasivo. Entonces podemos ver el flujo de pensamientos ,preocupaciones e imágenes como sólo parte de una historia mucho mayor.

Adriana Paoletta

Basado en las enseñanzas de Jack Kornfield

lunes, 31 de mayo de 2010

El lado budista de la psiquiatría

El siguiente artículo original de Newsweek se publicó el 12 de mayo den el blog Yoga Medicina Oriental, pueden consultar el artículo original haciendo clic en el título de esta publicación.


Las psicoterapias basadas en el budismo empiezan a aplicarse en la Argentina. Los fundamentos del método. Para qué malestares sirven. Y quiénes las critican.

Su mamá, Sara, tiene un cáncer ginecológico avanzado, pero Jorge Rovner (47) no se permite el enojo ni se rinde al abatimiento. Prefiere la compasión. “Hay que tomar el mundo tal cual es”, dice. “El sufrimiento muchas veces está ligado a una forma errónea de ver el Universo”. En un café del Microcentro porteño, Rovner cuenta que se hizo budista antes de recibirse de médico y psiquiatra, influenciado, entre otros, por Jorge Luis Borges. “Para mí el budismo no es una pieza de museo: es un camino de salvación. No para mí, pero para millones de hombres”, había señalado el escritor en una conferencia de 1977. Pero Rovner, ex director de ensayos clínicos para América Latina de una multinacional farmacéutica, ex presidente de la Asociación Argentina de Marketing Médico y profesor titular de Psiquiatría de la UBA, siempre había pensado que su faceta espiritual no se tenía que mezclar con el ejercicio de su profesión. Que iban por caminos distintos. Que la medicación y las psicoterapias convencionales eran las únicas herramientas efectivas para aliviar el malestar psíquico.

Ya no piensa igual. Poco a poco, “casi de un modo natural e imperceptible”, Rovner empezó a incorporar conceptos de su filosofía de vida en el consultorio; por ejemplo, el rol de la codicia en la génesis del sufrimiento. Luego advirtió que había puntos posibles de contacto entre el espíritu del budismo y muchos de los sistemas terapéuticos hoy aprobados, como la terapia cognitivo-comportamental y la Gestalt. Y que esos principios no entraban en contradicción, sino que podían complementar el tratamiento con psicofármacos. Fue una epifanía. “La medicación es utilísima —afirma—, pero no hay fármaco que permita desarrollar en el paciente conceptos como la compasión con uno y con los demás, o vivir y actuar en el tiempo presente sin quedarse amarrado en el pasado”. Rovner bautizó su síntesis como “psiquiatría zen”, y acaba de fundar la Asociación Argentina de Psiquiatría Basada en el Budismo. Frente a la desconfianza de los terapeutas más ortodoxos, confía en que la corriente va a crecer mucho. “Yo siento que la sociedad está madura para esto”, dice.

No es la primera vez que la espiritualidad, en un sentido amplio, incursiona en el terreno de la ciencia y la medicina. En uno de los estudios más difundidos, de 2001, Richard Davidson, un neurocientífico estadounidense de la Universidad de Wisconsin, analizó imágenes cerebrales de lamas en meditación y descubrió una activación de áreas y circuitos neuronales que, se cree, se relacionan con la felicidad. Durante la última década, los trabajos publicados en revistas médicas serias que estudian la relación entre espiritualidad y salud crecieron más de 300 por ciento, de 145 en el año 2000 a 481 en 2009 (aunque, como aclara el filósofo agnóstico Daniel Dennett en su libro “Romper el hechizo”, los posibles beneficios terapéuticos son independientes del hecho de que las creencias sean ciertas o no).

Por otro lado, hay estudios que muestran que la participación en rituales, oraciones, mantras, peregrinajes, visitas a templos o santuarios y ejercicios de meditación o yoga mejoran el estado de ánimo, la presión arterial, la oxigenación de los tejidos, la tolerancia al dolor y la inmunidad, señala la médica Mirta De Giuli, miembro del capítulo de Espiritualidad de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA). “Pero la apertura desde la psiquiatría a este enfoque (espiritual) es muy reciente y tiene poca difusión”, lamenta.

Rovner sostiene que su enfoque terapéutico no requiere que los pacientes sean creyentes ni que abandonen sus convicciones religiosas. “Personas con mucho escepticismo encuentran en el budismo un sistema lógico, ético y práctico de ver el mundo”, asegura. Y enumera un decálogo de principios que, basados en su filosofía milenaria, sustentan la nueva psicoterapia:


1. El tratamiento es aquí y ahora. A diferencia del psicoanálisis, no es obligatorio que la genética y las experiencias del pasado condicionen el presente. “Uno puede nacer todos los días. Y no necesita permiso de nadie para hacerlo”, dice Rovner.

2. El sufrimiento es la experiencia humana por definición, “inherente a la vida”. Y se amplifica más cuando uno se niega a aceptar que forma parte de las reglas de juego del mundo en que vivimos.

3. Sólo una parte muy pequeña del Universo se revela a las personas, “aunque sea doloroso para el ego”.

4. Nuestras emociones, sobre todo las llamadas “negativas”, están tan destinadas a desaparecer como las alegrías extremas. Y como el propio “yo”. Según Rovner, aceptar la impermanencia suele traer alivio (Borges graficó alguna vez el concepto de impermanencia budista con la anécdota de un brahmán que expuso la doctrina a un soldado de Alejandro de Macedonia. El soldado lo dejó hablar y luego lo derribó de un puñetazo. Ante las protestas del brahmán, el converso le respondió: "Ni yo fui quien golpeó, ni eres tú el golpeado”).

5. Deben evitarse creencias sin fundamento empírico. No existe la justicia o la injusticia en el Universo, ni las cosas buenas o malas “ocurren por algo”. Buscar el sentido de la vida puede agravar el padecimiento.

6. Muchos acontecimientos no tienen un porqué, o es imposible acceder a la explicación. “Admitirlo, si bien es inicialmente duro, puede ser la base para solucionar nuestros problemas”, afirma.

7. Nacer, enfermar, envejecer y morir son etapas inherentes de la vida. Y hay que aprender a aceptarlas.

8. El pasado y el futuro son creaciones. Aunque pesen, no hay nada que la persona pueda hacer con ello. Rovner dice que cuando un paciente se refiere a un dolor del pasado, suele desafiarlo para que se lo “muestre”. Tras la sorpresa inicial, el paciente admite que no puede mostrar su pasado sino sólo recordarlo. “¿Cómo puede estar condicionado a padecer por algo de lo que sólo tiene impresiones dictadas por su mente?”, lo interroga entonces.

9. Nuestra mente, muy útil en muchas áreas, no necesariamente permite salir del sufrimiento. Interrumpir el pensamiento conciente, por ejemplo, mediante la meditación, puede ser un recurso eficaz.

10. Evitar toda forma de extremismo o conceptos como el pecado y la culpa, virtudes capitales del budismo, también puede ser útil para aliviar la aflicción.

Como la psiquiatría zen, las terapias espirituales o religiosas “pueden ser tan efectivas como las psicoterapias clásicas o la medicación”, señala a Newsweek Everett Worthtington, presidente de la división “Psicología de la Religión” de la Asociación Psicológica de EE. UU. Pero los seguidores de Buda podrían tener una ventaja competitiva en ese terreno respecto a otros creyentes. Brendan Kelly, del Colegio Universitario de Dublín, Irlanda, explica en la revista “Transcultural Psychiatry” que el budismo es una psicología, una filosofía y una ética que aspira a alcanzar el nirvana, o cese de todo sufrimiento. Por ende, agrega Kelly, la práctica budista puede ser considerada “intrínsecamente terapéutica”. Un flamante estudio estadounidense acaba de constatar que siete de cada diez budistas practicantes evalúan su salud como “muy buena o excelente”.

Ricardo Corral es otro de los impulsores en la Argentina de la psiquiatría basada en el budismo. Profesor de Psiquiatría en la UBA y el CEMIC, y jefe de Docencia e Investigación del Hospital Borda, Corral dice que las respuestas de la ciencia pueden ser insuficientes para aliviar el sufrimiento. Y que la filosofía budista, como otros enfoques espirituales, puede ser una oportunidad para acercarse al otro. “A menudo se identifica a un paciente con una enfermedad determinada, y perdemos de vista la unicidad de la persona y su intersección con el mundo y con el Universo”, precisa.

Cuando, dos meses atrás, tiger Woods hizo el mea culpa por sus aventuras amorosas, apeló a sus raíces budistas. “Parte de esta senda (para el cambio) es el budismo, que mi madre me enseñó a una temprana edad”, manifestó Woods. Y resaltó que el budismo nos enseña que la persecución de las “cosas fuera de nosotros” produce infelicidad y una vana búsqueda de seguridad. Conducta moral, disciplina mental, sabiduría intuitiva, control de los deseos. Parece una receta perfecta para la redención.

Y tal vez sea una receta posible para muchas otras aflicciones. Una de las claves, señala Rovner, es que el budismo rompe con el engaño del yo permanente. “Cuando admitimos que el yo fluye, resulta imposible sentirse atacado: desaparecen los celos, la envidia y el rencor”, afirma. También se esfuma la culpa por los pensamientos que vienen a la cabeza, destaca el abogado Hugo Subiza (32), quien había consultado a Rovner por ataques de pánico que empezaron en el 2000. “Cuando dejé de temer perder aquello que creía permanente, empecé a disfrutar más de las cosas que hago y mejoró la relación con mi pareja, amigos y compañeros de trabajo”, añade Subiza.

Sus impulsores sugieren que la psiquiatría zen o una psicoterapia con mirada budista podría ser particularmente útil en depresiones, trastornos de ansiedad y crisis vitales.

“A menudo alcanza con seis meses de tratamiento”, sostiene Rovner, quien admite que la terapia puede no ser adecuada en pacientes alucinados, agitados o con otras patologías severas. Los detractores o escépticos, del otro lado, recuerdan que todavía no existen investigaciones a gran escala que evalúen la seguridad y eficacia del método, ni el perfil de los pacientes que podrían sacar mejor provecho de la estrategia. Por otra parte, más allá de la filosofía singular del budismo, Worthtington considera que cualquier enfoque espiritual tiene más chance de funcionar cuando el médico tiene empatía, recupera la dimensión humana de la medicina y logra establecer una “alianza terapéutica” con sus pacientes.

Rovner parece pertenecer a esa categoría de terapeuta. Sonríe, escucha, agradece, elogia, aconseja. Y también se permite el humor en su discurso de trascendencia. En la página web donde explica su psicoterapia, Rovner avisa: “Debo advertir que usaré los conceptos más convencionales de ser y realidad, dado que si lo que escribo no existe y tampoco existimos usted y yo, creo que sería un poco arduo continuar”.

Por Matías Loewy

Fuente:( Newsweek)

miércoles, 19 de mayo de 2010

La música afecta cómo percibimos las expresiones faciales.

Se puede pensar en la música como una forma de comunicación emocional, con la que el intérprete le transmite un estado emocional al que escucha. Este “lenguaje” es sorprendentemente poderoso –puede evocar emociones fuertes, y hacer que tu corazón se acelere o provocarte un cosquilleo en la columna. Y es universal – el contenido emocional de una pieza musical puede ser comprendido por cualquier persona, sin importar sus antecedentes culturales.

¿Las emociones evocadas por una pieza musical son similares a, y pueden influenciar, otras experiencias emocionales? La respuesta a estas preguntas no es clara. Pero un nuevo estudio, que acaba de ser publicado en Neuroscience Letters, proporciona evidencia tanto conductual como psicológica que las emociones evocadas por la música se pueden transferir al sentido de la visión y pueden influenciar cómo se perciben las emociones en las expresiones faciales.

Para su estudio, Nidhya Logeswaran y Joydeep Bhattacharya, del Goldsmiths College en Londres y la Academia Austriaca de Ciencias respectivamente, llevaron a cabo dos experimentos separados. En el primero, se les presentó a 30 participantes una serie de fragmentos musicales felices o tristes, cada uno con una duración de 15 segundos. Después de cada pieza musical, se les mostró a los participantes la fotografía de una cara, que expresaba una expresión ya fuera feliz, triste o neutral. Las fotografías se presentaron en la pantalla durante 1 segundo después de lo que se les pidió a los participantes que calificaran la emoción en una escala de 7 puntos en la que el 1 representa extremadamente triste y el 7 extremadamente feliz.

Así, el estímulo visual emocional – las fotos de caras – fueron “preparados” por un estado emocional transmitido por una pieza musical. Todos los participantes identificaron correctamente las emociones expresadas por las caras en las fotografías que se les presentaron. Sin embargo, las caras felices preparadas por una pieza musical feliz fueron calificadas como más felices que las que fueron preparadas con música triste. A la inversa, las caras tristes preparadas por una pieza musical triste fueron calificadas como más tristes que aquellas preparadas por una pieza musical feliz. Finalmente, las caras neutras fueron calificadas más altas cuando fueron preparadas con piezas musicales felices y más bajas cuando fueron preparadas con una pieza triste.

El se encontró que el tamaño del efecto de preparación para las caras neutras fue casi dos veces el del efecto para las caras felices o tristes. Esto puede ser porque las caras neutrales contienen menos información que aquellas que expresan una emoción o la otra y por lo tanto son más bien ambiguas. Sabemos que el cerebro integra información de diferentes sentidos para construir representaciones de los mundos interno y externo, así en ausencia de información visual relevante, puede depender más, por lo tanto, en información de otros sentidos al generar estas representaciones.

El segundo experimento, con 15 participantes diferentes, fue diseñado de la misma manera, pero esta vez, Logeswaran y Bhattacharya usaron el electroencefalograma (EEG) para grabar potenciales relacionados con los eventos – la actividad eléctrica en el cerebro se asocia con la percepción de los estímulos auditivos y visuales presentados. Varios estudios de EEG anteriores han mostrado que nuestras respuestas emocionales a la música se asocian con patrones distintivos de activación cerebral – una pieza musical feliz o una que nos gusta, causa in incremento en la actividad grabada por los electrodos localizados sobre los lóbulos frontal y temporal izquierdos, mientra que las piezas musicales que evocan emociones negativas se asocian con una mayor actividad en los lóbulos frontal y temporal derechos. También se ha observado un efecto lateralizado similar también se ha observado con estímulos visuales significativos.

En sus análisis, los investigadores compararon pares de condiciones en los que fotografías de la misma emoción facial fue preparada de manera diferente. En ambas condiciones, una señal asociada con las etapas posteriores de procesamiento facial, llamadas el “componente N170 específico para caras” se midió con electrodos sobre los lóbulos occipital y parietal, inicialmente desde electrodos frontal y central, seguidos de más actividad en los electrodos localizados hacia la parte posterior del cráneo. Sin embargo, se observó una diferencia entre esas condiciones en las que las caras neutras fueron preparadas con una pieza musical feliz y aquellas en las que fueron preparadas con música triste. La primera condición, pero no la última, se asoció con un efecto significativo en los electrodos frontal y central durante una ventana de tiempo de 50-150 milisengundos.

Este estudio demuestra que la música que se les tocó a los participantes influenció la manera cómo percibían el contenido emocional de las caras que se les presentaron inmediatamente después, de tal manera que las calificaciones emocionales de las caras estaba prejuiciada hacia la dirección de la emoción expresada en la música. También apoya los hallazgos anteriores que las emociones felices y tristes evocadas por la música producen diferentes respuestas fisiológicas en el cerebro y sugieren que la “vinculación” de las señales emocionales auditivas y visuales ocurre en una de las primeras etapas del procesamiento neural.

Este es uno de varios estudios recientes que demuestran que la actividad en un sistema sensorial puede modular la actividad de otro. El mes pasado, investigadores de MIT mostraron que una ilusión óptica llamada “efecto posterior del movimiento” se puede transferir al sentido del tacto, y justo antes de eso, investigadores italianos mostraron que el sentido del tacto puede ser influenciado por cómo percibimos a otros. Ya se sabía que la música puede influenciar la percepción de emociones en el estímulo visual cuando se presentan simultáneamente, pero este nuevo estudio es el primero en mostrar que las emociones evocadas por la música puede afectar la percepción de contenido emocional en estímulos visuales presentados después. Estos nuevos hallazgos también sugieren que el procesamiento emocional se lleva a cabo fuera del darse cuenta consciente, más que estar basados en juicios y decisiones.


Logeswaran, N. & Bhattacharya, J. (2009). Crossmodal transfer of emotion by music Neurosci. Lett. 455: 129-133. DOI: 10.1016/j.neulet.2009.03.044.

Fuente sicenceblogs.com 11 de mayo de 2009

lunes, 19 de abril de 2010

Meditemos juntos.

El siguiente es el comentario que hice en el blog de Adriana Paoletta “Yoga, aprender por el cuerpo” al artículo “Biodhisattvas, bajemos al valle y transformemos el sufrimiento” publicado el 15 de abril el cual pueden consultar haciendo clic sobre el título de este artículo.




Meditar en grupo ciertamente crea una energía especial que solo se logra cuando las mentes de varias personas están sintonizadas en un mismo canal.

Es algo similar a lo que sucede en algunos eventos masivos como los conciertos. La mayoría de la gente sale de un concierto altamente energizada y por lo general se lo atribuye a la música cuando en realidad se debe a la sintonía mental de los asistentes.

En la meditación sucede algo similar.

Estoy convencido que al meditar se puede cambiar al mundo, ¿por qué? porque al meditar cambiamos cada uno de los que lo hacemos.

Sería estupendo que mucha gente nos pudieramos reunir para meditar todos juntos, pero ¿no está ya sucediendo esto realmente?

Cada vez que nos sentamos a meditar, ya sea solos o en grupo, hay mucha gente en el mundo que lo está haciendo en ese preciso momento.

La energía mental no tiene límites, lo abarca todo, está en todas partes.

Hace unos tiempo nuestro guía en el grupo zen al que asisto ocasionalmente salió de vacaciones y alguien tuvo la maravillosa idea de que todos nos sentáramos a meditar en nuestras casas a la misma hora en la que solemos reunirnos.

Así lo hicimos y en algún momento durante la meditación pensaba yo en el resto del grupo que meditaba en ese momento. Pude sentir el cambio de energía, por primera vez me di cuenta de que la energía mental era diferente cuando meditaba sólo y cuando asistía al grupo. Pero entonces, al meditar sólo pero pensar en el grupo, la energía cambió. Me sentí como si estuviera en el grupo.

Desde entonces, cuando medito en la soledad de mi pequeño estudio antes del amanecer en ocasiones pienso en toda la gente que está meditando justo en ese momento en alguna parte del mundo y siento esa energía de la mente universal.

Los invito a que meditemos juntos.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Enseñanzas del Bhagavad Ghita y del Yogasutra.

Los pasajes del Bhagavad Ghita y del Yogasutra de Pätanjali que publiqué nos dan una buena idea de lo avanzado de los conceptos que se desarrollaron en la India antigua acerca de la mente.

Uno de los conceptos que considero más importantes y que difieren diametralmente de la concepción occidental es el de considerar a la mente como el sexto sentido.

Lo que me dice esto es que el mundo externo, todo lo que existe y que podemos percibir a través de los sentidos (ya que existen muchas cosas que no podemos ver, oir, sentir, oler o gustar dadas las limitaciones de nuestros órganos sensoriales) es lo que finalmente construimos en nuestras mentes como la “realidad”.

Y esta construcción de la realidad puede variar ampliamente de una persona a otra ya que nuestra percepción está siempre coloreada por nuestras emociones. Incluso nosotros mismos percibimos las cosas de manera diferente dependiendo del estado de animo en el nos encontramos en el momento de la percepción.

Entonces me queda la pregunta si realmente “existe” una realidad que sea totalmente objetiva, una realidad que todos los seres humanos percibamos de la misma forma, con la misma intensidad.

Sólo conociendo el funcionamiento de nuestras mentes podemos llegar a separar la parte subjetiva de la objetiva. Sólo reconociendo esta naturaleza de nuestras percepciones podemos empezar a irle quitando las capas con las que coloreamos nuestras percepciones para poder llegar a una percepción objetiva, y esto se logra a través de la meditación.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Sigue las instrucciones de los sabios

El siguiente artículo se publicó en ingles originalmente en la página Yoga-Vidya el 18 de abril del 2009, pueden consultarlo haciendo clic en el título de este artículo.

"Tal como el hombre que corre tras dos conejos no atrapara a ninguno de ellos, así también un meditador que corre tras dos pensamientos conflictivos no tendrá éxito con ninguno de los dos pensamientos. Sólo ten un pensamiento divino en todo momento. Aférrate a el con tenacidad a cualquier costo. Corre tras el pensamiento con mayor vigor, fuerza y concentración. El éxito llegará. No estés ansioso. No actúes de acuerdo a los dictados de tu mente. Actúa de acuerdo a las palabras de los sabios y los santos. El sólo recuerdo de las almas superiores destruye las tendencias ateistas de la gente materialista, los inspira y los empuja a lograr la emancipación final de Brahma-Jnana."

Tomado de “Light, Power and Wisdom” de Swami Sivananda.

martes, 15 de septiembre de 2009

Habla con palabras mesuradas.

El siguiente artículo se publicó en ingles originalmente en la página Yoga-Vidya el 2 de abril del 2009, pueden consultarlo haciendo clic en el título de este artículo.

“Controla la mente con pericia y tacto. Piensa correcta y claramente. Disciplina el órgano del habla. Habla con dulzura, suavidad y con la verdad. Conviértete en una persona de palabras mesuradas. Se humilde y haz reverencias mentalmente ante todos los seres. Siente la divina presencia en todas partes. Abandona la vanidad, el orgullo y la hipocresía. Nunca hieras a un hombre por el pensamiento, palabra o acción. Haz siempre el bien. Alcanzarás la paz suprema y la felicidad eterna. Entona tu corazón con el Señor orando fervientemente y con sinceridad todos los días. Se humilde y sencillo. Practica la noralidad. Desarrolla la satisfacción. Bebe el Gozo del Alma.”

Tomado de “Light, Power and Wisdom” de Swami Sivananda.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Las nueve noches de la diosa

El siguiente artículo se publicó en inglés en la página Yoga Basics, pueden consultar el artículo original haciendo clic en el título de este artículo.

"El 29 de septiembre marca el comienzo del festival hindú de la diosa. Se celebra a Navaratri en el mes hindú de Ashvina (Septiembre/Octubre) durante nueve noches y termina en el décimo día, Vijayadashami el día de la victoria. Es uno de los festivales más celebrados en el hinduismo aunque sus variantes son tan coloridas y únicas como la religión hindú misma.

El festival honra el poder de la diosa en tres formas y su victoria sobre el demonio Mahishasura. La leyenda de Navaratri se origina en el Markandeya Purana, un antiguo texto hindú, y habla de un demonio fiero y paciente llamado Mahishasura. El demonio estaba tan dedicado a su práctica que se ganó una bendición del Señor Shiva de que no podría ser derrotado por ningún hombre o dios. Entonces se dedicó a atormentar la tierra y los cielos. Desencantada con el hecho de que ningún dios podía detener a Mahishasura, las diosas Lakshmi, Sarawati y Parvati unieron sus manos en meditación y crearon a la diosa Durga. Durga y Mahishasura pelearon durante nueve noches y en el décimo día, Durga triunfó sobre el demonio enviando la peligrosa ignorancia a la no-existencia.

Las diosas Lakshmi, Sarawati y Parvati son honradadas durante Navaratri. Durga, la destructora de demonios y obstáculos, es reverenciada durante los primeros tres días. En los siguientes tres días se honra a la diosa Laksmi, con el énfasis en la prosperidad y la riqueza. En los tres últimos días del Navaratri, se le rinde homenaje a Sri Saraswate. Ella simboliza la creatividad, la inspiración y el conocimiento. En el décimo día Vijayadahami, el día de la victoria, se celebra la derrota del demonio a manos de la diosa Durga.

Existen algunas variaciones en la estructura reconociendo a Kali los primeros tres días y a Paravti en los tres últimos días del festival. Pero sin duda, Navaratri es el honrar a la divinidad femenina dentro de todos nosotros. El festival nos llama a honrar y a venerar la energía femenina, una práctica que es casi única en la tradición hindú. A las mujeres se las considera no sólo como madres y criadoras, sino como guerreras y diosas poderosas, la personificación de la compasión suprema y la fuerza implacable.

Cuando observamos Navaratri, decidimos honrar a la diosa en cada mujer. Dirigimos nuestra atención durante nueve días de reverencia a la intensa fuerza, la recompensa y a la inspiración que nos ofrece nuestra manifestación femenina. Podemos detenernos y reconocer la esclavitud en las que nos pueden tener nuestra ignorancia e ilusiones pero con la consciencia de que nuestra fuerza interna está representada por las tres diosas, también nosotros podemos celebrar la victoria y la aniquilación de nuestros demonios. Un autor dice: “El asesinato de un demonio por una deidad no es una mera aniquilación física, sino más bien una liberación, una manifestación de la gracia divina”.

Así es que aunque no seamos hindúes, Navaratri puede ser una invitación a tomar consciencia del aspecto femenino en todas las cosas. Conforme avanzas a través de las “nueve noches”, date cuenta de que nuestro aspecto femenino crea fuerza, compasión, riqueza y sabiduría todos los días de nuestra vida. Si eres mujer, hónrate a ti misma, y si no, toma un momento para honrar a la mujer de tu vida."



Todos tenemos una parte masculina y una parte femenina en nuestra naturaleza. Sin embargo, la educación que recibimos nos hace pensar que tanto el hombre como la mujer deben reprimir esa parte de su naturaleza opuesta a su sexo genético. En especial a los hombres se les educa en nuestra sociedad para desechar todos los aspectos “femeninos”, como la compasión, la ternura, la paciencia, etc.

Pero en la meditación podemos buscar esos aspectos reprimidos que llevamos dentro y hacerlos renacer y florecer, esto nos hará seres humanos más completos. Celebremos el Navaratri en nuestra meditación durante nueve días a partir del 29 de septiembre y busquemos esas cualidades del “sexo opuesto” que llevamos dentro de cada uno de nosotros.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Reflexiones sobre un viaje a la India 4



La espiritualidad y el problema de la miseria.

He visto la miseria de las ciudades y de los suburbios de las ciudades indias y la miseria de los pueblos indios. En esa miseria económica, espiritual, humana, de completa humillación y pérdida de la dignidad humana y de las mínimas condiciones de una vida digna, vivió, hizo su camino y enseñó Nisargadatta, Ramana Maharshi y otros.

¿Fue el cultivo de una altísima vida espiritual en medio del pueblo pero de espaldas a la miseria del pueblo? ¿Se desentendieron de la miseria del pueblo? ¿Cuál fue su karma-yoga?
Podría parecer que se desentendieron de la miseria, pero no es así.

Mantuvieron viva y presente, en la nueva India, la vieja llama de la sabiduría. Mostraron con toda claridad que otro tipo de humano, de humanidad es posible. Pusieron ante los ojos de todos, orientales y occidentales, lo que es la verdadera condición humana, lo que es la verdadera naturaleza humana, lo que es la verdadera cualidad humana.

Les comprendieron unos pocos y les siguieron también unos pocos, con casi nula incidencia cultural, social, política; pero sin embargo, ahí estaba su realización; ahí estaba explicita la posibilidad de una humanidad de calidad.

¿Qué precio tiene eso, en un mundo perdido y desorientado como el nuestro? Ese es el mejor don que se puede hacer a las nuevas generaciones.

¿Es así como hemos de actuar nosotros?

Primero, la relación maestro discípulo de la tradición india es una relación propia de una sociedad ágrafa, sin los medios de comunicación escrita e informática instantánea de que ahora disponemos.

Los libros sagrados fueron el primer paso para la superación de la limitación ágrafa de la relación de maestro discípulo.

Segundo, no hay camino espiritual posible y serio sin un incondicional karma-yoga. El karma-yoga de Nisargadatta y Ramana Maharshi fue el que fue, en sus condiciones culturales y con sus medios, y fue correcto. Creo que en nuestras condiciones culturales y con nuestros medios no sería del todo correcta esa actitud.

¿Qué es lo que tenemos que hacer nosotros?

La acción social a favor de los menesterosos del tipo Vicente Ferrer o Teresa de Calcuta es admirable, pero es tapar agujeros en un barco que se hunde. Lo que habría que intentar, si se puede, es poner las condiciones adecuadas para la construcción de otro barco. ¿Cómo podemos hacer eso?

No podemos ofrecer un nuevo proyecto político que evite la miseria. No somos políticos. Tampoco somos economistas. Ni podemos pretender ser líderes sociales. Todo eso es tarea de especialistas en esas materias, tanto teóricos como prácticos.

Nosotros tenemos otra cosa que ofrecer: la gran sabiduría de nuestros antepasados; la propuesta que ellos hicieron de otra humanidad de profunda calidad, de interés sin condiciones por todos los vivientes, de despego de sí mismo y de todo, de silencio del propio interés para poder conocer “lo que es”.

Nuestro karma-yoga, nuestro amor y servicio al prójimo es ofrecer, de forma inteligible y eficaz, esa cualidad humana que es la propuesta de todos los grandes maestros de la historia.

Pero nuestra oferta ha de ser hecha en las nuevas condiciones, ya no ágrafas y con los nuevos medios de comunicación. Libros, artículos, Internet, video-conferencias, etc.
Dos tendrían que ser nuestros puntos de trabajo:

Primero y principal, hacer inteligible, practicable y realizable la gran propuesta de los maestros del espíritu en las nuevas condiciones globales, de sociedades plenamente industrializadas, de sociedades de conocimiento, de responsabilidad internacional. Nuestra propuesta no puede ser un proyecto político, ni económico, ni de organización social, ni siquiera moral. Nuestro proyecto ha de ser un proyecto de cualidad humana, de profunda cualidad humana, que sea la base de las construcciones económicas, políticas, morales, sociales.

Segundo, debemos esforzarnos para educar a las gentes, lo más extensamente posible, en esa cualidad, especialmente a las nuevas generaciones. Debemos apuntar al ámbito de la educación en todos sus niveles.

Tercero, Tendríamos que esforzarnos en hacer comprender al mundo de los profesionales, a los medios de comunicación, a la intelectualidad, que el cultivo de la cualidad humana es una condición “sine qua non” para la viabilidad de una sociedad de conocimiento, globalizada y sostenible.

Cuarto, habría que evitar, por todos los medios, hacer el camino espiritual sin un planteo explícito y una puesta en práctica de la necesidad de un karma-yoga sin condiciones. Hay que evitar cultivar la espiritualidad con una actitud egoísta, aunque sea un egoísmo refinado.

Quinto, hay que evitar la tentación de que el karma-yoga sea de efecto inmediato, de tal forma que de sentido a la propia vida y al caminar espiritual. La vida no necesita ningún sentido, le basta con ser; y la vida espiritual se practica por su propio valor, no por el sentido que puede proporcionar.



A modo de conclusiones del viaje a la India.

1º. En la mayoría del pueblo vive una miseria grave, suciedad en las calles, humillación, rebajamiento de la dignidad humana por la urgencia de la sobrevivencia, superpoblación, contaminación grave, falta de condiciones higiénicas en todo, menos en las personas, que van limpias. Se da una mezcla insalubre e ilógica de vacas, búfalos, perros, cabras, monos, por las calles; esos animales comen porquerías y ensucian seriamente las calles.

Sin una ayuda internacional ¿podrán salir de la miseria 700 u 800 millones de pobres?

¿Cómo ha llegado ahí un pueblo inteligente y no indolente? Por la explotación sistemática de los poderosos: señores arios, señores hindúes, mogoles, ingleses e indios. Una explotación extrema y una humillación de milenios han generado la miseria de las masas indias.

Las grandes construcciones de los Maharahás, de los señores mogoles son, a la vez un lujo ostentoso e inútil, un abuso de poder al servicio del lujo y del egoísmo extremo, y una maravilla de belleza casi insuperable.

La India ha engendrado hombres entre lo más sabios de nuestra especie, artistas de grandísima valía y, también, generaciones de tiranos que han humillado y explotado al pueblo y la han dejado en una miseria casi irrecuperable.

2º. En la India queda patente que la religión, como intuición de la dimensión absoluta de la realidad y como sistema de creencias, tiene la misma fuente de sacralidad que el poder.
El poder tiene sacralidad autónoma de la religión agraria, porque la religión y el poder tienen la misma fuente de sacralidad: la hierofanía de lo Absoluto en un eje central de supervivencia para el pueblo: la autoridad.

De ahí se sigue que la religión no tiene capacidad de controlar al poder; por estructura tiene que aliarse con él.

Los monoteísmos, en las culturas agrarias, se agrarizan, es decir, se hacen compatibles con un tipo u otro de politeísmo práctico.

La religión, en la India, a penas muestra rasgos serios de espiritualidad. La gran espiritualidad en la India funciona al margen de la estructura “religión/poder” y no tiene capacidad para corregir su marcha, si no es excepcionalmente, porque es demasiado sutil.

3º. La religión para el pueblo es una cierta conciencia de la dimensión absoluta de lo real, más la clara conciencia de la necesidad y precariedad absoluta. Se acude a esa dimensión absoluta, en las formas védicas e hindúes, para pedir auxilio. No es magia, pero los rituales se degradan hacia ella por la pobreza de la experiencia espiritual y por la profundidad de la necesidad.

No parece haber a penas nada más en las masas indias.
Por lo que parece, el Islam tiene una actitud más digna. Quizás también los sikh.

4º. La India reafirma nuestro convencimiento de que hemos de vaciarnos de las religiones como sistemas de creencias y apuntar explícitamente a la gran espiritualidad, esté donde esté.

No podemos practicar la espiritualidad como Nisargadatta, con unas formas de relación maestro/discípulo ágrafas, sin tener en cuenta los medios de comunicación escritos y los informáticos.

En nuestras sociedades ya no existe el paquete “poder/religión”. El poder carece de legitimación hierofánica; la religión, como sistema de creencias no se puede sostener en las sociedades plenamente industrializadas y de innovación y cambio.

Estamos axiológicamente desarticulados y sin lugares claros y fijos de hierofanía.
Requerimos cultivar explícitamente la dimensión absoluta de lo real. No hay ningún lugar privilegiado donde aparezca para todos.

Hay que cultivar IDS para todos, y el gran IDS para quienes sean capaces. Hay que estudiar las formas adecuadas para nuestra cultura global.

Este es nuestro karma-yoga, nuestro servicio sin condiciones a la especie. Sin ese servicio incondicional no hay camino interior posible.

He salido de la India con lo que me han enseñado sus templos, la miseria de sus gentes, su humillación que no les ha hecho perder la dignidad, su lucha desesperada por sobrevivir, la ostentación caprichosa de sus gobernantes.

La religión de los pobres está degradada, como su humanidad. Sus grandes sabios, sus grandes tradiciones de espiritualidad y calidad humana son un legado para toda la humanidad. Nosotros en Occidente podemos rescatarlos; ellos están demasiado ocupados en salir de la miseria.

martes, 25 de agosto de 2009

Reflexiones sobre un viaje a la India 3

En la India se adquiere conciencia de la insignificancia humana.

Cuando uno mira el cielo estrellado nocturno y cuando se tiene noticia de de los millones de estrellas en nuestra galaxia y de los millones de galaxias, cobra conciencia de la insignificancia de nuestro pequeño planeta y de la radical insignificancia humana. Pues viviendo y moviéndose por la India uno tiene una experiencia semejante. Por todas partes cantidades enormes de personas, cada una persiguiendo sobrevivir como puede.

Ante esas masas humanas, uno cobra conciencia clara de la insignificancia de la vida de cada uno de los humanos. Millones de personas que se suceden en generaciones ininterrumpidamente durante miles de años. ¿Qué importa un individuo más o uno menos? ¡Qué insignificantes somos cada uno de los individuos! Tan insignificantes como las hormigas de un hormiguero.



El culto a las imágenes.

Todas las imágenes son símbolos que apuntan a lo que no son ellas, a lo que las trasciende absolutamente. Desde ese punto de vista todos valen o no valen por igual.

¿Son unos más expresivos que otros? Quizás, pero eso no tiene gran importancia, si se tiene en cuenta la trascendencia de aquello a lo que apuntan. En este sentido, tanto vale una imagen de Durga o Kali que una imagen cristiana.

Las imágenes, desde la epistemología mítica, representaban, describían, aunque fuera sólo analógicamente, aquello a lo que apuntaban; lo hacía presente tal cual “Eso es”, en alguno de sus aspectos.

La epistemología mítica sólo modelaba a modo humano aquello que es inmodelable, aquello que está vacío de toda posible modelación. En este sentido, nuestras modelaciones, nuestras representaciones hacen presente, de alguna forma, aquello a que se refieren, pero sabemos su absoluta inadecuación. Por tanto, si tomamos demasiado en serio esas imágenes, nos desvían del camino recto. Siendo así, no podemos y no debemos dar culto a las imágenes. Su función será sólo la de recordatorio bien orientado y eficaz. Habría que eliminar de ellas todo lo que induce al culto, tal como altares, plegarias a la imagen o símbolo, etc.

Las imágenes y símbolos deben ser vividos y usados sin epistemología mítica, con cuidado y lucidez, de lo contrario desvían “del sutil”, “del que está vacío de toda forma” que podamos darle, “del que es totalmente otro”, del que ni es sujeto ni objeto ni individuación.



El politeísmo de la India y los monoteísmos.

Podría sostenerse que todos los pueblos agricultores practicaron una forma u otra de politeísmo o su equivalente: Sumer, Acad, Babilonia, Asiria, Egipto, India, Roma. También se puede afirmar lo mismo de China, aunque su politeísmo sea especial por el filtro del confucianismo. Todos los países de la cuenca mediterránea antes de la entrada del Islam, las culturas centro americanas, mexicanas, aztecas, incas, etc.

El cultivo de la tierra revela muchos lugares de sacralidad, muchos lugares hierofánicos: la tierra, el cielo, la meteorología, la fertilidad, la guerra, la autoridad, el cultivo, etc. Esos diversos lugares reveladores de la sacralidad adoptaban figuras de dioses y diosas.

A medida que las sociedades agrarias se estructuraban y jerarquizaban, el dios de dioses se acentuaba y se acentuaba, con ello, la tendencia a un monoteísmo. Una sola autoridad política y un solo dios supremo que no excluye el politeísmo connatural a la agricultura.
Podría decirse que el dios único se manifiesta de mil maneras. Así ocurrió en las grandes culturas agrario-autoritarias.

La India es, a la vez, monoteísta y politeísta. De Grecia, Roma y Egipto podría afirmarse algo semejante.

Los grandes politeísmos adoptan figuras diferentes, según sus raíces culturales. Mesopotamia se mueve en la tradición de Sumer; India en la tradición de los dioses védicos; Grecia y Roma en la tradición olímpica, etc. Los dioses de estas culturas son muy diferentes, pero los lugares de hierofanía que dan pie a esas figuras son muy parecidos.

Si en Europa no hubiera irrumpido el cristianismo, aliado del Imperio Romano, tendríamos, probablemente, una cultura religiosa parecida a la India, pero con formas olímpicas.

Lo que cambió la estructura religiosa de Europa, en relación a al India, fue la versión del cristianismo de Pablo y Juan, reelaborado por los Padres de la Iglesia. La versión judía del cristianismo no hubiera podido se adoptada por el Imperio. Y si hubiera vencido la interpretación gnóstica del movimiento de Jesús, nuestro parecido a la india hubiera sido aún mayor: politeísmo-monoteísta olímpico, cultos mistéricos funcionando por todo el Imperio y, sobre todo, un cristianismo iniciático de experiencia interior más que de creencias. El gnosticismo sin duda hubiera evolucionado de su dualismo inicial y se hubiera refinado.

Todos los monoteísmos rigurosos que penetran en culturas agrarias, se reacomodan, podríamos decir que se corrigen: en el cristianismo los santos y la Virgen jugaron un papel semejante a los dioses del politeísmo; lo mismo se podría decir de los santones del Islam de la cuenca mediterránea, o del culto a los antepasados de China.

Como conclusión: otra vez podemos comprobar que las formas de vida determinan la forma de representar y vivir la dimensión absoluta de la realidad, y lo inadecuado de la epistemología mítica en la nueva situación cultural.



Visita a los palacios del Maharahá de Jaipur.

La sacralización de la autoridad fue necesaria y una consecuencia del tipo de vida agrario; pero en la mayoría de los casos se convirtió en una calamidad, una plaga que devoraba los escasos bienes de los campesinos.

Quien tiene la legitimación de la sacralidad, más la capacidad militar de represión, puede utilizar las dos cosas en provecho propio. Y así lo hicieron. Basta con visitar los lujosísimos palacios y fortines indios para convencerse de ello.

Y de ese poder no se beneficiaba sólo el soberano, sino que también lo hacían todos los que le sustentaban, los que eran los apoyos de su poder: los nobles, los jefes militares. Y todo eso cargando sobre las espaldas de los campesinos

Miles de años de esta situación generaron la miseria que abruma a la India. De hecho, la religión legitimó esta situación; quizás la mitigó algo, pero ni mucho menos lo suficiente. Los líderes y jerarcas religiosos se beneficiaron de su alianza con el poder.

Pero hay algo más grave: de la estructura autoritaria que se consigue imponer en una sociedad agraria, depende la vida del pueblo. Si la autoridad ejerce las funciones que ha de cumplir: administración de recursos, resolución de conflictos, orden público, defensa del pueblo contra los enemigos exteriores, aunque lo haga de forma despótica, en esas funciones, centrales para la vida del pueblo, se manifiesta la dimensión absoluta de la realidad, independientemente de la catadura moral del jerarca.

Podría afirmarse que, en las sociedades agrarias, la autoridad es siempre jerarquía, autoridad sagrada. La religión, como proyecto de vida individual y colectivo querido por los dioses no tiene poder para deslegitimar la autoridad y su sacralidad; a lo más puede intentar moralizarla, responsabilizarla; pero la sacralidad de la autoridad es autónoma de la forma religiosa establecida.

Es la hierofanía que se manifiesta en la autoridad la que, en gran parte, legitima también a la religión. Se establece una circularidad de causa y efecto entre la autoridad y la religión: la autoridad, con su hierofanía, fundamente a la religión, y la religión con su sacralidad, sus mitos y su proyecto de vida y sistema de creencias, legitima a la autoridad.

La religión requiere de la autoridad para imponer su sistema de creencias y la autoridad requiere de la religión para su explícita sacralización. Sin embargo, el ejercicio de la autoridad es eje, a la vez, del sistema social y político y del sistema de creencias. Autoridad social y política y religión están ligadas a un hecho hierofánicos básico en un concreto estilo de vida agrario amplio. Autoridad y religión están amarradas a un mismo hecho hierofánico.
La religión como sistema de creencias, moralidad y proyecto de vida no puede desligarse del principio autoritario y tiene que concebir al Absoluto como Señor; y la autoridad social no puede desligarse de la religión a menos de atentar contra su mismo hecho hierofánico y su misma legitimidad.

Sólo la profunda vida espiritual, el silencio de toda estructura programadora puede disolver ese lazo de acero entre poder y religión, y deslegitimar a la autoridad tanto civil como religiosa, si conviene.

La religión agraria es la formulación, mediante mitos, símbolos y rituales, de las dos hierofanías básicas y fundamentales para las sociedades agrarias: la autoridad y el cultivo. Formulan, expresan esas dos hierofanías centrales, y expresándolas hacen posible su vivencia. Posibilitando esa experiencia, sustentan la naturaleza propiamente humana de doble experiencia de la realidad, la absoluta y la relativa.

De esas expresiones fundamentales deducen mítica y prácticamente lo que deberá ser el modo de vida de la colectividad; dicho de otra manera, construyen el proyecto colectivo.

Por consiguiente, la religión arranca del hecho autoritario y agrario y de las hierofanías que ahí se producen. No puede, pues, oponerse ni a la autoridad, ni a la agricultura, porque son el fundamente experiencial de su construcción. Por consiguiente, la relación entre autoridad y religión será o de fusión –las hierocrácias tales como las ciudades estado sumerias, la egipcia, las mesoamericanas, la incaica, en cierta medida las monarquías helenistas o el caso del Islam, que sin ser estrictamente una hierocracia, porque no hay sacerdocio ni iglesia, se acerca a ello-, o de pacto, -como es el caso cristiano-.

No podrá darse, como pretendían los pontífices católicos en la guerra de las investiduras y quizás Jomeini, el control de la religión sobre la autoridad. No es coherente esa pretensión, porque la autoridad no recibe su sacralidad de la religión, la tiene por sí misma en las sociedades agrarias.

lunes, 24 de agosto de 2009

Reflexiones sobre un viaje a la India 2



¿Qué queda del hinduismo?


Poca cosa. Queda el convencimiento de que hay poderes que pueden ayudar a los hombres en sus necesidades. Los pobres de Benarés, como los de otros lugares, no pueden solventar sus problemas; esperan y confían que los dioses les echen una mano. Los dioses no les solventarán nada, pero ellos tienen el consuelo y la confianza de que recibirán ayuda.

¿Qué quedará de todo eso cuando la conciencia y los medios económicos, científicos y técnicos crezcan lo suficiente para solventar muchos de los problemas por los que acuden a los dioses?

Posiblemente quede la conciencia de que hay más que la vida cotidiana de unos pobres animales como nosotros; y que ese “más” es benévolo; y que esa conciencia es fuente de paz, luz y aceptación de nuestra condición.

¿Qué quedará de la ley del karma, tan central para los indios? El convencimiento de que las acciones y omisiones de nuestros antepasados y nuestras propias acciones y omisiones tienen consecuencias graves, positivas o negativas, tanto para nosotros como para los que nos seguirán.

¿Qué quedará de la creencia en la reencarnación? Puede que tarde en desaparece esa creencia o puede que incluso perdure largo tiempo en los márgenes de la cultura, como un consuelo que haga más digerible la ineluctable muerte; pero esa creencia, a mi juicio también está condenada a desaparecer.

¿Qué quedará de los templos, de las imágenes de los dioses, de los rituales de flores y frutos? Verdaderamente no creo que mucho. Quedará, quizás, que se simbolice a “Eso” mayor que nuestra vida cotidiana de animales necesitados, se le simbolice con las imágenes y metáforas de los dioses védicos e hindúes, pero sin epistemología mítica.

¿Qué quedará de la devoción a los dioses? Por lo que se puede ver en los templos, un 90% es superstición, quizás un 10% es devoción.

¿Qué quedará más? El gran legado de los grandes sabios de la cultura hindú y budista. Ninguna cultura, por lo que yo se, ha dejado tan gran legado de sabios.



Las formas religiosas de la sabiduría están definitivamente desplazadas en la nueva cultura.

Todas las formas religiosas, las cristianas, las musulmanas, las hindúes, las que ha ido adoptando el budismo, las formas religiosas de los sikh, de los jainas, etc. son formas de tiempos pasados ya muertos o bajo sentencia inevitable de muerte.

En los nuevos tiempos hay que dedicarse, con toda seriedad y rigor, a descontaminar de creencias y religiones el inmenso legado de sabiduría de todas y cada una de las tradiciones. Limpiar ese legado de creencias y religiones es nuestra tarea. Una tarea que requerirá el esfuerzo de más de una generación.

Forma parte esencial de esa purificación el estudio y seguimiento de los Maestros, porque de una forma u otra, con una profundidad u otra, son la presencia de “lo que es” en la tierra, son como encarnaciones del Absoluto.

Por fidelidad a la enseñanza de los grandes, hay que no darles culto a ellos, sino que hay que volverse a lo que ellos hicieron patente y presente. A esos grandes los amamos y los veneramos, pero no les damos culto; les recordamos con agradecimiento y les seguimos en su gran aventura, pero sin poderla repetir como ellos la hicieron.

Nuestra tarea es un trabajo difícil y odiosa para muchos, pero necesaria y que supone uno de los mayores servicios que se puede hacer a la humanidad, si no es que es el mayor de los servicios.



El crematorio del gath del Ganges en Benarés.

Es el espectáculo más macabro y significativo que he visto en mi vida. Llegan los cadáveres al crematorio en unas parihuelas de bambú, llevadas a hombros por los familiares del difunto. Bajan el cadáver al río y lo sumergen para purificarlo en el agua sagrada del Ganges. El muerto va envuelto en un plástico brillante de color naranja. Ya está preparada la pira de leña, una leña especial que es muy cara para los bolsillos indios. Le quitan el plástico y queda envuelto en un lienzo blanco. Lo colocan encima de la pila de leña y lo cubren con algunos troncos. El familiar más próximo, completamente rapado y vestido con una especie de túnica blanca, prende fuego con unas ramas a la pira. En unos minutos prende la pira. El cadáver tarda en quemarse de dos a tres horas.

Los familiares femeninos no pueden asistir a la cremación, sólo los varones. No deben llorar mientras el muerto arde, porque estorbarían la salida del alma del cuerpo. Llorarán en casa, pero no delante de la pira.

Contemplamos la cremación a unos 30 metros de distancia. En el lugar de la cremación ardían simultáneamente siete u ocho cadáveres. Los familiares contemplaban la combustión desde una terraza superior. Un par de hombres de casta baja atizaban los fuegos y empujaban hacia la hoguera la cabeza cuando se desprendía del cuerpo y removían los huesos para que quemaran bien. No hace mucho que las viudas tenían que quemarse vivas en la misma pira del el esposo muerto. No puede averiguar si las dopaban primero.

Mientras los cadáveres ardían, entre los montones de leña, un niño jugaba con una cometa, media docena de vacas, cabras y algunos perros estaban entre los troncos, muy cerca de las hogueras.

A ese cuadro de naturalidad de convivencia de la vida y la muerte, nos añadimos nosotros con el encargado de las cremaciones que nos explicaba las cosas.

Las cremaciones se suceden día y noche. A unos 20 metros del crematorio hay una casa vieja, sin ventanas, donde estaban recogidos de las calles de Benarés 24 moribundos. Los tienen en esa casa, esperando a que se mueran para quemarlos con las donaciones voluntarias de la gente. El responsable nos explicó que mientras esperaban morir, rezaban por todos nosotros y por ellos mismos.

Todas estas cosas son difíciles de digerir para un occidental.

domingo, 23 de agosto de 2009

Reflexiones sobre un viaje a la India. 1



El siguiente artículo de María Corbi se publicó en el blog de Adriana Paoleta, “Seminarios del Yoga” el 5 de abril de 2009. Pueden consultar el artículo original haciendo clic en el título de esta publicación. Aquí lo publico integro, aunque en cuatro partes, para meditar sobre cada una de ellas.

Me parece un artículo que plantea cuestiones muy interesantes. Entre lo que me parece más sobresaliente y digno de una reflexión profunda es el tema de la cantidad de enseñanzas que han tenido su origen en la cultura hindú. Desde los textos vedas y upanishads, de autores desconocidos, originados en la tradición oral hasta Buda, que con sus Cuatro Nobles Verdades, define y plantea la cuestión del sufrimiento. Estos temas, que tratan principalmente acerca del desarrollo individual, de la espiritualidad individual tuvieron su origen en esa sociedad que ha estado permeada desde los tiempos antiguos por el gran sufrimiento de la mayoría de las personas.

¿Se debe este auge en el desarrollo espiritual precisamente a esa gran cantidad de sufrimiento existente en la India, en China y demás países asiáticos?

Aunque la mayor parte de la población del mundo occidental padece los mismos sufrimientos, ¿se podría decir que el desarrollo espiritual individual no ha tenido tanto auge debido a que hay menos sufrimiento? ¿o intervienen otros factores? ¿Acaso la represión ejercida por la religión católica, aliada con los poderes políticos desde tiempos del Imperio Romano? ¿Qué otros factores han intervenido para esta disparidad?

Si se considera que una de las “misiones” por así llamarlas, de todos los poderosos en la historia de la humanidad, de cualquier tipo, ya sean los reyes, los jerarcas religiosos, o los grandes guerreros conquistadores, fue la de mantener a los pueblos sojuzgados e ignorantes para su propio beneficio, podemos ver dos grandes corrientes que en cierta forma han ayudado a lograr este objetivo: la de occidente que pone en manos del Dios supremo el destino de los seres humanos, y la del oriente que le atribuye las condiciones de la persona a la ley del karma, a las consecuencias de sus acciones pasadas. ¿Será que el origen de la idea de la reencarnación surge en el oriente debido al gran sufrimiento existente, el cuál no es posible explicar por las malas acciones de la persona en esta vida y por lo tanto se deduce que tuvieron que haber una o más vidas anteriores que originan el estado actual?

Y el otro tema que me parece importante que se trata en este artículo es el del concepto que la enseñanza debe ser transmitida directamente del maestro al alumno.

Esto sin lugar a dudas, como lo menciona la Sra. Corbi se debe a la falta de otros medios de transmisión de las sociedades antiguas en el oriente (y también en el occidente, y seguramente en muchos sectores de la población actual) debido a la ignorancia y el analfabetismo en la mayoría de la población.

¿Pero sigue siendo válido este concepto? Desde la invención del lenguaje escrito, desde su relativa masificación con el advenimiento de la imprenta y con la total masificación que se tiene en la actualidad con los medios masivos de comunicación, llámense radio, televisión o Internet.

¿No es posible adquirir el conocimiento mediante el estudio de los textos de los grandes maestros, mediante la transmisión de sus enseñanzas por medio de la televisión o el Internet?

¿No es cierto que una de las enseñanzas del budismo es que el conocimiento se adquiere finalmente mediante la meditación y la búsqueda interna con base en las enseñanzas del maestro?



1 de abril de 2009.

María Corbi.


El Hinduismo no tiene un sistema de organización religiosa rígido, ni tampoco un sistema de creencias rígido. Para las gentes el hinduismo parece reducirse a el convencimiento de que existen poderes que pueden ayudar en las dificilísimas condiciones de vida de la gran mayoría de la población. Poderes diferentes que pueden ayudar en las diversas dificultades humanas. Esos poderes adoptan las formas tradicionales milenarias védicas e hindúes. Se cree que esos poderes se han revelado a los hombres, se han acercado en ocasiones hasta tomar forma humana. A esa ayuda de arriba parece reducirse la religión de la mayoría, por lo que se puede observar en los templos.

Esa débil estructura podrá resistir a las aguas, por lo menos mientras las condiciones de vida de la mayoría de la población estén sumidas en tan grandes carencias de todo tipo. Cuando los medios económicos y técnicos puedan solventar mejor esas necesidades, si es que eso le llega alguna vez a la gran población pobre de la India, veremos lo que ocurre.

Algo de tan poca calidad, no creo que tenga especial trascendencia cultural, ni para la India, ni para la humanidad en general. Tiene importancia para los que están sumidos en la miseria.

A pesar de la devastación que crea la miseria, la India ha legado a la humanidad una gran cantidad de sabios, de maestros de la gran profundidad humana. El Islam también ha dejado un gran legado de sabios, aunque quizás menor que la India. Los cristianos, aunque su legado de grandes sabios sea menor en número, también ha dejado un gran legado, comenzando por Jesús de Nazaret.

Habrá muchos hombres que sabrán heredar esa sabiduría. Pero ¿y las masas? En nuestra tierra, y creo que la constatación vale para la mayoría de los europeos occidentales, ni siquiera se cree en que haya poderes que puedan ayudar a los hombres en sus dificultades. Saben, clara u oscuramente, que todo está sólo en las propias manos o en los tumbos de la marcha de la cultura, de la economía y en la marcha de las sociedades.

¿Cómo hay que hacer llegar a esas masas, después de las aguas han arrasado las antiguas religiones, el cultivo de IDS de forma que les permita recuperar, de forma explícita, el cultivo de la dimensión absoluta de la realidad? Ya no podrá hacerse con las maneras antiguas todavía vigentes en gran parte de la población de la India (hay poderes que ayudan a los hombres en sus dificultades). Tendrá que ser como una oferta de cualidad humana y de cualidad humana profunda. Pero ¿de qué forma, que resulte eficaz y que no parezca que se intenta reflotar lo que se tragaron las aguas?

¡Aquí está la gran cuestión!

Si hubiera maneras de extender el cultivo de IDS, los grandes maestros de todas las tradiciones serían accesibles para el cultivo de IDS en profundidad.



El castigado pueblo indio.

Dehli, Benarés, Jaipur, Agra. ¡Cuanta miseria! Pobreza de todo tipo. Benarés no es una ciudad, a pesar de sus dos millones y medio de habitantes; es una interminable ruina, habitada por gentes, que no puedes saber de qué viven.

Sin servicios de limpieza eficaces, con vacas, perros, cabras, cerdos deambulando libres por las calles; sin semáforos ni orden ninguno en un tráfico inmenso de rickshow, bicicletas, motos, algunos coches, unos pocos autobuses desvencijados, circulando por calles sin asfaltar o mal asfaltadas, sin aceras, sin líneas en el suelo que marquen quien va por la derecha y quien por la izquierda. El tránsito de la ciudad es como la vida de sus habitantes: una lucha por la subsistencia.

Las gentes, en su gran mayoría viven por debajo de los niveles de una subsistencia digna. A los visitantes extranjeros nos ven como una posibilidad de comida o como posible dinero. Los europeos son acosados por miserables de todo tipo y de toda edad, pidiendo limosna o, la mayoría de las veces, intentando vender lo que sea. Es un Acoso constante, insistente, molesto, pero que rompe el corazón.

La gente parece despierta y bien parecida. En Benarés todo viviente es desgraciado: hombres, vacas, cabras y perros. Pero todos son pacíficos y resignados, animales y hombres. No se sublevan contra su condición. Pero ¿qué podrían hacer? ¿Huelgas? No hay a penas vida industrial ni económica que paralizar. Sólo les quedaría la posibilidad de destruir, de prender fuego, pero ¿a qué? ¿A las casas ruinosas de los pobres? ¿A sus tiendas de pocos metros cuadrados? Están inermes por completo; inermes y resignados.
¿Quién ha causado esta situación de las masas pobres de la India?

La política de opresión y de explotación de las masas campesinas de los Maharajás hindúes, de los emperadores mogoles, del Imperio británico, de la corrupción de sus mismos gobernantes indios. Todos ellos han explotado a los campesinos hasta dejarles por debajo de los límites dignos de subsistencia. Así durante miles de años. Los poderosos no hay dudado, en todo ese tiempo, en masacrar cualquier intento de rebelión de un pueblo pacífico e inerme.

Inmensos y lujosos palacios, tumbas con extensos jardines construidos para la esposa amada de un emperador mogol o para el esposo amado de una emperatriz. Bellísimos monumentos que son claros testimonios de un crimen de lesa humanidad, visitados con admiración por los turistas y expuestos con orgullo por los propios indios.

La belleza más sublime y la explotación más denigrante, como dos caras de una misma moneda.

Esos fuertes, esos palacios y esas tumbas no han sido posibles en Occidente, no se hubieran tolerado. Ni hemos sido tan pacíficos, ni, quizás el poder ha tenido la capacidad de explotación de los soberanos orientales.

¿Ha tenido alguna culpa de esta situación el hinduismo? Me resisto a creerlo, porque ahora estamos viendo aparecer un hinduismo integrista y agresivo. Me resisto a creerlo, pero tengo que admitir que el hinduismo, como todos los sistemas de creencias se puso a disposición del poder o se aliaron con él.

El sistema de castas, impuesto por los conquistadores arios y legitimado por la religión; la teoría del karma y la creencia en la reencarnación según los méritos adquiridos en vida, sin duda contribuyeron eficazmente para mantener sometido al pueblo. Lo mismo podría decirse del Islam al servicio del poder mogol o del cristianismo puesto al servicio del Raj Británico. Nadie es inocente frente a la pobreza de las masas de Benarés y de otros muchos lugares de la India, excepto, quizás, el pueblo mismo. Quizás la única culpa del pueblo indio sea la resignación, su mansedumbre.

Nos han acosado pidiendo limosna con la excusa de vendernos esto o aquello, pero ni en los lugares más miserables nos han intentado robar, a pesar de que no se ve a penas policía por las calles.

¿Qué va a pasar con esa masa enorme de pobres que no se beneficia a duras penas de la ascensión económica de la India y de sus casi 300 millones de nueva clase media? ¡Qué pocos van a tener posibilidad de incorporarse a ese grupo ascendente! Por lo que se puede advertir en Benarés y otras ciudades indias, para no hablar de los miserables pueblos de campesinos, los pobres no tienen solución, simplemente sobran; y como que sobran, se ven condenados a vivir como pueden.

¡Pobres masas pobres de la India! En los pueblos y ciudades en que viven, -no se puede decir que viven sino que sólo sobreviven-, todo está degradado al extremo, hasta la religión.

domingo, 19 de julio de 2009

Efectos positivos del Yoga

“Un gramo de práctica es mejor que toneladas de teoría”, era una de las frases favoritas del maestro de yoga Swami Sivananda (1887-1963). Una vez, cuando se le preguntó por qué había escrito tantos libros (más de 200) Swami Sivananda respondió, “Algunas personas necesitan toneladas de teoría para motivarse a un gramo de práctica”.

Yoga es un antiguo sistema de ejercicios que ha evolucionado durante milenios en la India. Conocido en el occidente en los últimos cien años, se ha comprobado que el yoga también tiene valor para los occidentales.

“Yoga significa “unidad, armonía”. Los ejercicios de yoga te pueden ayudar a:

1. Harmonizar tu vida
2. Despertar capacidades latentes
3. Unirte con la consciencia cósmica

Despertar capacidades latentes

Puede interesarse en una práctica intensa de yoga avanzado para desencadenar capacidades latentes. Se ha encontrado que la práctica intensa del yoga activa la intuición y la creatividad, desenvuelve las habilidades artísticas y mejora los poderes mentales y el carisma. El yogui puede tener acceso a diferentes esferas de consciencia. Muchos perciben la energía vital (prana) dentro de sí mismos y de otros, se dan cuenta de su rotación en los chakras (centros de energía) y los nadis (canales de energía) y pueden controlar el prana directamente. El yogui avanzado puede experimentar un contacto con el mundo astral, trascender la consciencia corporal y obtener las habilidades de clarividencia, sanación por medio de la energía vital y la telepatía.

Unión con el ser verdadero.

La máxima meta del yoga es la realización del ser verdadero. Esto conduce al amor cósmico, a una sensación de unidad con todo y una experiencia de puro ser, conocimiento sin falla y gozo absoluto.

Responsabilidad única del individuo.

Para alcanzar todo esto, el yoga le transfiere la responsabilidad a cada individuo. Todos son capaces de mejorar su vida. El yoga ofrece una gran variedad de ejercicios y prácticas. Cada uno tiene que decidir que tan lejos quiere llegar con el yoga. Aquellos que “sólo” quieren relajarse y sentirse bien son bienvenidos y pueden alcanzar esto dedicándole poco tiempo y esfuerzo. Aquellos que quieren llegar más lejos, deben trabajar más duro. El yoga no es una pastilla mágica pero conduce a la meta deseada con la práctica paciente y sistemática.

Los caminos del yoga.

* Hatha Yoga contine las prácticas más conocidas del yoga: asanas (ejercicios de yoga), pranayama (ejercicios de respiración) y relajación profunda. El Hatha Yoga también contiene consejos para una vida sana, incluyendo la alimentación vegetariana.

* Kundalini Yoga, el yoga de la energía, describe el cuerpo astal con sus chakras (centros de energía) y sus nadis (canales de energía). El Yoga kundalini ofrece ejercicios para purificar el cuerpo astral, incrementar la energía vital (prana), armonizar y abrir los chakras. Cuando estamos preparados, la poderosa energía Kundalini despierta. Esto se puede combinar con percepciones extrasensoriales abrumadoras, un fuerte sentimiento de gozo, expansión de la conciencia y el desenvolvimiento de nuevas capacidades.

* Raja Yoga explica como funciona la mente humana y como controlarla. Los ejercicios de Raja Yoga incluyen afirmaciones, visualizaciones, atención, auto-observación y varias técnicas de meditación.

* Jnana Yoga, el yoga del conocimiento, es la propuesta filosófica. Hace preguntas como: ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, ¿cuál es el significado de la vida?, ¿qué es real?,¿qué es la felicidad? En el Jnana Yoga se explican el karma y la reencarnación y se dan prácticas de meditación para ayudarle al practicante a experimentar la verdad intuitiva dentro de uno mismo.

* Bhakti Yoga es el yoga de la devoción.

* Karma Yoga, el yoga de la acción, enseña la comprensión del destino. El Karma Yoga ofrece técnicas para ayudar a tomar las decisiones correctas y vivir una vida divina. El Karma Yoga es servicio desinteresado; le ayuda a uno a trascender las fronteras del ego y a experimentar una unidad con todos los seres.

Síntesis del yoga.

El yoga en un sistema integral que abarca todo. La mayoría de las personas encuentran que una combinación de los distintos caminos del yoga es muy poderosa:

* El Hatha Yoga desarrolla el cuerpo físico
* El Yoga Kundalini aumenta la energía del cuerpo
* El Bhakti Yoga sublima las emociones
* El Raja Yoga entrena la mente
* El Jnana Yoga aumenta el intelecto y la intuición
* El Karma Yoga ayuda a integrar todo a la vida cotidiana

Asanas – ejercicios de yoga.

Las asanas son ejercicios de yoga; ciertas posturas se sostienen por periodos de tiempo. Los asanas desarrollan suavemente la fuerza muscular, la flexibilidad y la consciencia del cuerpo. Liberan la energía vital (prana) bloqueada, activando el poder interno de sanación. Las asanas de yoga aumentan la resistencia del cuerpo a las enfermedades; apoyan y aumentan los efectos de otras terapias.

Pranayama – ejercicios de respiración.

Todos respiramos aproximadamente 25,920 veces en un día. Ademas de oxígeno, también aspiramos prana, energía vital. Debido al estrés, la tensión, la mala postura y los malos hábitos, la mayoría de la gente respira poco profundamente. Sus sistemas no obtienen suficiente oxígeno. El yoga ayuda. Con ejercicios especiales de respiración se puede reconstruir la energía vital. Con una práctica constante de ejercicios de respiración se puede superar el miedo, la depresión, la ansiedad, el estrés y el cansancio excesivo.

Relajación profunda.

La mayoría de la gente experimenta una profunda relajación al final de cada clase de yoga. La relajación es especialmente importante para la persona moderna: se reduce el estrés, se fortalece el sistema inmune, se apoyan los procesos de sanación, se restaura la fuerza mental y la calma. La relajación profunda no llega por sí misma pero se puede aprender paciente y sistemáticamente.